En la abadía de Paisley, Escocia, hay una serie de gárgolas que tomaron el aspecto de algo un poco más, no sé, amenazador. Exacto: estamos hablando de un alien.
La abadía data del siglo XIII, aunque la última restauración es de los noventa. El último equipo de restauración es el máximo sospechoso de esta intromisión. O eso o, claro, siempre podemos creer que eran las gárgolas originales y que los xenomorfos han estado entre nosotros desde hace mucho tiempo