Que tal, les comparto un artículo sobre las redes sociales, ventajas y desventajas. Es un tema muy hablado pero que quiero compartirles ya que en el estado en el que vivo (Oaxaca) hace unos días se activó la alerta Amber por una menor que había desaparecido tras saberse que se vería con un "conocido" de facebook.
Las redes son buenas, pero hay que estar atentos. En fin, les comparto el artículo:
Redes sociales: Lo bueno, lo malo y lo peor
+ Hoy en día es muy poco común encontrar a una persona que no tenga alguna red social, esto quizá porque presentan numerosas ventajas, pero todo lo bueno puede convertirse en un gran problema.
Dirección
Las redes sociales tiene ya una gran importancia en la sociedad actual, como lo dijo Aristóteles “El hombre es un ser sociable por naturaleza” y lo cierto es que sitios como Facebook o Twitter han permitido que llevar estas interacciones a otro nivel.
Tener una red social tiene muchas ventajas; a muchos nos han permitido reencontrarnos con viejos conocidos, tener noticias de aquellos familiares que hace algún tiempo viven en una ciudad o incluso en un país distinto. Las redes sociales acercan, nos permite estar comunicados con el mundo en tiempo real sin mucho esfuerzo y dinero.
Desde el punto de vista mercadológico, se pueden convertir en una gran herramienta para hacer crecer algún negocio, dada la cantidad de usuarios en ellas.
Para distraernos, platicar con los amigos, enterarnos de las últimas noticias sobre nuestros temas de interés o para organizar algún evento masivo, definitivamente las redes sociales son de gran utilidad.
Pero todo el panorama empieza a cambiar cuando perdemos de vista el rumbo y hacemos de ellas una adicción.
Han escuchado a alguien decir “tengo que trabajar pero me siguen hablando y no puedo no contestarles”, o ¿han visto a alguien completamente distraído en la calle, con la mirada fija en el teléfono llegando incluso a golpearse con algún poste? Muchas personas nos hemos convertido en adictos a las redes sociales, esclavos de ellas.
Las consecuencias pueden ser muchas, desde desvelos, pequeños golpes hasta despidos de trabajo o accidentes fatales en la calle.
Y el panorama empeora cuando comenzamos a agregar extraños en nuestras redes sociales. Hasta aquí tal vez no haya problema, a fin de cuentas, las redes sociales sirven para conocer personas, pero olvidamos que en ellas dejamos parte de nuestra privacidad y nos exponemos a ser víctimas de delincuentes.
Recientemente Oaxaca activó la alerta Amber por el caso de una menor de nombre Lisset que conoció a un sujeto por Facebook y acudió a su encuentro, resultando desaparecida. Esta situación no pasó a mayores y unas horas después la alarma se desactivó con la aparición de la menor.
Pero no todos los casos terminan en un final feliz y existen demasiadas personas que son engañadas por delincuentes, resultando estafadas o incluso secuestradas.
Es por ello que hay que tener un cuidado especial sobre los datos que compartimos, por ejemplo, llegamos a un lugar e inmediatamente lo hacemos público. Si realmente se considera importante hacerlo, puede hacerse al retirarse del lugar, así no darían tiempo a algún asaltante por ejemplo, de acudir al lugar y causarles un mal rato.
Asimismo, se debe tener cuidado al ir por las calles completamente distraídos con las redes sociales y evitar accidentes. Y sobre todo, no dejarse engañar por extraños ni acudir a citas misteriosas sin compañía y sobre todo en lugares solitarios.
Para finalizar, los padres e incluso los hermanos mayores, deben orientar a los menores y estar pendiente de ellos para que no sean víctimas de los delincuentes, para que no ocurran más casos como el de Lisset y muchas más personas. No es malo el uso de las redes sociales, pero hay que usarlas con responsabilidad.
Las redes son buenas, pero hay que estar atentos. En fin, les comparto el artículo:
Redes sociales: Lo bueno, lo malo y lo peor
+ Hoy en día es muy poco común encontrar a una persona que no tenga alguna red social, esto quizá porque presentan numerosas ventajas, pero todo lo bueno puede convertirse en un gran problema.
Dirección
Las redes sociales tiene ya una gran importancia en la sociedad actual, como lo dijo Aristóteles “El hombre es un ser sociable por naturaleza” y lo cierto es que sitios como Facebook o Twitter han permitido que llevar estas interacciones a otro nivel.
Tener una red social tiene muchas ventajas; a muchos nos han permitido reencontrarnos con viejos conocidos, tener noticias de aquellos familiares que hace algún tiempo viven en una ciudad o incluso en un país distinto. Las redes sociales acercan, nos permite estar comunicados con el mundo en tiempo real sin mucho esfuerzo y dinero.
Desde el punto de vista mercadológico, se pueden convertir en una gran herramienta para hacer crecer algún negocio, dada la cantidad de usuarios en ellas.
Para distraernos, platicar con los amigos, enterarnos de las últimas noticias sobre nuestros temas de interés o para organizar algún evento masivo, definitivamente las redes sociales son de gran utilidad.
Pero todo el panorama empieza a cambiar cuando perdemos de vista el rumbo y hacemos de ellas una adicción.
Han escuchado a alguien decir “tengo que trabajar pero me siguen hablando y no puedo no contestarles”, o ¿han visto a alguien completamente distraído en la calle, con la mirada fija en el teléfono llegando incluso a golpearse con algún poste? Muchas personas nos hemos convertido en adictos a las redes sociales, esclavos de ellas.
Las consecuencias pueden ser muchas, desde desvelos, pequeños golpes hasta despidos de trabajo o accidentes fatales en la calle.
Y el panorama empeora cuando comenzamos a agregar extraños en nuestras redes sociales. Hasta aquí tal vez no haya problema, a fin de cuentas, las redes sociales sirven para conocer personas, pero olvidamos que en ellas dejamos parte de nuestra privacidad y nos exponemos a ser víctimas de delincuentes.
Recientemente Oaxaca activó la alerta Amber por el caso de una menor de nombre Lisset que conoció a un sujeto por Facebook y acudió a su encuentro, resultando desaparecida. Esta situación no pasó a mayores y unas horas después la alarma se desactivó con la aparición de la menor.
Pero no todos los casos terminan en un final feliz y existen demasiadas personas que son engañadas por delincuentes, resultando estafadas o incluso secuestradas.
Es por ello que hay que tener un cuidado especial sobre los datos que compartimos, por ejemplo, llegamos a un lugar e inmediatamente lo hacemos público. Si realmente se considera importante hacerlo, puede hacerse al retirarse del lugar, así no darían tiempo a algún asaltante por ejemplo, de acudir al lugar y causarles un mal rato.
Asimismo, se debe tener cuidado al ir por las calles completamente distraídos con las redes sociales y evitar accidentes. Y sobre todo, no dejarse engañar por extraños ni acudir a citas misteriosas sin compañía y sobre todo en lugares solitarios.
Para finalizar, los padres e incluso los hermanos mayores, deben orientar a los menores y estar pendiente de ellos para que no sean víctimas de los delincuentes, para que no ocurran más casos como el de Lisset y muchas más personas. No es malo el uso de las redes sociales, pero hay que usarlas con responsabilidad.