Altaïr Ibn-La'Ahad (1165 - 1257) fue un Asesino de Siria durante la Edad Media y, desde 1191 hasta su muerte, el Mentor de los Asesinos en el levante.
Criado para ser un Asesino desde su nacimiento, Altaïr obtuvo el rango de Maestro Asesino con veinticuatro años. Sin embargo, tras su fracaso al interceptar La Manzana a Roberto de Sable en julio de 1191, que posteriormente permitió a los Templarios atacar la ciudad de Masyaf—sede de la Orden de los Asesinos—fue degradado al rango de Novicio y enviado en una búsqueda de la redención.
Con la misión de matar a nueve personas, que, sin que él lo supiese, formaban parte de la Orden de los Templarios en Tierra Santa, Altaïr inició una búsqueda para cambiar su personalidad y liberar el reino de la corrupción de los nueve. Durante su búsqueda, Altaïr se enteró de un plan mucho más siniestro de lo que originalmente pensaba. Después de completar su misión de matar a los nueve objetivos, y matar a su líder traidor Al Mualim—que era un Templario encubierto que quería usar la Manzana para él sólo—Altaïr ascendió al rango de Mentor, llevando a los Asesinos a una nueva dirección más discreta.
Con la Manzana en mano, Altaïr cambió la forma de vida de su Orden; escribiendo los detalles en su legendario Códice para que las futuras generaciones de la Orden lo pudiesen leer. La visión de Altaïr sobre la Orden Asesina era que estubiesen por todo el mundo viviendo entre la gente, y comenzaron a levantar gremios de Asesinos durante su mandato como Mentor. Durante sus aventuras, Altaïr fortaleció la Orden, detuvo a los Templarios varias veces y fue capaz de ralentizar el avance del Imperio Mongol de Genghis Khan. Al final de su vida, Altaïr se encerró con la Manzana en una biblioteca de Masyaf para que no fuese encontrada, y siguió intacta durante el resto de los días.
Altaïr Ibn-La'Ahad es uno de los ancestros de Desmond Miles por parte de su Linea Maternal
Biografía
Vida temprana
Primeros años
«Algunos días extraño a mi familia... o por lo menos el pensamiento de ellos. Yo nunca conocí a mis padres y, a pesar de que los dos vivieron entre estas paredes. Eran nuestras reglas. Tal vez estaban tristes, a pesar de que no manifestaron ningún signo de amor — que no estaba permitido.
Por mi parte, gran parte de mi juventud la pasó en entrenar, hubo poco tiempo para reflexionar sobre la separación. Y así, cuando finalmente los perdí, no parecía diferente al paso de dos extraños. Al Mualim había sido como mi padre, y su amor fue un amor débil y deshonesto, aunque en un momento parecía suficiente — mejor, incluso. O eso creía yo.»
―Altaïr en la página 24 de su Códice
Altaïr nació el 11 de enero de 1165 en Siria, hijo del Asesino musulmán Umar Ibn-La'Ahad, y una mujer cristiana que murió durante el parto de Altaïr.
Nacimiento de Altair
Desde su nacimiento, Altaïr fue entrenado bajo la tutela del Gran Maestro de la Orden de los Asesinos Al Mualim, quien le enseñó que amar a la familia no estaba permitido, pues sino, el deseo de venganza podría poner en peligro a la hermandad; por lo que su maestro le influyó más que su propio padre.
Ataque sarraceno y consecuencias (1176)
En 1176, Shihab Al'din y su sobrino, el sultán de Egipto y Siria Salah Al'din—al que los Asesinos intentaron matar dos veces, atacaron Masyaf con sus ejércitos sarracenos, dando lugar a una batalla. Por la noche, Al Mualim envió al padre de Altaïr al campamento musulmán para dar un aviso a Salah Al'din, con la ayuda del espía Ahmad Sofian, Umar dejó una pluma y una daga en la tienda del sultán; sin embargo, en su camino mató a un noble.
