El cantante estadounidense Michael Jackson dejó de ser el dueño de su rancho en California, luego de entregar los títulos de la propiedad a una compañía Sycamore Valley Ranch, en la que -al menos- tiene acciones.
A principios de esta semana, el músico de 50 años de edad realizó la transferencia que convierte a Sycamore Valley Ranch Company en la nueva dueña. La empresa está vinculada a la firma Colony Capital, que en marzo pagó la hipoteca de US$24,5 millones una semana antes de que el rancho fuera a parar a una subasta. Este arreglo le permitió a Jackson conservar la propiedad, emplazada en un terreno de 1.100 hectáreas en el noroeste de Santa Bárbara.
Jackson, cuyo catálogo de éxitos incluye hits como Billie Jean, Thriller y Man in the Mirror, no ha vivido en Nerverland desde que fuera absuelto de cargos por abuso de menores en 2005. Aún no está claro cuál será el futuro del rancho, adquirió por el cantante en 1987.
La propiedad, que Jackson transformó en un mundo de fantasía, fue bautizada Neverland ("La Tierra del Nunca Jamás) en honor de la isla de Peter Pan, donde los niños nunca crecen. En 2006, Neverland cerró sus puertas luego de que el cantante no pudiese pagar los salarios de sus empleados ni la cuota del seguro.
A principios de esta semana, el músico de 50 años de edad realizó la transferencia que convierte a Sycamore Valley Ranch Company en la nueva dueña. La empresa está vinculada a la firma Colony Capital, que en marzo pagó la hipoteca de US$24,5 millones una semana antes de que el rancho fuera a parar a una subasta. Este arreglo le permitió a Jackson conservar la propiedad, emplazada en un terreno de 1.100 hectáreas en el noroeste de Santa Bárbara.
Jackson, cuyo catálogo de éxitos incluye hits como Billie Jean, Thriller y Man in the Mirror, no ha vivido en Nerverland desde que fuera absuelto de cargos por abuso de menores en 2005. Aún no está claro cuál será el futuro del rancho, adquirió por el cantante en 1987.
La propiedad, que Jackson transformó en un mundo de fantasía, fue bautizada Neverland ("La Tierra del Nunca Jamás) en honor de la isla de Peter Pan, donde los niños nunca crecen. En 2006, Neverland cerró sus puertas luego de que el cantante no pudiese pagar los salarios de sus empleados ni la cuota del seguro.