Los otros dos fabricantes estadounidenses, Ford y el Grupo Chrysler, también están en medio de un cambio directivo de gran calado.
Aunque Alan Mulally, que ha dirigido con gran tino Ford desde 2006 evitando que la marca del óvalo azul pasase por el mismo abismo que GM y Chrysler, confirmó recientemente que seguirá en la compañía por lo menos hasta 2015, el fabricante está preparándose para su sucesión.
Y el Grupo Chrysler empieza 2014 con un acuerdo que permitirá a Fiat hacerse con el 100% de la compañía.
Hoy, el consejero delegado de Fiat y el Grupo Chrysler, Sergio Marchionne, insinuó en Detroit que una vez que se complete la operación, el conglomerado Fiat-Chrysler podría establecer su sede central en Estados Unidos en vez de Italia.
El consejo de dirección de Fiat se reunirá el 29 de enero para tratar el tema. Pero Marchionne dijo hoy durante una rueda de prensa que “tiene sentido” mudarse a Detroit especialmente dada la liquidez del mercado financiero estadounidense.
Marchionne añadió que espera que las autoridades italianas no pongan obstáculos a la transferencia.
Con el consumidor estadounidense gastando otra vez sus dólares en nuevos vehículos, y con las preocupaciones financieras de hace sólo cuatro años olvidadas, los fabricantes quieren atraer a los conductores con vehículos más “apasionantes”.
GM definitivamente calentó el ambiente en Detroit. Para empezar el día, se llevó los prestigiosos premios de Coche y Camioneta del Año en Norteamérica con los modelos Corvette Stingray y Silverado.
Ayer, antes incluso del inicio del salón de Detroit, desveló su nueva camioneta de tamaño medio GMC Canyon. Y hoy presentó hoy dos superdeportivos: los Corvette Z06 y C7.R.
Toyota, que sufre una crisis de diseño “apasionado” según ha reconocido su propio presidente, sorprendió con un prototipo, FT-1, sacado directamente del mundo de los videojuegos pero que se rumorea puede ser el nuevo Supra.
Nissan también ha llegado a Detroit con un prototipo de berlina deportiva para provocar la “exclamación” de los consumidores, según explicó a Efe su vicepresidente de Ventas, Fred Díaz.
Incluso la surcoreana Kia desveló un prototipo de deportivo 2+2, el agresivo GT4 Stinger.
Mientras Ford continúa con su particular revolución, la del aluminio.
El fabricante estadounidense, que tuvo un 2013 espectacular con un aumento de las ventas globales del 10 % y que prevé más de 8.000 millones de beneficios para el año que acaba de cerrar, desveló la esperada nueva generación de la camioneta “pickup” F-150.
El listón está muy alto y Ford se juega mucho con la nueva F-150. F-150 es el vehículo de más ventas en Estados Unidos desde hace 32 años de forma ininterrumpida y el líder del segmento durante los pasados 37 años.
Sólo en 2013, la compañía vendió 763.402 unidades de la F-150,lo que convierte al vehículo en una auténtica máquina de hacer dinero para Ford.