Aunque Salah Al'din se fue, su hijo negoció los términos de paz con Al Mualim, éste aceptó la paz, pero el tío del sultán sólo lo haría si se ejecutaba al Asesino que mató la noche pasada a un general, los sarracenos capturaron a Ahmad, y lo interrogaron. Sofian acabó revelando el nombre de Umar Ibn-La'Ahad,y Al Mualim ordenó su ejecución; a Altaïr no le afectó que su padre muriese, fue "el paso de un extraño". Ahmad se arrepintió de lo ocurrido, cómo consecuencia, se suicidó tras pedirle perdón a Altaïr.
Ibn-La'Ahad avisó a Al Mualim de lo que pasó con Ahmad, y el Maestro decidió no revelarlo a nadie para evitar el enfado de Abbas, el hijo de Ahmad, y que tanto el padre como el hijo fuesen deshonrados. Al día siguiente, Al Mualim ascendió a Abbas y Altaïr al rango de novicio, los dos compartieron habitación, y con el tiempo, se convirtieron en grandes amigos.
Abbas tuvo una actitud más distante por la muerte de su padre a cada mes que pasaba. Años después, para terminar con eso, Altaïr decidió revelarle lo ocurrido, Abbas no le creyó; un día después, Sofian atacó a Altaïr porque "le mintió". Labib, mentor de los dos, los encarceló durante un mes. Cuando pasó el periodo, Sofian fue castigado con un año más de entrenamiento. Altaïr y Abbas no volvieron a ser amigos.
Ascenso a Maestro Asesino
Altaïr: «Cuando cierre las puertas del castillo, flanquea a los cruzados en el pueblo y llévalos al cañón.»
Abbas: «¡No tendrás oportunidad!»
Altaïr: «¡Abbas! Nada de errores.»
Altaïr y Abbas discuten durante la batalla de Masyaf.
En 1189, después del inicio de la Tercera Cruzada, un aprendiz de Asesino llamado Haras traicionó a los Asesinos, lideró un contingente de Templarios hacia Masyaf y secuestró a Al Mualim. El cruzado retuvo al Mentor en la fortaleza a modo de rehén, junto a tres Asesinos más.
Altair Conversa con Al Mualim.
Altaïr llegó a caballo, matando a un templario que se batía en duelo con un Asesino, y tiró un cuchillo a otro soldado, que anteriormente rompió el pie del Asesino. Altaïr, ayudando a su compañero a levantarse, le dio a conocer su nombre.
Después de ayudar al Asesino a sentarse en un banco, Abbas apareció corriendo, e informó de la situación a Altaïr, pidiéndole que se retirasen. Ibn-La'Ahad ordenó a su rival que liderase a los Asesinos por el cañón, mientras que él cerraría las puertas del castillo. Sofian exclamó que no tendría oportunidad, mas Altaïr le replicó que no se equivocase. Con esto, el Asesino avanzó por el pueblo ayudando a ciudadanos a escapar de los Templarios, despachando a unos cuantos con ayuda de sus colegas Asesinos.
A las puertas de la fortaleza, Altaïr se encontró cara a cara con Haras, que le amenazó con matar a su Mentor, y después cerró las puertas temiendo la llegada de otros Asesinos. Altaïr escaló la muralla de Masyaf asesinando a los Templarios que vigilaban la muralla, para que no intervinieran y alertasen al cruzado. Ibn-La'Ahad confrontó al Templario, y terminó clavándole su espada mientras Rashid ad-Din Sinan se liberaba de sus captores. Haras comentó, en sus últimas palabras, que el credo de los Asesinos ponía demasiada fe en el hombre.
