Sí, sabemos que cualquier listado es, esencialmente, subjetivo. Cualquier top 10 con el que nos encontramos, cualquier lista con los mejores discos, los mejores futbolistas, las mejores películas, incluso cuando la selección se realiza de acuerdo con criterios “justificados”, a fin de cuentas va a proyectar la subjetividad de un individuo (o un grupo). Y obviamente esta no es la excepción.
Si tratas de compilar una lista de los 10 más grandes compositores de la historia, ¿cómo procederías? Para mí el punto no está en la lista resultante, sino en el hecho de que sumergirte en este proceso puede ser altamente instructivo y clarificador, así como exasperante y divertido. Para lograr acuñar una lista coherente, tratando de llevarla un pequeño paso más allá de mi gusto personal, decidí establecer una ruta que culminaría con la difícil selección. (Aunque a ninguno que lea esto lo importe) En fin... sin más. Les dejo la lista
Enseñó otro camino, una amalgama de tonalidad, escalas poco ortodoxas y maravillas atonales.
Pienso que el ciclo del Anillo se ha convertido en una carta de entrada para cualquier compañía de ópera que desee ser respetada. Los últimos 20 minutos de Die Walküre pudiesen ser la música más tristemente hermosa jamás compuesta.
Para mí, el hecho de que una nueva producción de una ópera de Verdi pueda provocar tan sentidas pasiones entre audiencias alrededor del mundo es un testimonio de su perenne riqueza.
Por momentos se debatió entre su intento por ampliar la herencia clásica con acercamientos progresivos hacia nuevos terrenos. Y en lo que mejor hacía (sinfonías y conciertos, trabajos para cámara y solos para piano) tienen la emocionante grandeza y extravagancia de Beethoven.
Por mucho, mi gran favorito, el día que Stravinski murió fue como si el propio suelo de la música se desplomase.
Todo saben que Debussy con un pionero lenguaje armónico, la sensual belleza de su sonido y su extravagante instinto freudiano, fue el puente a través del cual la música continuó su camino hacia el siglo XX.
Tienes que amar a un tipo que murió a los 31 años enfermo, en la miseria y marginado por todos excepto por un reducido grupo de amigos que le admiraban. Por sus cientos de solitarias composiciones, Schubert es una figura central en la vida de los conciertos.
Poseedor de una facilidad técnica implacable, Mozart, uno de los dos más populares compositores, acuñó un exquisito trabajo orquestal y, por si eso no bastase, tuvo una segunda innovadora carrera en la composición de óperas.
¡Oh Beethoven!... a pesar de no tener la técnica de Mozart sus trabajos eran tan audaces e indestructibles que pueden sobrevivir una mala interpretación.
El lugar de honor va para Bach por su incomparable combinación de manejar magistralmente la ingeniería musical y una profunda expresividad.
Tras leer esto, muchos se cuestionaran la ausencia de otros grandes como Liszt, Mahler, Haydn, Shostakovich, entre muchos, pero también es importante hacer énfasis en dos conclusiones: la primera, que sin duda resulta interesante conocer el ejercicio y los resultado realizados. Y la segunda, y mucho más importante, confirmar que el mejor compositor de música clásica es, obviamente, el que más disfrutas.
Si tratas de compilar una lista de los 10 más grandes compositores de la historia, ¿cómo procederías? Para mí el punto no está en la lista resultante, sino en el hecho de que sumergirte en este proceso puede ser altamente instructivo y clarificador, así como exasperante y divertido. Para lograr acuñar una lista coherente, tratando de llevarla un pequeño paso más allá de mi gusto personal, decidí establecer una ruta que culminaría con la difícil selección. (Aunque a ninguno que lea esto lo importe) En fin... sin más. Les dejo la lista
10- Béla Bartók (1881-1945)
Enseñó otro camino, una amalgama de tonalidad, escalas poco ortodoxas y maravillas atonales.
9- Richard Wagner (1813-1883)
Pienso que el ciclo del Anillo se ha convertido en una carta de entrada para cualquier compañía de ópera que desee ser respetada. Los últimos 20 minutos de Die Walküre pudiesen ser la música más tristemente hermosa jamás compuesta.
8- Giussepe Verdi (1813-1901)
Para mí, el hecho de que una nueva producción de una ópera de Verdi pueda provocar tan sentidas pasiones entre audiencias alrededor del mundo es un testimonio de su perenne riqueza.
7- Johannes Brahms (1833-1897)
Por momentos se debatió entre su intento por ampliar la herencia clásica con acercamientos progresivos hacia nuevos terrenos. Y en lo que mejor hacía (sinfonías y conciertos, trabajos para cámara y solos para piano) tienen la emocionante grandeza y extravagancia de Beethoven.
6- Igor Stravinski (1882-1971)
Por mucho, mi gran favorito, el día que Stravinski murió fue como si el propio suelo de la música se desplomase.
5- Claude Debussy (1862-1918)
Todo saben que Debussy con un pionero lenguaje armónico, la sensual belleza de su sonido y su extravagante instinto freudiano, fue el puente a través del cual la música continuó su camino hacia el siglo XX.
4- Franz Peter Schubert (1797-1828)
Tienes que amar a un tipo que murió a los 31 años enfermo, en la miseria y marginado por todos excepto por un reducido grupo de amigos que le admiraban. Por sus cientos de solitarias composiciones, Schubert es una figura central en la vida de los conciertos.
3- Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)
Poseedor de una facilidad técnica implacable, Mozart, uno de los dos más populares compositores, acuñó un exquisito trabajo orquestal y, por si eso no bastase, tuvo una segunda innovadora carrera en la composición de óperas.
2- Ludwig van Beethoven (1770-1827)
¡Oh Beethoven!... a pesar de no tener la técnica de Mozart sus trabajos eran tan audaces e indestructibles que pueden sobrevivir una mala interpretación.
1- Johann Sebastian Bach (1685-1750)
El lugar de honor va para Bach por su incomparable combinación de manejar magistralmente la ingeniería musical y una profunda expresividad.
Tras leer esto, muchos se cuestionaran la ausencia de otros grandes como Liszt, Mahler, Haydn, Shostakovich, entre muchos, pero también es importante hacer énfasis en dos conclusiones: la primera, que sin duda resulta interesante conocer el ejercicio y los resultado realizados. Y la segunda, y mucho más importante, confirmar que el mejor compositor de música clásica es, obviamente, el que más disfrutas.