En las inmediaciones de Arenal Grande y Mercedes se generó el caos a partir de la intervención de la IMM. Se llamó a una fuerza de choque para controlar la situación.
Inspectores de la intendencia actuaron por denuncia de los representantes de varias marcas conocidas. Los feriantes denuncian que fueron provocados y que la mercadería fue decomisada indiscriminadamente
Un gobierno que poco a poco saca su verdadera cara ..Opresor he intolerante... que castiga a los trabajadores
Este viernes una intervención de la Intendencia de Montevideo en la feria del Cordón, ubicada en las inmediaciones de Mercedes y Arenal Grande, generó el caos y varios comerciantes fueron detenidos.
En el marco del operativo se inspeccionaron 25 puestos y se incautó prácticamente un camión de mercadería. El operativo fue montado con el objetivo de detener la venta de productos de marcas falsificadas.
El revuelo se generó cuando los inspectores se retiraban porque los comerciantes comenzaron a increparlos y a tal punto llegó la situación que se debió llamar a una fuerza de choque para controlar a los individuos que se lanzaron múltiples golpes.
Los comerciantes afirmaron que les pegaron y que sus productos no son de contrabando; mientras que la Policía asegura que hay dos agentes heridos.
La batahola, que obligó a cortar la calle, fue controlada luego de que las fuerzas de choque realizaron un cordón con bastones y picanas.
Inspectores de la intendencia actuaron por denuncia de los representantes de varias marcas conocidas. Los feriantes denuncian que fueron provocados y que la mercadería fue decomisada indiscriminadamente
Un gobierno que poco a poco saca su verdadera cara ..Opresor he intolerante... que castiga a los trabajadores
Este viernes una intervención de la Intendencia de Montevideo en la feria del Cordón, ubicada en las inmediaciones de Mercedes y Arenal Grande, generó el caos y varios comerciantes fueron detenidos.
En el marco del operativo se inspeccionaron 25 puestos y se incautó prácticamente un camión de mercadería. El operativo fue montado con el objetivo de detener la venta de productos de marcas falsificadas.
El revuelo se generó cuando los inspectores se retiraban porque los comerciantes comenzaron a increparlos y a tal punto llegó la situación que se debió llamar a una fuerza de choque para controlar a los individuos que se lanzaron múltiples golpes.
Los comerciantes afirmaron que les pegaron y que sus productos no son de contrabando; mientras que la Policía asegura que hay dos agentes heridos.
La batahola, que obligó a cortar la calle, fue controlada luego de que las fuerzas de choque realizaron un cordón con bastones y picanas.