Al Mualim agradeció a su aprendiz por lo que había hecho, y después de recibir alagos de su maestro, Altaïr fue ascendido al rango de Maestro Asesino. Abbas, celoso, se burló del nuevo Maestro. Aunque Ibn-La'Ahad solo respondió con una burla, este gesto fue el primer signo de arrogancia que años después provocaría su caída
Búsqueda por el cáliz
Regreso a Alep
Para el año siguiente, los Asesinos se habían instalado en Alep, y Altaïr, después de haber completado una misión, llegó a un pueblo cercano a la fortaleza Asesina. Al ver que la puerta principal para ir a Alep estaba cerrada, robó la llave al guardián de la puerta y abrió el portón, saliendo del pueblo
Al llegar a Alep, Altaïr descubrió que los estaban asediando la ciudad, y encontró a un Asesino moribundo en el suelo, que antes de morir, afirmó que los templarios eran los responsables de la batalla; como último acto, entregó su espada a Altaïr. Después de abrirse paso entre las legiones de templarios—e interrogar a un arquero—el Asesino dio muerte al capitán de los templarios con su Cuchilla Oculta
Altaïr continuó su camino por Alep, hasta encontrarse con un Asesino, que dijo a Ibn-La'Ahad que Al Mualim lo esperaba en su oficina. Después de entrar en la fortaleza principal, Altaïr asistió al despacho de su maestro, demandando saber lo motivos de su llamada. Al Mualim encargó a Altaïr la tarea de encontrar el cáliz, un artefacto capaz de terminar la guerra uniendo a los cruzados y sarracenos
Damasco
Altaïr inició su búsqueda, empezando por Damasco, lugar en el que Rafik, un Maestro Asesino, le mandó la tarea de buscar a un hombre llamado Misbah, y preguntarle sobre un mercader llamado Tamir, el Asesino le persiguió por los tejados de Damasco, hasta que Misbah casi se cae de un tejado y agarrarse a una cuerda. Altaïr prometió que le ayudaría si revelaba donde estaba Tamir, respondió que en su casa, el otro rompió su promesa, dejando a Misbah en un destino desconocido. En casa del mercader, Altaïr provocó un incendio e hizo que saliese. Sus guardias se fueron y Altaïr aprovechó la ocasión para interrogarlo; Tamir le contó que el cáliz estaba en el Templo de las Arenas, al que solo se podría acceder con tres llaves, y que la persona más documentada sobre ése tema era Fajera—una bailarina que según Tamir "se creía una mariposa". Acto seguido Altaïr mató a Tamir y fue a buscar a Fajera.
Fajera estaba en el circo de la ciudad, allí Altaïr mató al matón personal de la bailarina -Badr- y comenzaron una persecución. Fajera se detuvió y habló con Altaïr, y le dió una de las tres llaves, pero a cambió le encargó asesinar a Alaat, y luego dirijirse a Tyre, así hizo.
Tiro
En Tiro, se había abierto un hospital Templario comandado por Roland Napule; el Asesino entró por orden de un rafiq llamado Hamid, y lo asesinó. Dentro del hospital, un preso al que estaban torturando le dió a Altaïr la segunda llave
Jerusalén
El Asesino llegó a Jerusalén, y descubrió que un Templario llamado Basilisk, era amigo del rey, y además portador del objeto. Altaïr entró por las alcantarillas de la ciudad, que terminaban en una sala rocosa, en la que se encontraba el Templario, los dos lucharon y Altaïr huyó tras arrebatarle la llave. El Asesino recorrió los tejados y salas del castillo, hasta hallar la salida; en la torre de Jerusalén, mató al Maestro de la Torre y a su aprendiz para conseguir un mapa que contenía el secreto del camino al Templo de las Arenas.
Descubrimiento del cáliz
En el Templo consiguió liberar al cáliz, que en realidad se llamaba Adha, pero Basilisk la raptó. En Tyre se volvieron a confrontar, Altaïr lo dejó con vida a cambio de la información de que el agua de Acre sería envenenada y que el cáliz estaba en Jerusalén
Más tarde ayudó en la defensa de Acre y liberó a Adha, esta le dijo que matase a un traidor a los Asesinos "- Harash. Sin embargo, el Templario Lord Basilisk la había secuestrado y se la llevó a Tyre.
Haciendo su camino hacia el puerto de Tyre, Altaïr encontró y mató a Lord Basilisk, sólo para descubrir que Adha no estaba con él, sino en otro barco. Pasarían años antes de Altaïr se encuentrase con Adha otra vez, pero era demasiado tarde para salvarla, todo lo que podía hacer era vengarse de ella. Altaïr persiguió a los captores, pero el acto no le trajo ninguna alegría, porque las muertes de sus enemigos no podía consolarlo o traerla de vuelta.
