Una tierna historia, la de Jesús y Copito. Jesús, de 13 años, terminó la escuela, pero no solo, porque su perro lo acompañó a clases, a los actos y se ganó todo el amor de la comunidad de la Escuela San Francisco de Asís, ubicada en el oeste de Godoy Cruz, en Mendoza.
Era tal el apego que el perro tenía con el niño Jesús López, que los directores no pudieron obviar la relación y el vínculo que existía entre ellos. Entonces, decidieron aceptarlo como alumno. En unos días más egresan de la primaria, para ambos termina un ciclo de la vida educativa, una etapa importante que cierra con la mejor de las compañías, con sabiduría y con un claro ejemplo de lo que significa el amor.
Era tal el apego que el perro tenía con el niño Jesús López, que los directores no pudieron obviar la relación y el vínculo que existía entre ellos. Entonces, decidieron aceptarlo como alumno. En unos días más egresan de la primaria, para ambos termina un ciclo de la vida educativa, una etapa importante que cierra con la mejor de las compañías, con sabiduría y con un claro ejemplo de lo que significa el amor.