América latina

El término América Latina o Latinoamérica tiene varios usos y connotaciones divergentes:
El término «América Latina» se refiere exclusivamente a los países de habla española y portuguesa; Haití es incluido a veces porque comparte la isla de La Española con la República Dominicana.
En la jerga internacional geopolítica es común usar el término compuesto América Latina y el Caribe para designar a todos los territorios del Hemisferio Occidental que se extienden al sur de los Estados Unidos, incluyendo los países donde no se hablan lenguas romances como Suriname, Guyana y las islas de habla inglesa del Caribe.
Según la definición oficial de la Real Academia Española, «América Latina» es el conjunto de países del continente americano en que se hablan lenguas romances, específicamente español, portugués y francés.4 De acuerdo con esta definición, «América Latina» incluye a Hispanoamérica (países de habla española), Brasil (de habla portuguesa) y Haití (donde el francés es lengua oficial aunque el criollo haitiano es el idioma comúnmente utilizado). Otros territorios americanos donde también se hablan lenguas romances, que harían parte de América Latina desde el punto de vista lingüístico, son las provincias canadienses de Quebec, Nueva Escocia y Nuevo Brunswick; las colectividades de ultramar francesas de San Pedro y Miquelón, San Martín y San Bartolomé; los departamentos de ultramar franceses de Guayana Francesa, Martinica y Guadalupe; y los estados estadounidenses de Luisiana (donde el cajún es hablado por el 5% de la población), y Nuevo México, Florida, Texas, Arizona y California (donde el español es ampliamente hablado).
Aunque el abuso del término América Latina ha redundado en la aplicación de la palabra latino en asociación con él, recogiéndose así en diversos diccionarios,5 suele considerarse correcto utilizarla para referirse al pueblo latino, originario del Lacio (península Itálica). Sin embargo, la designación no se aplica en ningún caso a los países de lengua no latina de América del Sur (como Surinam y Guyana), el Caribe (decenas de islas de habla inglesa y neerlandesa), o América Central (como Belice, que tiene al inglés como idioma oficial, aunque el español es la lengua mayormente hablada).
Los países que integran Latinoamérica comparten inmensas similitudes culturales por haber sido territorios coloniales de España, Portugal y Francia. Sin embargo, entre ellos también se observan grandes variaciones climáticas, económicas, lingüísticas, políticas y sociales, por lo que no se puede hablar de un bloque uniforme.
El término «América Latina» se refiere exclusivamente a los países de habla española y portuguesa; Haití es incluido a veces porque comparte la isla de La Española con la República Dominicana.
En la jerga internacional geopolítica es común usar el término compuesto América Latina y el Caribe para designar a todos los territorios del Hemisferio Occidental que se extienden al sur de los Estados Unidos, incluyendo los países donde no se hablan lenguas romances como Suriname, Guyana y las islas de habla inglesa del Caribe.
Según la definición oficial de la Real Academia Española, «América Latina» es el conjunto de países del continente americano en que se hablan lenguas romances, específicamente español, portugués y francés.4 De acuerdo con esta definición, «América Latina» incluye a Hispanoamérica (países de habla española), Brasil (de habla portuguesa) y Haití (donde el francés es lengua oficial aunque el criollo haitiano es el idioma comúnmente utilizado). Otros territorios americanos donde también se hablan lenguas romances, que harían parte de América Latina desde el punto de vista lingüístico, son las provincias canadienses de Quebec, Nueva Escocia y Nuevo Brunswick; las colectividades de ultramar francesas de San Pedro y Miquelón, San Martín y San Bartolomé; los departamentos de ultramar franceses de Guayana Francesa, Martinica y Guadalupe; y los estados estadounidenses de Luisiana (donde el cajún es hablado por el 5% de la población), y Nuevo México, Florida, Texas, Arizona y California (donde el español es ampliamente hablado).