Caída y Redención
Para julio del año siguiente, los cruzados habían tomado Acre, estableciendo allí a tres tenientes en su correspondiente distrito, y la presencia cristiana desapareció en Jerusalén y Damasco. Los Templarios acababan de elegir a Roberto de Sable como nuevo Gran Maestro, y una de sus primeras órdenes fue recuperar un tesoro en el Templo de Salomón.
Al Mualim, que se había vuelto a instalar en Masyaf, envió a Altaïr junto con los hermanos Malik y Kadar Al-Sayf al templo para interceptar la reliquia. Después de un viaje de cinco días, los Asesinos llegaron a Jerusalén.
Dentro del templo, Altaïr y sus compañeros avanzaron por el tunel de las catacumbas, llegando a ver al final un monje templario, al que mató con su Cuchilla Oculta para evitar testigos. Kadar alagó al maestro, Malik discrepó, alegando que Altaïr rompió una norma del Credo del Asesino—no dar muerte a inocentes—pero Ibn-La'Ahad ignoró a Malik, asegurando que sus métodos eran mejores. Enfadado, Al-Sayf avanzó de primero por las catacumbas.
Después de llegar a la cámara principal, los Asesinos vieron a De Sable comandando a sus soldados, pidiéndoles que lograsen subir a una zona superior, en la que se encontraba el tesoro. Altaïr dijo que asesinaría a Roberto, Malik le rogó que actuase con discrección de acuerdo con el credo, aunque el maestro hizo caso omiso de su advertencia y bajó al nivel inferior de la habitación, donde De Sable se encontraba
El Templario preguntó al asesino sus motivos, Altaïr respondió que buscaba sangre, y tras accionar su Cuchilla, cargó contra Roberto;
Altair Falla Su Ataque
no obstante, De Sable paró el ataque, y dejó vivir al Asesino, pero asegurando que sólo lo hacía para que dijese a Al Mualim que Tierra Santa no le pertenecía. Altaïr fue lanzado de la sala, rompió un andamio que sujetaba la salida, y dejó a los hermanos Al-Sayf atrapados con los Templarios
Sin embargo, Altaïr salió del templo por una salida próxima a donde estaba, e hizo otro viaje de cinco días a Masyaf para informar de su fracaso a Al Mualim.
Batalla de Masyaf
Cuando llegó a Masyaf, Altaïr fue recibido por Rauf, instructor de los Asesinos, quien dijo a Ibn-La'Ahad que se reuniese con Al Mualim en el castillo. A las puertas de la fortaleza, Abbas informó a Altaïr, confirmando que el Mentor de los Asesinos estaba adentro; poco después, Abbas insultó a Altaïr, que terminó amenazándole de muerte. Sofian aseguró que tendrían tiempo para discutir.
Altaïr fue recibido por Al Mualim, y le explicó su fracaso en el Templo de Salomón, lo que enfadó al Maestro, que afirmó que la misión fracasada había sido la más importante de su historia. Después de que el Maestro preguntase el estado de los hermanos Al-Sayf, Ibn-La'Ahad afirmó que estaban muertos. En ese momento, Malik irrumpió en la sala, confirmando que aún vivía, pero su brazo izquierdo estaba severamente dañado; Malik culpó a Altaïr por sus actos, diciendo que de no ser por él, Kadar no habría muerto, y luego sentenció que casi les cuesta la victoria. Al Mualim preguntó que significaba eso, y un informante apareció con la Manzana de Edén, seguido de otro que anunciaba la llegada de los templarios al pueblo. Altaïr, por orden de su Maestro, salió a combatir.
