Cuatro hombres fueron salvajemente asesinados en diferentes asaltos, registrados en la provincia de Buenos Aires. El detalle señala que los casos ocurrieron en Quilmes, Salto, Isidro Casanova y Bernal. Tres de esos criminales resultaron detenidos por los pesquisas policiales, luego de una serie de procedimientos.
Los voceros revelaron que el primero de los hechos se produjo cuando Diego Paredes, de 27, y uno de sus amigos -un efectivo de la Policía Federal- concurrieron, en una camioneta Fiat Cubo gris, a una finca situada en Martín Rodríguez entre Brasil y Uruguay, en el Barrio Parque Calchaquí, en Quilmes.
Eduardo Gutiérrez dejó de existir en este nosocomio, en Isidro Casanova
En dichas circunstancias, aparecieron en escena cuatro sujetos armados, que circulaban en dos motocicletas. Los marginales intentaron apoderarse de la camioneta, que era conducida por el federal, pero uno de los hampones efectuó un balazo, que ingresó por la luneta de la Fiat Cubo e impactó en la cabeza de Paredes. El joven pereció en el Hospital El Cruce, en Florencio Varela. Los chacales fugaron. Se dice que el autor del mortal disparo ya ha sido identificado por los efectivos de la comisaría 9ª de Quilmes.
Con precintos
Por su parte, el cadáver de Santiago Timoteo Arriondo, de 70 años, apareció con las manos atadas a la espalda con precintos plásticos negros, en el interior de su vivienda, en la estancia La Luz, instalada en el Camino Tacuarí, en Salto. El cadáver del septuagenario, que estaba en la cocina del inmueble, fue encontrado por su hija, Marcela Viviana Arriondo, de 37 años, que radicó la denuncia ante los efectivos policiales.
Miembros de la Dirección Departamental de Investigaciones de Mercedes comprobaron que el anciano había sido reducido por dos ladrones, que luego escaparon.
Los policías de esa dependencia localizaron a los sospechosos en una casa instalada en Antártida Argentina y Otero, en Las Malvinas, partido de General Rodríguez.
En tanto, a las 23.30 del miércoles pasado, Eduardo Gutiérrez, de 32 años, fue baleado en la espalda por varios sujetos, que lo despojaron de un cuatriciclo, en el cruce de Andalgalá y Monte Egmont, en el barrio San Carlos, en Isidro Casanova. La víctima dejó de existir en el hospital Diego Paroissien. Momentos después, el vehículo robado apareció abandonado en una canchita de fútbol, en el barrio San Petersburgo, en San Alberto. Los policías de la seccional de San Carlos y de la Dirección Departamental de Investigaciones de La Matanza realizan operativos para apresar de los delincuentes.
Finalmente, Jerónimo Maidana, de 75 años, pereció luego de ser baleado por tres delincuentes, mientras estaba junto a su esposa, en una casa ubicada en Neuquén y Sargento Cabral, en la Villa Azul, en Bernal. Integrantes de la comisaría 2ª de Quilmes apresaron a un sujeto que se presume sería uno de los criminales.
Los voceros revelaron que el primero de los hechos se produjo cuando Diego Paredes, de 27, y uno de sus amigos -un efectivo de la Policía Federal- concurrieron, en una camioneta Fiat Cubo gris, a una finca situada en Martín Rodríguez entre Brasil y Uruguay, en el Barrio Parque Calchaquí, en Quilmes.
Eduardo Gutiérrez dejó de existir en este nosocomio, en Isidro Casanova
En dichas circunstancias, aparecieron en escena cuatro sujetos armados, que circulaban en dos motocicletas. Los marginales intentaron apoderarse de la camioneta, que era conducida por el federal, pero uno de los hampones efectuó un balazo, que ingresó por la luneta de la Fiat Cubo e impactó en la cabeza de Paredes. El joven pereció en el Hospital El Cruce, en Florencio Varela. Los chacales fugaron. Se dice que el autor del mortal disparo ya ha sido identificado por los efectivos de la comisaría 9ª de Quilmes.
Con precintos
Por su parte, el cadáver de Santiago Timoteo Arriondo, de 70 años, apareció con las manos atadas a la espalda con precintos plásticos negros, en el interior de su vivienda, en la estancia La Luz, instalada en el Camino Tacuarí, en Salto. El cadáver del septuagenario, que estaba en la cocina del inmueble, fue encontrado por su hija, Marcela Viviana Arriondo, de 37 años, que radicó la denuncia ante los efectivos policiales.
Miembros de la Dirección Departamental de Investigaciones de Mercedes comprobaron que el anciano había sido reducido por dos ladrones, que luego escaparon.
Los policías de esa dependencia localizaron a los sospechosos en una casa instalada en Antártida Argentina y Otero, en Las Malvinas, partido de General Rodríguez.
En tanto, a las 23.30 del miércoles pasado, Eduardo Gutiérrez, de 32 años, fue baleado en la espalda por varios sujetos, que lo despojaron de un cuatriciclo, en el cruce de Andalgalá y Monte Egmont, en el barrio San Carlos, en Isidro Casanova. La víctima dejó de existir en el hospital Diego Paroissien. Momentos después, el vehículo robado apareció abandonado en una canchita de fútbol, en el barrio San Petersburgo, en San Alberto. Los policías de la seccional de San Carlos y de la Dirección Departamental de Investigaciones de La Matanza realizan operativos para apresar de los delincuentes.
Finalmente, Jerónimo Maidana, de 75 años, pereció luego de ser baleado por tres delincuentes, mientras estaba junto a su esposa, en una casa ubicada en Neuquén y Sargento Cabral, en la Villa Azul, en Bernal. Integrantes de la comisaría 2ª de Quilmes apresaron a un sujeto que se presume sería uno de los criminales.