Aunque el abuso del término América Latina ha redundado en la aplicación de la palabra latino en asociación con él, recogiéndose así en diversos diccionarios,5 suele considerarse correcto utilizarla para referirse al pueblo latino, originario del Lacio (península Itálica). Sin embargo, la designación no se aplica en ningún caso a los países de lengua no latina de América del Sur (como Surinam y Guyana), el Caribe (decenas de islas de habla inglesa y neerlandesa), o América Central (como Belice, que tiene al inglés como idioma oficial, aunque el español es la lengua mayormente hablada).
Los países que integran Latinoamérica comparten inmensas similitudes culturales por haber sido territorios coloniales de España, Portugal y Francia. Sin embargo, entre ellos también se observan grandes variaciones climáticas, económicas, lingüísticas, políticas y sociales, por lo que no se puede hablar de un bloque uniforme.
Etimología
El término fue utilizado por primera vez en París en 1856 en una conferencia del filósofo chileno Francisco Bilbao6 y, el mismo año, por el escritor colombiano José María Torres Caicedo en su poema Las dos Américas.7
El término América Latina fue apoyado por el Imperio Francés de Napoleón III durante su Invasión francesa de México como forma de incluir a Francia entre los países con influencia en América, para así poder excluir a los anglosajones y separar a Hispanoamérica de España emocionalmente. Desde su aparición, el término ha ido evolucionando para comprender un conjunto de características culturales, étnicas, políticas, sociales y económicas.8
Sin embargo, es totalmente incorrecto el uso del adjetivo "latino" para referirse al hispanoamericano, ya que la denominación "latino" corresponde inherentemente a la zona de Italia designada por tal nombre en la época de la Antigua Roma (Latium). Posteriormente, y por interés francés, este significado fue extendido a cualquier parlante de una lengua derivada del latín, cuando normalmente esta referencia es a lenguas romances (derivadas del latín romano), tales como el italiano, francés, español, portugués, gallego, asturiano, catalán, etc. Éstas serían lenguas romances (o latinas, con la nueva designación francesa).
El término América Latina fue apoyado por el Imperio Francés de Napoleón III durante su Invasión francesa de México como forma de incluir a Francia entre los países con influencia en América, para así poder excluir a los anglosajones y separar a Hispanoamérica de España emocionalmente. Desde su aparición, el término ha ido evolucionando para comprender un conjunto de características culturales, étnicas, políticas, sociales y económicas.8
Sin embargo, es totalmente incorrecto el uso del adjetivo "latino" para referirse al hispanoamericano, ya que la denominación "latino" corresponde inherentemente a la zona de Italia designada por tal nombre en la época de la Antigua Roma (Latium). Posteriormente, y por interés francés, este significado fue extendido a cualquier parlante de una lengua derivada del latín, cuando normalmente esta referencia es a lenguas romances (derivadas del latín romano), tales como el italiano, francés, español, portugués, gallego, asturiano, catalán, etc. Éstas serían lenguas romances (o latinas, con la nueva designación francesa).
Unidad latinoamericana, patria grande e integración
El término «Latinoamérica» tiene un sentido de supra-nacionalidad respecto de los estados-nación. Dicho sentido supra-nacional confluye en diferentes iniciativas comunes que tienden a la formación de organismos políticos que lo articulen, como la Comunidad Sudamericana de Naciones actualmente constituida en UNASUR/UNASUL y en pleno proceso de aprobación a nivel de tratado por los congresos respectivos. La Unidad Latinoamericana es un concepto político-cultural extendido por América Latina anterior a los tiempos de la independencia, y que debe ser distinguido claramente del panamericanismo. Partidos políticos, sectores sociales, intelectuales y artistas de las más diversas extracciones han expresado reiteradamente su adhesión a las más diversas formas de unidad latinoamericana, desde organizaciones supranacionales como la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) hasta instancias de coordinación política como la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPAL), culturales como la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL) o sectoriales que adoptan la forma de uniones latinoamericanas.
Las similitudes históricas y culturales de los pueblos latinoamericanos han llevado a crear la idea de América Latina como una patria grande común.11 El plan de regularización de inmigrantes procedentes de países fronterizos iniciado por Argentina en 2006 lleva el nombre, precisamente, de Patria Grande.