El Asesino habló con Rauf a las puertas de la fortaleza, y quedaron en que el instructor comandaría las fuerzas, mientras que Altaïr lucharía contra los templarios. Entonces, el Asesino combatió a los soldados por todo el pueblo, liberando a ciudadanos en el proceso, pero no llegó a salvar a algunos de sus hermanos—no obstante, Altaïr esperaba ser muerto durante la batalla para evitar ser juzgado.Cuando Altaïr había llegado a las puertas del pueblo, los Asesinos anunciaron retirada por orden de Al Mualim. Dentro del castillo, Rauf pidió a Ibn-La'Ahad que le siguiese hasta la torre principal, orden que siguió sin titubeos. En la torre, Rauf, Altaïr y otro Asesino fueron testigos de una conversación entre Al Mualim y De Sable, que aseguraba que los Asesinos no serían fieles por mucho tiempo; el Maestro respondió que sus hombres no temían la muerte, y acto seguido, los tres Asesinos hicieron un salto de fe de ciento cincuenta pies de altura
Altaïr hace un salto de fe durante la batalla de Masyaf.
Como uno de los tres Asesinos se rompió el pie, y Rauf se quedó a cuidarlo, el instructor reveló a Altaïr que habían preparado una trampa para los templarios, y que fuese él sólo a accionarla. Tras recorrer las vigas que garantizaban un acceso rápido a la trampa, Altaïr accionó el mecanismo con su espada, y la mayor parte de los templarios fueron muertos, obligando a los restantes—entre ellos De Sable—a huir. Al Mualim demandó la presencia de Altaïr en el patio del castillo. Suponiendo que iba a ser juzgado, el joven sintió miedo, a pesar de mostrar lo contrario a los demás.
Ya reunido con Al Mualim, Altaïr empezó a escuchar al Mentor, que afirmaba que el triunfo de su discípulo sobre los templarios se debía a que escuchó a sus superiores. Acto seguido, Al Mualim mandó a dos Asesinos agarrar a Altaïr, y le regañó
Altaïr es acusado.
Ya reunido con Al Mualim, Altaïr empezó a escuchar al Mentor, que afirmaba que el triunfo de su discípulo sobre los templarios se debía a que escuchó a sus superiores. Acto seguido, Al Mualim mandó a dos Asesinos agarrar a Altaïr, y le regañó, asegurando que, si hubiese seguido el credo, no habrían muerto ni Kadar ni los civiles y Asesinos fallecidos en combate. Por lo tanto, Al Mualim llamó a Altaïr un traidor, y aunque él aseveró lo contrario, el Maestro apuñaló a Altaïr en el estómago.
Horas después, Ibn-La'Ahad despertó en la oficina del Mentor, quien le explicó que había sido degradado a novicio, y que su nueva misión sería matar a nueve objetivos en Tierra Santa, redimiéndose en el proceso, y como recompensa, ganaría el rango de Maestro Asesino. Como primera misión, Altaïr debía buscar a un hombre que traicionó a los Asesinos durante la batalla, pues abrió las puertas a los templarios. En la entrada del castillo, Ibn-La'Ahad habló con un Asesino informante, el cual le dijo que podía empezar su investigación en el mercado del pueblo. Allí, el Asesino supo a través de la conversación de dos hombres que el cestero entregaba cartas al traidor, posiblemente enviadas por otro contacto Templario en Masyaf. Altaïr robó una carta del traidor al cestero, y averiguó que el hombre al que buscaba se llamaba Masun, que en ese momento estaba dando un discurso en contra de Al Mualim.
Altaïr siguió a Masun después de su charla y le dio una paliza, llevándolo después ante Al Mualim. El Mentor ofreció al traidor una oportunidad de redimirse, pero al no aceptarla, lo ejecutó. Al Mualim pidió a Altaïr que viajase a Damasco para asesinar a su primer objetivo, y le obsequió con una Cuchilla Oculta y la espada que usó para ejecutar a Masun.
Primera misión
Al llegar a Damasco, Altaïr ayudó a un erudito que estaba siendo molestado por guardias, cómo agradecimiento, el monje le prestó ayuda para cruzar las puertas de la ciudad sin necesidad de disturbios con guardias.
