

Veganismo y ateísmo desde la perspectiva moral de los Derechos Animales


"Hay que asentar la vida en lo más seguro, en lo más demostrable; no, como hasta ahora, en lo más lejano, en lo más indeterminable, en lo más nebuloso del horizonte."
Friedrich Nietzsche ; Humano , demasiado humano (El caminante y su sombra, 310)

Considero que hay una idea en la que estamos de acuerdo todos los escépticos y racionalistas. Y es la siguiente: debemos rechazar todas aquella creencias que no están fundamentadas en las evidencias y la lógica. Especialmente aquellas que se puede demostrar que son falsas o necesariamente imposibles. Ese tipo de creencias están promovidas por la superstición, la irracionalidad, y la religión.
Son nocivas para nuestra racionalidad, para nuestra convivencia, y el respeto por los individuos. Y está demostrado que promueven actitudes fanáticas y violentas que causan innumerables víctimas en todo el mundo.
Creer sin apoyarse en las evidencias ni en la lógica que existe un poderoso ser superior a nosotros es una de las características de la religión. Pero, del mismo modo, es igual de falsa e irracional la similar creencia de que el ser humano es un ser superior a otros animales. La pretendida superioridad humana.
Aceptar como verdaderas creencias que son falsas, nunca nos hace ser mejores personas. Ser crédulos o irracionales nos hace ser peores. El sentido común (la lógica) nos dice que la religión en sí misma es falsa. No tiene ninguna evidencia a su favor. Y siempre está motivada por la ignorancia, el prejuicio, o algún trastorno psicológico (miedo a la muerte).
Podemos llegar a pensar que no importa que alguien tenga creencias religiosas mientras no perjudique a nadie. Pero la realidad no suele ser así. También podríamos decir que no importa que alguien crea que los blancos son superiores a los negros, o que los hombres son superiores a las mujeres, o que los humanos son superiores al resto de animales, mientras que no haga daño a nadie. Pero esas ideas provocan de manera inevitable conductas dañinas. Ocurre lo mismo con la religión. Ocurrre lo mismo con el especismo.
¿Cuál es la diferencia esencial entre creer en Dios, Santa Claus o los Reyes Magos, y creer que los humanos somos seres radicalmente diferentes y superiores al resto de animales y que estamos legitimados en explotar a los demás individuos? Ninguna. Todas ellas son creencias fabricadas simplemente para hacernos sentirnos mejor a nosotros mismos (como narcóticos) y que no tienen ninguna conexión con la realidad.
Esa creencia - el antropocentrismo moral - es nociva para nuestra racionalidad, y especialmente para nuestra convivencia con otros animales y el respeto que les debemos. Y está demostrado que promueve actitudes fanáticas y violentas que causan innumerables víctimas en todo el mundo.
Son nocivas para nuestra racionalidad, para nuestra convivencia, y el respeto por los individuos. Y está demostrado que promueven actitudes fanáticas y violentas que causan innumerables víctimas en todo el mundo.
Creer sin apoyarse en las evidencias ni en la lógica que existe un poderoso ser superior a nosotros es una de las características de la religión. Pero, del mismo modo, es igual de falsa e irracional la similar creencia de que el ser humano es un ser superior a otros animales. La pretendida superioridad humana.
Aceptar como verdaderas creencias que son falsas, nunca nos hace ser mejores personas. Ser crédulos o irracionales nos hace ser peores. El sentido común (la lógica) nos dice que la religión en sí misma es falsa. No tiene ninguna evidencia a su favor. Y siempre está motivada por la ignorancia, el prejuicio, o algún trastorno psicológico (miedo a la muerte).
Podemos llegar a pensar que no importa que alguien tenga creencias religiosas mientras no perjudique a nadie. Pero la realidad no suele ser así. También podríamos decir que no importa que alguien crea que los blancos son superiores a los negros, o que los hombres son superiores a las mujeres, o que los humanos son superiores al resto de animales, mientras que no haga daño a nadie. Pero esas ideas provocan de manera inevitable conductas dañinas. Ocurre lo mismo con la religión. Ocurrre lo mismo con el especismo.
¿Cuál es la diferencia esencial entre creer en Dios, Santa Claus o los Reyes Magos, y creer que los humanos somos seres radicalmente diferentes y superiores al resto de animales y que estamos legitimados en explotar a los demás individuos? Ninguna. Todas ellas son creencias fabricadas simplemente para hacernos sentirnos mejor a nosotros mismos (como narcóticos) y que no tienen ninguna conexión con la realidad.
Esa creencia - el antropocentrismo moral - es nociva para nuestra racionalidad, y especialmente para nuestra convivencia con otros animales y el respeto que les debemos. Y está demostrado que promueve actitudes fanáticas y violentas que causan innumerables víctimas en todo el mundo.
autor: Luis Tovar






