Natalia Korolévskaya, una diputada ucraniana ha presentado un proyecto de ley que prohibe a los ciudadanos practicar sexo en esta posición.
No es que Korolévskaya este en contra de la monotonía o del aburrimiento de la posición, es por que asegura que no favorece la fecundación.
La población en Ucrania está disminuyendo, además de que enfrenta problemas de fertilidad, es por esto que dentro del mismo proyecto de encuentran la prohibición del aborto y una personalización a las parejas que rebasen los 25 años que no han tenido hijos.
Lo más extraño de esta iniciativa es que, indirectamente, busca promover el coito a tergo, conocido vulgarmente como ‘de perrito’, ya que Korolévskaya asegura que es más eficaz para lograr la fecundación.
Los críticos de esta iniciativa aseguran que la potencial prohibición de “el misionero”, no es más que una distracción para conseguir la penalización del aborto, lo cual en caso de suceder atentaría contra el actual derecho de toda mujer ucraniana a recurrir está decisión.