Derivado de la idea genérica de unidad latinoamericana se han desarrollado proyectos e instancias políticas de integración de las naciones latinoamericanas. Estos proyectos han tomado cuerpo principalmente en la ALADI, pero también en diversos proyectos de integración física, logística y cultural y se han expresado en un cuerpo teórico particular acerca del proceso de integración. En el marco de la integración latinoamericana se han desarrollado también experiencias más o menos exitosas de integración subregional, como el Mercosur, la Comunidad Andina, o el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que ha llevado a la teoría de la integración latinoamericana a sostener distintos modelos de interrelación entre los procesos de integración subregional, latinoamericano y continental. En Norteamérica, México es el único miembro latinoamericano del TLCAN y es observador en las 3 principales agrupaciones latinoamericanas de Centro y Sudamérica.
En los últimos años, sobre todo en la última década, los gobernantes de los países latinoamericanos han dado pasos firmes y se han pronunciado a favor de una aceleración en la integración regional.
Las similitudes históricas y culturales de los pueblos latinoamericanos han llevado a crear la idea de América Latina como una patria grande común.11 El plan de regularización de inmigrantes procedentes de países fronterizos iniciado por Argentina en 2006 lleva el nombre, precisamente, de Patria Grande.
Derivado de la idea genérica de unidad latinoamericana se han desarrollado proyectos e instancias políticas de integración de las naciones latinoamericanas. Estos proyectos han tomado cuerpo principalmente en la ALADI, pero también en diversos proyectos de integración física, logística y cultural y se han expresado en un cuerpo teórico particular acerca del proceso de integración. En el marco de la integración latinoamericana se han desarrollado también experiencias más o menos exitosas de integración subregional, como el Mercosur, la Comunidad Andina, o el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que ha llevado a la teoría de la integración latinoamericana a sostener distintos modelos de interrelación entre los procesos de integración subregional, latinoamericano y continental. En Norteamérica, México es el único miembro latinoamericano del TLCAN y es observador en las 3 principales agrupaciones latinoamericanas de Centro y Sudamérica.
En los últimos años, sobre todo en la última década, los gobernantes de los países latinoamericanos han dado pasos firmes y se han pronunciado a favor de una aceleración en la integración regional.
Países y dependencias

Se mencionan además los territorios que harían parte de América Latina según la connotación literal del término (territorios donde se hablan lenguas romances): las provincias de Quebec, Nueva Escocia y Nuevo Brunswick en Canadá; los estados de Luisiana, Florida, California y Nuevo México en Estados Unidos; y los territorios franceses de Guyana Francesa, Clipperton, Guadalupe, Martinica, San Bartolomé, San Martín y San Pedro y Miquelón.
Aún dependientes
Cabe destacar que ciertas regiones latinoamericanas dependen de ciertos países.
Uno de ellos es Puerto Rico desde 1898, que tras una guerra entre España y Estados Unidos pasó a depender de este país norteamericano. Pues este país no logró encontrar su independencia, como lo habían logrado Cuba y Filipinas, que también pertenecieron a la soberanía española y que pasó también al dominio de los Estados Unidos. Puerto Rico es una isla hispanohablante. Jurídicamente es bilingüe, en el sentido de que tanto el español como el inglés son idiomas oficiales, siendo el español el idioma vernáculo hablado por la totalidad de la población. El inglés se enseña como segunda lengua, aunque menos de un 5% de la población es totalmente bilingüe.
El 23 de julio de 1965, los puertorriqueños acudieron a las urnas a votar por las opciones presentadas por los movimientos estadolibristas, estadistas e independentistas, solo el 0.6% votos va para los independentistas. La reafirmación del Estado Libre Asociado establecido por común acuerdo bajo los términos de la Ley 600 de 1950 y la Resolución Conjunta 447 de 1952 del Congreso de Estados Unidos como comunidad autónoma permanentemente asociada a Estados Unidos de América gana por un 60.4% de los votos. Mientras que un 39% vota para solicitar del Congreso de Estados Unidos de América la admisión de Puerto Rico en la unión americana como estado federado.
Sin embargo, el Partido Independentista Puertorriqueño promueve la independencia completa de la isla. Aunque en cuanto la independencia entró en agenda de la ONU y se concluyó que sólo dependerá de los ciudadanos la independencia de la isla o no del país.
