5: Manny Farber

Fue pintor y su escritura nunca tuvo visos literarios, pero fundó (e incluso terminó) con un estilo. Su escritura era inimitable, por eso la idea de que Farber tuviera discípulos sonaba realmente ridícula, tan ridícula como la de pensar que hay poetas que pueden declararse seguidores profundos de William Blake. Hay figuras que se mantienen aisladas, felices en tal dicha. Muchas veces no recordamos a los mejores críticos de cine, pero Farber fue uno de ellos. No ha sido todavía debidamente traducido al castellano, pero por otra parte ¿podría usted, oh alma de cántaro, entender esa prosa?
4: Andrew Sarris
Aquella teoría que cambió el cine con Cahiers Du Cinema tuvo un defensor, pero también un gran divulgador.: Andrew Sarris (1928-2012) cuya muerte el pasado 20 de Junio deja huérfana a muchas generaciones de críticos de cine, muchos de ellos norteamericanos, que aprendieron el secreto placer de defender a sus ídolos cineastas con la guerra de Sarris.
El mejor escenario de Sarris, además de sus libros, fue el Village Voice de los sesenta. Enfrentado a Pauline Kael, todo el mundo sabe que la feroz Kael renegaba de los autores desde el New Yorker, era un tiempo en el que asentar un programa y una revolución del gusto era importante para la crítica de cine. Todo esto, en realidad, puede sonar acaso un poco ilusorio en España en el que la crítica de cine tiene no solamente amplias gamas antiintelectuales sino también escasas tradiciones con programa, pese al magnífico trabajo de José Luis Guarner, Carlos Reviriego, Álvaro Arroba o Gonzalo de Pedro, por citar unos cuantos.
El mejor escenario de Sarris, además de sus libros, fue el Village Voice de los sesenta. Enfrentado a Pauline Kael, todo el mundo sabe que la feroz Kael renegaba de los autores desde el New Yorker, era un tiempo en el que asentar un programa y una revolución del gusto era importante para la crítica de cine. Todo esto, en realidad, puede sonar acaso un poco ilusorio en España en el que la crítica de cine tiene no solamente amplias gamas antiintelectuales sino también escasas tradiciones con programa, pese al magnífico trabajo de José Luis Guarner, Carlos Reviriego, Álvaro Arroba o Gonzalo de Pedro, por citar unos cuantos.
3: Jordi Costa

Jordi Costa no necesita presentación para muchos de vosotros, así que no creo necesario extenderme demasiado con su currículum, y la entrevista que viene a continuación habla por sí sola. Nacido en Barcelona en 1966, ya de pequeño se atrevía con fanzines caseros sobre cine que realizaba a partir de recortes de periódicos. Con el tiempo se convirtió en un experto, no sólo en cine, sino en cómic y en subculturas de todo tipo. Autor de algunos libros como ‘Hay Algo Ahí Afuera’ o ‘El Sexo que Habla’, podéis leer críticas suyas en El País, labor que compagina con trabajos en otros medios, como la radio.
2: Tomás Fernández Valentí

Para cualquier cinéfilo que se precie de serlo el nombre de Tomás Fernández Valentí no necesita presentación de ningún tipo. Su nombre es famoso por pertenecer a ese pequeño gran grupo de escritores que dejan sus textos en esa maravilla de revista que es Dirigido por, que dicho sea de paso le da mil patadas a la edición española de la mítica Cahiers du cinemá. Desde finales de los 80, Valentí nos ha hablado de cine, haciendo entre otras cosas estudios sobre diversos cineastas, siendo curiosamente el último de ellos el dedicado a la figura de Clint Eastwood director. También escribe en la revista hermana de la mencionada, ‘Imágenes de actualidad’, que dicho sea de paso le da mil patadas a cualquier otra revista similar.[/size]
1: aledevotiense

sin dudas el mejor critico de internet, su nacimiento es lo mejor que le paso al cine desde Steven Spielberg
