Una costumbre es un hábito o tendencia adquirido por la práctica frecuente de un acto. Las costumbres de las personas son el conjunto de inclinaciones y de usos que forman su carácter nacional distintivo.
Estas costumbres se van transmitiendo de una generación a otra, ya sea en forma de tradición oral o representativa. Con el tiempo, estas costumbres se convierte en tradiciones.
Generalmente se distingue entre las que cuentan con aprobación social, y las consideradas "malas costumbres", que son relativamente comunes pero que no cuentan con la aprobación social, y suelen promulgarse leyes para tratar de modificar las costumbres.
La costumbre como fuente del derecho
Usualmente las leyes son codificadas de manera que concuerden con las costumbres de las sociedades que rigen, y en defecto de ley, la costumbre puede constituir una fuente del derecho. Sin embargo, en algunos lugares, como Navarra, o en otros países la costumbre es fuente de derecho primaria y como tal se aplica antes (o a la vez) que la ley.
esto lo rescate de la web
alguna vez pensaba igual
este post cumple con todas la de la ley
los comentarios estan cerrados para que no puedan anular el post
taringa somos todos
Estas costumbres se van transmitiendo de una generación a otra, ya sea en forma de tradición oral o representativa. Con el tiempo, estas costumbres se convierte en tradiciones.
Generalmente se distingue entre las que cuentan con aprobación social, y las consideradas "malas costumbres", que son relativamente comunes pero que no cuentan con la aprobación social, y suelen promulgarse leyes para tratar de modificar las costumbres.
La costumbre como fuente del derecho
Usualmente las leyes son codificadas de manera que concuerden con las costumbres de las sociedades que rigen, y en defecto de ley, la costumbre puede constituir una fuente del derecho. Sin embargo, en algunos lugares, como Navarra, o en otros países la costumbre es fuente de derecho primaria y como tal se aplica antes (o a la vez) que la ley.
esto lo rescate de la web
Ley vs Costumbre

Le guste al Derecho o no, todo lo que existe en soporte digital (musica, películas, libros, programas, etc) está sujeto a una ley mucho mas fuerte que la del derecho de autor; está sujeto a la ley de solidaridad universal de la web.
El ciberespacio tiene una lógica de solidaridad que el capitalismo no puede comprender ni tolerar. Mientras que en el mundo real todo tiene precio por ser escaso, en la web todo es gratuito por ser superabundante, y lo que intenta ser pago, sufre los ataques de los hackers que solidarizan las claves de acceso.
La red es un cybercomunismo ajeno a las leyes de la propiedad privada, puesto que su base material no es la escasez sino la superabundancia.
Esto viene a cuento porque el 29 de abril de 2011, la Sala VI de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el cargo de "partícipes necesarios" en la violación a la ley de propiedad intelectual a los propietarios de Taringa.
En especial, se les imputó ser los intermediarios que permitían que los cibernautas accedieran a sitios en los que se podían descargar obras sujetas a derechos de autor (musica, juegos, libros, etc)
Lo mas sugerente, es que los dueños de Taringa son los partícipes necesarios de este delito, pero ¿sabés quién es el autor material de tal alto crímen? ¡NOSOTROS! o al menos todos los que alguna vez hayan usado la página para bajarse algo sujeto a derecho de autor.
La sentencia lo refiere en estos términos para que no quede duda: "Adviértase que si bien los autores del hecho finalmente serían aquellos que subieron la obra al website y los que 'la bajan', lo cierto es que el encuentro de ambos obedece a la utilización de la página, siendo sus responsables al menos partícipes necesarios de la maniobra (...)".
En definitiva, los propietarios pagan el pato por todos nosotros. Son una especie de Jesús que cargan con el pecado de todos los hombres.
Sin embargo, seguramente que como le pasó a Jesús, lo que perdure en el tiempo sea Taringa y no la ley de propiedad intelectual, o al menos, ella no regirá en ese mundo solidario de la web.
Para Durkheim la cuestión sería muy clara, el sostenía como ley sociológica del delito que hay conductas que son consideradas delitos en un tiempo, y no en otros.
Creo que sentencias como estas, mas allá de su elevado contenido doctrinario para el presente, en veinte años serán incomprensibles. Dudo que el Derecho, tal como lo conocemos, tenga alguna vez la posibilidad de controlar, ni siquiera mínimamente, lo que pasa en ese nuevo, nuevo-mundo.
El ciberespacio tiene una lógica de solidaridad que el capitalismo no puede comprender ni tolerar. Mientras que en el mundo real todo tiene precio por ser escaso, en la web todo es gratuito por ser superabundante, y lo que intenta ser pago, sufre los ataques de los hackers que solidarizan las claves de acceso.
La red es un cybercomunismo ajeno a las leyes de la propiedad privada, puesto que su base material no es la escasez sino la superabundancia.
Esto viene a cuento porque el 29 de abril de 2011, la Sala VI de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el cargo de "partícipes necesarios" en la violación a la ley de propiedad intelectual a los propietarios de Taringa.
En especial, se les imputó ser los intermediarios que permitían que los cibernautas accedieran a sitios en los que se podían descargar obras sujetas a derechos de autor (musica, juegos, libros, etc)
Lo mas sugerente, es que los dueños de Taringa son los partícipes necesarios de este delito, pero ¿sabés quién es el autor material de tal alto crímen? ¡NOSOTROS! o al menos todos los que alguna vez hayan usado la página para bajarse algo sujeto a derecho de autor.
La sentencia lo refiere en estos términos para que no quede duda: "Adviértase que si bien los autores del hecho finalmente serían aquellos que subieron la obra al website y los que 'la bajan', lo cierto es que el encuentro de ambos obedece a la utilización de la página, siendo sus responsables al menos partícipes necesarios de la maniobra (...)".
En definitiva, los propietarios pagan el pato por todos nosotros. Son una especie de Jesús que cargan con el pecado de todos los hombres.
Sin embargo, seguramente que como le pasó a Jesús, lo que perdure en el tiempo sea Taringa y no la ley de propiedad intelectual, o al menos, ella no regirá en ese mundo solidario de la web.
Para Durkheim la cuestión sería muy clara, el sostenía como ley sociológica del delito que hay conductas que son consideradas delitos en un tiempo, y no en otros.
Creo que sentencias como estas, mas allá de su elevado contenido doctrinario para el presente, en veinte años serán incomprensibles. Dudo que el Derecho, tal como lo conocemos, tenga alguna vez la posibilidad de controlar, ni siquiera mínimamente, lo que pasa en ese nuevo, nuevo-mundo.
alguna vez pensaba igual
este post cumple con todas la de la ley
los comentarios estan cerrados para que no puedan anular el post
taringa somos todos