En la casa de Asesinos, el rafiq informó a Altaïr de la conducta de sus hermanos hacia él, señalando además que nuo parecía haberse tomado en serio el credo. Ignorando ésto, Altaïr preguntó dónde estaba Tamir para matarlo, pero el rafiq replicó que antes de hacerlo, debía de investigar sobre él cómo hacían los novicios.
Altaïr empezó en el zoco Al-Sillah, mas únicamente oyó a unos guardias hablar del Rey Mercader de la ciudad, Abu'l Nuqoud. Posteriormente, Ibn-La'Ahad encontró en una calle a tres mercaderes hablando sobre Tamir, y espió su conversación sobre que el mercader había convocado a todo el gremio ése día.
La llegada de un orador partidario de Tamir terminó la conversación de los tres hombres, que temían ser castigados. Altaïr escuchó que el hombre habló de un relato sobre Tamir, después, le siguió por las calles hasta un rincón oscuro, donde empezó a agredirle sin temor a la interferencia de guardias. El orador se rindió, y reveló a Altaïr que Tamir se estaba preparando para un envío masivo de armas, que no eran para Salah Al'din; justo después el Asesino dio muerte al partidario de Tamir, y ocultó su cadáver detrás de unos barriles.
De vuelta en la casa de asesinos, Ibn-La'Ahad presentó su información al rafiq, y recibió una pluma para mojar en las sangre del mercader cuando lo hubiese asesinado. En el zoco, Altaïr fue testigo de el asesinato de un socio de Tamir a manos del mismo comerciante, que no tenía la mercancía de su jefe lista. El Asesino esperó a que Tamir estubiese en una zona apartada y los guardias distraídos, y entonces, rodeó el cuello de su objetivo con su brazo derecho para impedir ningún grito ni alarma, y lo apuñaló con su cuchilla oculta.
img=http://static1.wikia.nocookie.net/__cb20110714073036/theassassinscreed/es/images/d/d7/Tamir1.png]
Altaïr observa a Tamir en Al-Sillah.
Antes de morir, Tamir afirmó que era diferente a los otros mercaderes, y que su muerte era injusta, porque otros muchos negociantes hacían lo mismo que él. Finalmente, dijo que su hermandad se encargaría de Altaïr, quien justo después roció su pluma en la sangre de su enemigo muerto.Por suerte para el Asesino, los guardias se percataron de la muerte de su líder cuando Ibn-La'Ahad se había mezclado con los ciudadanos. Altaïr volvió con el rafiq y le enseñó la prueba, y se le concedió permiso para volver a Masyaf.
El Maestro agradeció a Altaïr lo que había hecho, mas le dijo que aún quedaban ocho objetivos, indicándole que fuese a por Garnier de Naplouse en Acre o a por Talal en Jerusalén. Recompensado con una Cuchilla Corta, Altaïr viajó a Acre
Lucha contra los hospitalarios
Cuando llegó a la ciudad, el Asesino empezó a investigar, y escuchó la conversación de dos Caballeros Hospitalarios sobre el pasado de Garnier; De Naplouse era el Gran Maestro de los Caballeros Hospitalarios en Tiro, pero fue exiliado por tratar cruelmente a sus pacientes y hacer experimentos aterradores con ellos, dado que no salía de su fortaleza, uno de los dos opinó que Garnier estaba volviendo a maltratar gente.
En la casa de asesinos, Altaïr entró para solicitar permiso del rafiq Jabal, le contó todo lo que sabía de Garnier de Naplouse, incluso inventándose información de la que el rafiq no se percató. Al recibir la pluma y salir de la casa, Altaïr tuvo remordimientos de haber mentido a Jabal, pero ignoró ésto y fue al hospital de los hospitalarios.
Altaïr se metió en un grupo de eruditos en las puertas de la fortaleza, y entró sin ser descubierto en el patio central; una vez había dejado de estar dentro del grupo de eruditos, el Asesino vio que un paciente intentó escapar, mas fue retenido por dos guardias hospitalarios. Justo después, Garnier apareció en el patio escoltado por dos de sus hombres, y al ver que el paciente no era capaz de razonar, mandó que le rompiesen las piernas y lo llevasen de vuelta a su camilla.
