
Alemania se ha sumado hoy, con un día de retraso, a la declaración conjunta sobre Siria suscrita el viernes en San Petersburgo por Estados Unidos y otros diez países participantes en la cumbre del G20. España firmó en el primer momento.
El ministro alemán de Exteriores, el liberal Guido Westerwelle, ha asegurado hoy, tras un encuentro con sus 27 colegas de la Unión Europea y el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, en Vilna (Lituania) que Berlín había estado esperando que Europa asumiera una postura común antes de adherirse a la declaración. Los firmantes del texto del viernes pedían “una respuesta contundente” al uso de armas químicas por parte del régimen de Bachar el Asad. Alemania fue el único gran país europeo que no suscribió la declaración.
El jefe de la diplomacia alemana ha asegurado que celebra “de todo corazón” que Europa haya logrado ponerse de acuerdo en Vilna. Ha explicado que los europeos “apuestan por un proceso político” que permita a los inspectores de Naciones Unidas presentar de forma fehaciente “el resultado de sus investigaciones”. Por eso, según ha dicho el ministro, se puso “de acuerdo con la canciller Angela Merkel para firmar la declaración de San Petersburgo”. Westerwelle ha dicho, además, que Europa había dejado claro ante Kerry la “importancia de esperar los informes de los expertos en armas químicas” enviados a Siria por Naciones Unidas.
