Cuando el amor se viste con pelos...
Desde que murió una anciana hace dos meses, su perro Tommy asiste todos los días a misa en la Iglesia de Maria Asunta, en San Donaci, sur de Italia, donde espera el regreso.
El perro, un pastor alemán de 12 años, todos los días pasa de la plaza central del pueblito, en donde se reúnen los ancianos, a la iglesia y se instala al lado del altar, con autorización del párroco.
Tommy nunca dejó de ir ni un día a la iglesia desde que asistió a las exequias de su amiga, cuenta el diario Il Messaggero.
Desde entonces, el párroco, Donato Panna, le permitió entrar al templo para asistir a bautizos, bodas y entierros.
Apenas escucha las campanas o ve llegar el coche fúnebre, el perro entraba a la iglesia y seguía al ataúd como si su amiga pudiera resucitar.
Tommy era un perro vagabundo que la señora adoptó...después que quedó solo, todo el pueblo lo protegió, lo alimentó y acarició como emblema de amor
La hija de la mujer fallecida público en el Facebook de su madre: "lamentablemente tengo que dar a todos una triste noticia. Tommy ya no está con nosotros. Murió mientras dormía a las 15:45 debido a un paro cardíaco. Descansa en paz querido amigo".