Altaïr mira el maltrato de un paciente a manos de Garnier de Naplouse.
Luego, Altaïr entró en el hospital, y volvió a mezclarse con el mismo grupo de monjes, que seguían a De Naplouse de cerca. Cuando el gran maestre estaba con el último paciente de su ronda, Altaïr vio que los guardias estaban ocupados, y apuñaló a Garnier en su espalda con la Cuchilla Oculta.En sus últimas palabras, De Naplouse señaló que el hizo lo mejor por sus pacientes, y los estaba reformando para convertirlos en guardias suyos. Altaïr consideró que el gran maestre obraba mal, y le dejó morir después de mojar la pluma en su cuello
El Asesino tuvo una breve escaramuza con unos guardias, únicamente matando al más fuerte de ellos y escapando para encontrarse con Jabal, que agradeció lo que había hecho. En Masyaf, Altaïr preguntó a Al Mualim sobre Garnier, éste respondiendo que los drogaba y manipulaba, asegurándose protección. Con un rango y otra parte de su equipamiento más, Altaïr viajó a Jerusalén.
Asesinato de un esclavista
El Asesino llegó a la ciudad Santa, Altaïr investigó sobre su objetivo, el mercader de esclavos Talal, y en la casa de asesinos, descubrió que el rafiq al mando era Malik, y se burló de Altaïr llamándole novicio, también criticándole por hacer otra tarea ordenada por Al Mualim. Después de contar toda la información posible, Altaïr replicó que sería un trabajo fácil, a lo que Malik respondió insultándole por su arrogancia y dándole la pluma.
El Asesino fue al complejo de esclavos de Talal, y nada más entrar, la puerta se cerró, pero continuó andando por la instalación, viendo a varios esclavos pidiéndole ayuda o agonizando. Eventualmente, Talal habló desde la cámara principal del complejo, pidiendo al Asesino que entrase, y adjudicándose a si mismo el motivo de la entrada de Altaïr. Sin embargo, Ibn-La'Ahad dijo que entró porque se lo mandaron, lo que el esclavista negó, asegurando que fue él quien abrió la puerta
Altaïr dudó si entrar en la habitación, mas se colocó en el centro de la sala, donde un halo de luz lo iluminó, revelando su presencia a Talal. Altaïr demandó que el esclavista bajase del piso superior para enfrentarse a él, pero mientras dejó ser visto por el Asesino, Talal preguntó por qué su orden lo arreglaba todo con violencia, y acto seguido mandó a sus hombres
No obstante, Altaïr eliminó a todos los guardias de Talal, y empezó a preseguirlo, hasta que finalmente apuñaló al mercader con su Cuchilla Oculta en plena calle de Jerusalén.
Altaïr se lanza para matar a Talal en Jerusalén.
No obstante, Altaïr eliminó a todos los guardias de Talal, y empezó a preseguirlo, hasta que finalmente apuñaló al mercader con su Cuchilla Oculta en plena calle de Jerusalén.Poco antes de morir, Talal dijo que sus esclavos no eran maltratados, sino que los preparaba para un viaje a Acre. Altaïr, después de quedarse confuso por las afirmaciones de Talal, hizo prueba del asesinato con la pluma que recibió de Malik, y volvió a la casa de asesinos.
Tras ser regañado por Malik, al no haber tenido sigilo en su asesinato, Altaïr empezó un viaje de vuelta a Masyaf, y tuvo una pesadilla sobre el suicidio de Ahmad quince años atrás.
Ya con Al Mualim, éste le asignó la tarea de dar muerte a los regentes de las tres ciudades que había visitado. Altaïr recibió otra parte de su equipo, y fue ascendido de rango.
Segunda misión a Acre
En Acre, Altaïr tenía el objetivo de dar muerte al marqués Guillermo de Montferrat, que acababa de causar un genocidio de tres mil prisioneros musulmanes capturados durante la batalla de Acre
Altaïr, después de ser recibido por Jabal, empezó a investigar por la ciudad, eventualmente descubriendo la conversación de un caballero y un erudito, ambos templarios; tras saber que el monje tenía que entregar una carta, Altaïr procedió a robarla una vez se había alejado del soldado
Ibn-La'Ahad presencia una discusión entre Guillermo y el rey.
