En el valle de Planica se celebra anualmente una singular competición que recorre los 400 metros de una ladera con pendientes del 45%
Planica es un apacible valle de los Alpes Julianos situado al noroeste de Eslovenia, y que, aunque puede engañar con ese nombre, es conocido por los saltos de esquí. En algunas de sus laderas se ha disputado esta modalidad deportiva construyendo colinas artificiales como el «Gigante Bloudek», el tobogán más grande en el momento de su construcción y considerado como «la madre de todas las colinas de salto».
Sin embargo la actividad deportiva no se detiene cuando se retira la nieve y concluye la temporada de saltos. Según hemos descubierto en el blog Mi brújula, el pasado mes de mayo 300 corredores tuvieron la oportunidad de ascender por los 400 metros de la ladera de Planica en una carrera patrocinada por una conocida marca de bebidas energéticas.
La carrera no es una banalidad a pesar de su corta longitud: el desnivel de casi 200 metros entre el punto de partida y la meta obliga a los competidores a tomárselo con calma, tanto que incluso en algunos puntos del recorrido la pendiente obliga a ascender a cuatro patas. Superada la ladera natural queda otro reto: continuar escalando por el tobogán de madera hasta la cima.
En total los corredores suben los referidos 400 metros con pendientes del 45% en un tiempo que ronda los 5 o 7 minutos para los corredores más experimentados. Los ganadores de la pasada edición fueron el esloveno Simon Alic con un tiempo de 5:11 y la austríaca Teresa Stadlober que escaló la rampa en 6:38. Nadie dijo que tocar el cielo fuera fácil.
Planica es un apacible valle de los Alpes Julianos situado al noroeste de Eslovenia, y que, aunque puede engañar con ese nombre, es conocido por los saltos de esquí. En algunas de sus laderas se ha disputado esta modalidad deportiva construyendo colinas artificiales como el «Gigante Bloudek», el tobogán más grande en el momento de su construcción y considerado como «la madre de todas las colinas de salto».
Sin embargo la actividad deportiva no se detiene cuando se retira la nieve y concluye la temporada de saltos. Según hemos descubierto en el blog Mi brújula, el pasado mes de mayo 300 corredores tuvieron la oportunidad de ascender por los 400 metros de la ladera de Planica en una carrera patrocinada por una conocida marca de bebidas energéticas.
La carrera no es una banalidad a pesar de su corta longitud: el desnivel de casi 200 metros entre el punto de partida y la meta obliga a los competidores a tomárselo con calma, tanto que incluso en algunos puntos del recorrido la pendiente obliga a ascender a cuatro patas. Superada la ladera natural queda otro reto: continuar escalando por el tobogán de madera hasta la cima.
En total los corredores suben los referidos 400 metros con pendientes del 45% en un tiempo que ronda los 5 o 7 minutos para los corredores más experimentados. Los ganadores de la pasada edición fueron el esloveno Simon Alic con un tiempo de 5:11 y la austríaca Teresa Stadlober que escaló la rampa en 6:38. Nadie dijo que tocar el cielo fuera fácil.