Laberintos en los videojuegos, siempre han estado ahí
Bastantes años atrás, eran habituales en muchos comics y revistas infantiles de la época, los tan viejunos hoy “pasatiempos”. Dentro de estos pasatiempos, el laberinto era siempre un favorito, diversos personajes se iban alternando semana tras semana con el objetivo de llegar a su lejana casita, eso si, sorteando un enrevesado mapa con tan solo un camino correcto.

Si hoy explicásemos a cualquier chaval de 10 años el “argumento” comentado arriba, cualquier chaval lo relacionaría con un videojuego, y es que los laberintos, como veremos a continuación, siempre han estado presentes en los videojuegos de una u otra forma…
En los inicios de los videojuegos, el Pong y las naves espaciales con una estrella gravitacional en el centro de la pantalla, fueron dejando paso a mecánicas de juego más avanzadas, acordes con la evolución tecnológica que se iba produciendo. Aun así, la cámara cenital (en la que nuestro punto de vista se sitúa en un punto superior viéndolo todo desde arriba), demostró ser tremendamente versátil para todo tipo de juegos. En unos años en que lo normal era copiar la formula de juego del anterior éxito, cambiándole el nombre y variándolo un poco, cualquier juego que se saliese de lo habitual era toda una innovación, los programadores exploraban el mercado con nuevas formas de jugar que pasaban al olvido o se convertían en referentes para cientos de juegos.
En ese momento de los videojuegos tan inexplorado y virgen, las referencias de los programadores eran entretenimientos anteriores a los videojuegos… Que el concepto de videojuegos y los laberintos se uniesen era solo cuestión de tiempo. Así tras pocos años del nacimiento de los videojuegos a nivel comercial, en el año 1976 se lanzó el videojuego Amazing Maze, el primer videojuego de laberintos.

Un nuevo género había nacido, los laberintos se habían unido con el ocio electrónico y se convertirían en todo un referente. A partir de ese año fueron muchos los juegos cuya trama estaba basada estrictamente en los laberintos de toda la vida. Estos juegos plagaron los sistemas de la época, siendo un género fácilmente asequible para los cientos de programadores amateurs, que surgían de la nada en los albores de los videojuegos comerciales.
El género de los laberintos ha tenido una evolución realmente curiosa si lo comparamos con otros géneros de los videojuegos, los cuales han ido pasando al olvido o mejorando hasta nuestras fechas. Los laberintos estuvieron presentes en un principio como elemento principal de los videojuegos, siendo el elemento con más protagonismo dentro del propio juego. Posteriormente se fueron incluyendo mejoras, la evolución del género hizo que dentro de lo que eran unos aislados laberintos, viésemos fantasmas acechándonos o se nos proporcionasen armas para hacer frente a oleadas de tanques y robots, hasta ver como esos laberintos de una única pantalla se transformaban en gigantescos laberintos multipantalla.

A medida que el género evolucionaba, su característica principal, el laberinto en si, iba perdiendo protagonismo como parte activa del videojuego, pasando a estar en un segundo plano conviviendo con el resto de aspectos del videojuego. Fue en la decada de los 80’ cuando podemos observar un protagonismo equitativo entre el laberinto, cumpliendo una función activa de obstáculo, y el resto de aspectos del videojuego. Juegos como Abadía del Crimen o Navy Moves (en el submarino) son claros ejemplos. Recuerden que por esos años era muy común que las revistas especializadas de la época publicasen mapas de videojuegos para facilitar la tarea a los usuarios, ya que en muchos casos no quedaba otro remedio que tirar de lápiz y papel para saber donde estampamos ubicados…

Tras mediados de los 80’ la tecnología seguía evolucionando, permitiendo disfrutar de nuevas experiencias en todos los sentidos, los programadores tenían la posibilidad de crear mundos mucho más complejos, en los cuales el laberinto iba dejando de ser un elemento principal como obstáculo, dejando paso a nuevas formulas mucho más entretenidas que tener que buscar el camino correcto entre cien opciones, pero aun así los laberintos seguían estando presentes de una forma más simplificada, perdiendo protagonismo frente a otros elementos pero adaptándose a los nuevos tiempos, dejando de ser un obstáculo para convertirse en lo que desde hace muchos años denominamos habitualmente “escenario”.
De esta forma vemos como lo que anteriormente era un género establecido en la industria de los videojuegos, con miles de títulos a sus espaldas, fue evolucionando hasta integrarse como un elemento más de la mayoría de juegos a los que jugamos desde hace más de dos décadas, hasta tal punto que hoy en día nadie relaciona escenario con laberinto… Y si ese escenario debe ser por circunstancias de la trama algo complicado, no se preocupen, seguramente nuestro protagonista posee un buen mapa para facilitar el trabajo y hacer que ese escenario no parezca un laberinto.

Como es normal no todos los escenarios que vemos en nuestro nuevos videojuegos se pueden calificar como laberintos, pero los laberintos han estado y siguen estando presentes en la mayoría de mazmorras de nuestros juegos de rol preferidos, en los pasillos de los FPS y en multitud de géneros más, ya fuese tecleando este y oeste en las pantallas de la Aventura Original o de una forma mucho más simplificada en nuestros plataformas favoritos.
Esta ha sido la evolución de un género a uno de los muchos elementos que componen los videojuegos actualmente. La próxima vez que maten orcos en una oscura cueva o lleven su fusil de asalto de corta distancia en la base enemiga, recuerden que esas paredes sin importancia fueron en su día el mayor obstáculo para muchos jugadores…