Dormir puede resultar complicado si tus hábitos nocturnos no son los adecuados, así que aplica estos tips y haz los ajustes necesarios para que despertar en lunes no sea un dolor de cabeza.
Recuerda que tener una buena higiene del sueño te podrá ayudar a rendir mejoren la escuela o el trabajo, te sentirás mejor y no te arrugarás tan pronto.
Pon una hora exacta para salir de la cama. Si llevas un buen tiempo levantándote a medio día, a tu cuerpo le será muy difícil levantarse a las 6 am de un día para el otro. Disminuye cada día media hora hasta que encuentres el horario ideal.
Ve a dormir todos los días a la misma hora y pon el despertador media hora antes o 15 minutos después de lo que acostumbras; se trata de identificar la fase de tu ciclo de sueño que sea más ligera. Si no lo consigues por ti mismo, prueba sleepcycle, una aplicación que calcula tus ciclos de sueño y te despierta en el momento justo.
Deja abierta la cortina. La luz del sol nos permite reajustar el ritmo circadiano. No bloquees la persiana ni cierres las cortinas por completo, la luz del día es un despertador natural. Una vez que estés despierto, ponte ropa deportiva, sal a hacer ejercicio o al menos toma una caminata de 10 minutos para reforzar el mensaje.
Hazte de una rutina. Queramos o no aceptarlo, nuestro organismo necesita rutinas y funciona mejor cuando las respetamos. Sigue una rutina de actividades por la mañana e incluye en ellas una “actividad recompensa”, eso te motivará y hará más sencillo el proceso de adaptación.
Identifica tus ritmos. Una vez que comiences a modificar tu rutina matinal te darás cuenta de hay horarios más creativos que otros. Prueba dejar las tareas más demandantes para las primeras horas de la mañana y las tareas más sencillas para la tarde.
Planea tu día. Antes de irte a la cama deja listo todo lo que necesitas para el día siguiente: desayuno, colación, botella de agua, mochila, maleta del gimnasio, computadora y la ropa que te vas a poner. Empezar la mañana con las cosas resueltas reduce tu resistencia a despertar temprano.
Sin distracciones. Mucha gente responde correos, escanea sus redes sociales o prende la televisión antes de poner un pie fuera de la cama o de decir buenos días.
Simplifica tu arreglo. Cuando modificas tus horarios también necesitas cambiar de hábitos. Para hacer más sencilla la transición, simplifica tu arreglo personal. Seguro ya tienes identificada una combinación de ropa y peinado que te toma poco tiempo y se ve bien.