El caso de Guayana Francesa, Guadalupe y Martinica no son colonias de Francia, sino que forman parte de Francia, como departamento de ultramar (DOM, Départements d'outremer). En cambio las áreas insulares de Saint-Pierre y Miquelon, San Bartolomé y San Martín, son una colectividad de Francia.
En el caso de la Guayana Francesa, algunos intelectuales miembros de la Unasur, conocidos como la emancipación socialismo del siglo XXI han tenido algunas ideas aspiracionistas para que este territorio pueda lograr su total y completa independencia. Según el pensamiento es completar una América del Sur, sobre una plena soberanía propia de este departamento ultramarítimo algo similar como ocurre en Nueva Caledonia en Oceanía
Cabe destacar que ciertas regiones latinoamericanas dependen de ciertos países.
Uno de ellos es Puerto Rico desde 1898, que tras una guerra entre España y Estados Unidos pasó a depender de este país norteamericano. Pues este país no logró encontrar su independencia, como lo habían logrado Cuba y Filipinas, que también pertenecieron a la soberanía española y que pasó también al dominio de los Estados Unidos. Puerto Rico es una isla hispanohablante. Jurídicamente es bilingüe, en el sentido de que tanto el español como el inglés son idiomas oficiales, siendo el español el idioma vernáculo hablado por la totalidad de la población. El inglés se enseña como segunda lengua, aunque menos de un 5% de la población es totalmente bilingüe.
El 23 de julio de 1965, los puertorriqueños acudieron a las urnas a votar por las opciones presentadas por los movimientos estadolibristas, estadistas e independentistas, solo el 0.6% votos va para los independentistas. La reafirmación del Estado Libre Asociado establecido por común acuerdo bajo los términos de la Ley 600 de 1950 y la Resolución Conjunta 447 de 1952 del Congreso de Estados Unidos como comunidad autónoma permanentemente asociada a Estados Unidos de América gana por un 60.4% de los votos. Mientras que un 39% vota para solicitar del Congreso de Estados Unidos de América la admisión de Puerto Rico en la unión americana como estado federado.
Sin embargo, el Partido Independentista Puertorriqueño promueve la independencia completa de la isla. Aunque en cuanto la independencia entró en agenda de la ONU y se concluyó que sólo dependerá de los ciudadanos la independencia de la isla o no del país.
El caso de Guayana Francesa, Guadalupe y Martinica no son colonias de Francia, sino que forman parte de Francia, como departamento de ultramar (DOM, Départements d'outremer). En cambio las áreas insulares de Saint-Pierre y Miquelon, San Bartolomé y San Martín, son una colectividad de Francia.
En el caso de la Guayana Francesa, algunos intelectuales miembros de la Unasur, conocidos como la emancipación socialismo del siglo XXI han tenido algunas ideas aspiracionistas para que este territorio pueda lograr su total y completa independencia. Según el pensamiento es completar una América del Sur, sobre una plena soberanía propia de este departamento ultramarítimo algo similar como ocurre en Nueva Caledonia en Oceanía
Poblacion de los diferentes paises

Idiomas de América Latina
Como su nombre indica, los idiomas oficiales y mayoritarios de los países de América Latina son lenguas romances como el español, el francés y el portugués. Sin embargo, dentro de estos territorios se habla una multitud de lenguas americanas, con estatus oficial reconocido o no, que enriquecen el patrimonio lingüístico del continente. Algunas de estas otras lenguas son:
Quechua - 9 a 14 millones.
Guaraní - 7 a 12 millones
Aymara - 2 a 3 millones.
Náhuatl - 1,3 a 5 millones.
Maya - 900.000 a 1,2 millones.
Mapundungun - 940.000 hablantes.

Lenguas romances en América latina:
español, portugués, francés.
español, portugués, francés.

Distribución de las lenguas americanas más habladas en el continente a principios del siglo XXI: quechua, guaraní, aymara, náhuatl, lenguas mayas, mapudungun.
FIN DEL POST