Le cambiaron a su bebé recién nacida en un sanatorio; un ADN confirmó el hecho
Un hecho insólito fue descubierto por una abogada, que el pasado 30 de septiembre dio a luz en el Sanatorio Argentino de nuestra Capital y cuando le entregaron a su bebé tuvo la sospecha de que se la habían cambiado. Al cabo de dos semanas y tras practicarle a la bebé un análisis de ADN, descubrió que no era la hija que había dado a luz en el nosocomio privado.
El caso alteró la tranquilidad no sólo de quienes podrían estar involucrados en este hecho, del que ya se hizo parte la Justicia tras la denuncia de la abogada, también se alteró la tranquilidad de otros padres que hasta ayer quizá no habían reparado en el error o no contaban con los medios para hacer un ADN de manera particular.
El caso fue denunciado en la División Seguridad Personal de la Central de Policía en la mañana de ayer. María Lorena Gerbeno, de 37 años, es madre de dos hijos y su tercera hija despertó la sospecha acerca de si era o no su hija.
Gerbeno dio a luz a la bebé entre las 7 y las 9 de la mañana del 30 de septiembre tras una cesárea y según lo que recuerda, tras haberle entregado a su hija en la habitación donde le hicieron la ficha de nacimiento, le dijeron que había pesado 2, 400 kilos y la nena que le entregaron pesaba 3 kilos y medio.
Otra situación que le llamó la atención a la abogada es que sus dos hijos anteriores habían tenido bilirrubina y la tercera no, pero a una de las bebés de los otros dos matrimonios que dieron a luz el mismo día sí padeció esa afección, lo que sumó más dudas sobre si su bebé era o no su verdadera hija.
La investigación
Tras comprobar lo que María Gerbeno siempre sospechó, radicó la denuncia y se hizo cargo del hecho el juez Benito Ortiz, del 1º Juzgado de Instrucción, quien ordenó secuestrar libros de entradas y salidas del sanatorio como así también datos de los médicos y enfermeros que trabajaron el 30 de septiembre.
Citarán también a los padres de las otras dos nenas que nacieron ese día y les practicarán ADN a los padres y a los bebés para establecer la identidad biológica de los niños, que ya fueron todos asentados en el Registro Civil con nombre y apellido.
Sospecha policial
Para los investigadores el hecho no reviste otras aristas más que la de un error involuntario producido por los enfermeros que recibieron a los niños tras el alumbramiento.
También trascendió que dos médicos del mismo apellido (son hermanos) atendieron los partos, lo que podría haber ocasionado la confusión de los enfermeros u obstetras que identificaron a las bebés.
Se cree que recién la semana próxima habrá resultados de los ADN a los demás implicados para establecer los paraderos de los menores que, por ahora, no están con sus verdaderos padres.
Un hecho insólito fue descubierto por una abogada, que el pasado 30 de septiembre dio a luz en el Sanatorio Argentino de nuestra Capital y cuando le entregaron a su bebé tuvo la sospecha de que se la habían cambiado. Al cabo de dos semanas y tras practicarle a la bebé un análisis de ADN, descubrió que no era la hija que había dado a luz en el nosocomio privado.
El caso alteró la tranquilidad no sólo de quienes podrían estar involucrados en este hecho, del que ya se hizo parte la Justicia tras la denuncia de la abogada, también se alteró la tranquilidad de otros padres que hasta ayer quizá no habían reparado en el error o no contaban con los medios para hacer un ADN de manera particular.
El caso fue denunciado en la División Seguridad Personal de la Central de Policía en la mañana de ayer. María Lorena Gerbeno, de 37 años, es madre de dos hijos y su tercera hija despertó la sospecha acerca de si era o no su hija.
Gerbeno dio a luz a la bebé entre las 7 y las 9 de la mañana del 30 de septiembre tras una cesárea y según lo que recuerda, tras haberle entregado a su hija en la habitación donde le hicieron la ficha de nacimiento, le dijeron que había pesado 2, 400 kilos y la nena que le entregaron pesaba 3 kilos y medio.
Otra situación que le llamó la atención a la abogada es que sus dos hijos anteriores habían tenido bilirrubina y la tercera no, pero a una de las bebés de los otros dos matrimonios que dieron a luz el mismo día sí padeció esa afección, lo que sumó más dudas sobre si su bebé era o no su verdadera hija.
La investigación
Tras comprobar lo que María Gerbeno siempre sospechó, radicó la denuncia y se hizo cargo del hecho el juez Benito Ortiz, del 1º Juzgado de Instrucción, quien ordenó secuestrar libros de entradas y salidas del sanatorio como así también datos de los médicos y enfermeros que trabajaron el 30 de septiembre.
Citarán también a los padres de las otras dos nenas que nacieron ese día y les practicarán ADN a los padres y a los bebés para establecer la identidad biológica de los niños, que ya fueron todos asentados en el Registro Civil con nombre y apellido.
Sospecha policial
Para los investigadores el hecho no reviste otras aristas más que la de un error involuntario producido por los enfermeros que recibieron a los niños tras el alumbramiento.
También trascendió que dos médicos del mismo apellido (son hermanos) atendieron los partos, lo que podría haber ocasionado la confusión de los enfermeros u obstetras que identificaron a las bebés.
Se cree que recién la semana próxima habrá resultados de los ADN a los demás implicados para establecer los paraderos de los menores que, por ahora, no están con sus verdaderos padres.