Perihelio del cometa ISON
A PARTIR DE LAS 15.28 SE SABRA SI LOGRO DAR LA VUELTA AL SOL
Si «el cometa del siglo» sobrevive a su acercamiento al Sol podría ser casi tan brillante como la Luna.
Si el cometa ISON quiere estampar su rúbrica en una página importante de la historia y convertirse en uno de los eventos astronómicos más importantes de toda la humanidad, deberá poner en riesgo su propia existencia y acercarse demasiado al Sol, un hecho que podría llegar a romperlo en pedazos y hacer que se evapore completamente, lo que provocaría que se girara completamente la balanza y el cometa ISON pasara a ser el fiasco más grande de las últimas décadas.
La expectación, está servida. En este último año, esta masa de hielo ha ido ganando brillo y a lo largo del día de hoy y tras su contacto con el perihelio, el cometa ISON, alcanzará una temperatura de unos 2.500 grados y la principal consecuencia será una máxima luminosidad.
Si el cometa ISON sobrevive y continúa la trayectoria establecida, el día 26 de diciembre se podrá disfrutar de él desde la Tierra, ya que pasará a una distancia de unos 60 millones de kilómetros y en España será fácilmente visible -con un brillo muy similar al del planeta Venus- desde diciembre hasta principios de enero.
Aunque los expertos no se atreven aún a preveer el brillo que conseguirá, actualmente son muchos los que se aventuran a asegurar que el cometa ISON podría llegar a dejar imágenes tan espectaculares como las que dejó el McNaught a principios del 2007.
El astro es un enorme fragmento de roca que se estima tiene una antigüedad de 4.600 millones de años y tardó cinco millones de años en llegar desde el exterior del sistema solar al que pertence la Tierra hasta el Sol, explicó Alex Young, del Centro de Vuelos Espaciales Goddard en Maryland, en una transmisión de la NASA recogida por la agencia DPA. «Lo que lo hace verdaderamente fascinante es que (el cometa ISON) es un fósil de una etapa temprana del sistema solar», añadió.