El descubrimiento es el primero en su tipo y aumenta el valor del continente helado.
ANTÁRTIDA.- Un grupo de científicos publicaron una increíble investigación en la prestigiosa revista Nature Communications donde aseguran un millonario hallazgo en la Antártida. El documento comprueba la existencia de kimberlita, más exactamente en las laderas del Monte Meredith, en las montañas de Prince Charles (Este de la Antártida).
Según los investigadores, "es la primera vez que se detecta kimberlita auténtica en la Antártida". "Las muestras cuentan con una textura, mineralogía y geoquímica típicas del Grupo 1 de las kimberlitas de las localidades más comunes", explicó el científico principal, Greg Yaxley, de la Universidad Nacional Australiana en Canberra.
Aunque los expertos comprueben su teoría meramente científica, en caso de encontrar un yacimiento de diamantes en el continente helado, este no podrá ser explotado con fines económicos, al menos hasta 2041.
La razón es el Protocolo sobre Protección del Medio Ambiente del Tratado Antártico que añadió en 1991 la prohibición de cualquier actividad relacionada con la extracción de recursos minerales si el fin es comercial durante, al menos, 50 años.
ANTÁRTIDA.- Un grupo de científicos publicaron una increíble investigación en la prestigiosa revista Nature Communications donde aseguran un millonario hallazgo en la Antártida. El documento comprueba la existencia de kimberlita, más exactamente en las laderas del Monte Meredith, en las montañas de Prince Charles (Este de la Antártida).
Según los investigadores, "es la primera vez que se detecta kimberlita auténtica en la Antártida". "Las muestras cuentan con una textura, mineralogía y geoquímica típicas del Grupo 1 de las kimberlitas de las localidades más comunes", explicó el científico principal, Greg Yaxley, de la Universidad Nacional Australiana en Canberra.
Aunque los expertos comprueben su teoría meramente científica, en caso de encontrar un yacimiento de diamantes en el continente helado, este no podrá ser explotado con fines económicos, al menos hasta 2041.
La razón es el Protocolo sobre Protección del Medio Ambiente del Tratado Antártico que añadió en 1991 la prohibición de cualquier actividad relacionada con la extracción de recursos minerales si el fin es comercial durante, al menos, 50 años.