Luego, el Asesino presenció como un joven aseguraba en público que De Montferrat era la solución para los ciudadanos de Acre, y que Ricardo Corazón de León era un corrupto rey que luchaba sin motivos. Una vez terminó su discurso—y dejó de ser insultado y abucheado por civiles—el heraldo se fue, y Altaïr empezó a seguirle por las calles, descubriendo que el rebelde conspiraba junto a otros dos hombres.
Posterior a mirar la ciudadela desde un tejado, Ibn-La'Ahad habló con Jabal, y recibió una pluma, que autorizaba el asesinato del regente
A las afueras de la ciudadela, Altaïr fue testigo de una discusión entre Guillermo y el rey Ricardo sobre el genocidio de los prisioneros. Aparentemente ganando el inglés la discusión, el rey partió a Arsuf, señalando que "tenía una guerra que ganar". Entonces, el marqués se retiró a su cuartel, y mandó ejecutar allí a dos hombres, que se habían acostado con dos mujeres estando de servicio. Cuando los hombres de Guillermo volvieron a su entrenamiento o a hacer guardia, Altaïr saltó desde el tejado y apuñaló a su objetivo con su Cuchilla.
En su último acto, el regente declaró que hizo lo mejor por Acre, requisando la comida de los ciudadanos únicamente para tener alimento en los tiempos de hambruna, y además resaltó la ausencia de crímenes en su distrito. Altaïr dejó morir a De Montferrat, después de decirle que sus actos eran crueles, a los que el otro respondió finalmente que los Asesinos no liberaban ciudades, sino que las destruían
Con Jabal, éste notó que Altaïr tenía dudas acerca del asesinato de Guillermo, y le aconsejó preguntar a Al Mualim sobre el tema. En Masyaf, el Maestro le explicó al Asesino que la gente poderosa y con influencia quería que la verdad se viese según la doctrina que ellos imponiesen, y la verdad real era la que veían los Asesinos al revelar secretos desconocidos por el hombre.
Ascendido de nuevo, y con su equipamiento mejorado, Altaïr viajó a Damasco para asesinar a Abu'l Nuqoud, Rey Mercader de la ciudad.
El Rey Mercader
En Damasco, después de investigar y recibir la pluma del Rafiq, se dirigió al palacio de Abu'l Nuqoud cuando se estaba celebrando una fiesta.
Infiltrándose en el palacio, Altaïr llegó poco antes de que Abu'l comenzase su discurso, en el que insultó a sus invitados por su intolerancia e ignorancia, antes de revelar que había envenenado el vino que les sirvió, matando a varios de los juerguistas, antes de ordenar a sus arqueros eliminar el resto. El asesino escaló los muros del palacio, matando a varios arqueros en el proceso, finalmente logrando subir al tejado por encima de Nuqoud. Saltando y matando a la guardia personal del rey Mercader, Altaïr persiguió y asesinó a su objetivo con su cuchilla oculta
Altaïr termina con la vida del rey mercader.
Una vez más estableciendo en la ciudad una alerta máxima. Volviendo a la casa, informó de su éxito, antes de regresar una vez más a Masyaf
El juez, jurado y verdugo
En Jerusalén, se encontraba su sexto objetivo, Majd Addin, el gobernante de Jerusalén, que, personalmente, actuó como juez, jurado y verdugo. Altaïr llegó a la casa local y habló con Malik, que le mandó investigar en el barrio pobre de la ciudad; en sus investigaciones, descubrió que Majd Addin se nombró regente por si sólo, y que los ciudadanos creían en que el sultán Saladino le concedió ese título.
De vuelta a la casa, A-Sayf le ordenó a Altaïr que en la próxima ejecución, liberase a un Asesino que había sido capturado por unos guardias. El día de la ejecución, Majd Addin salió de una casa pegada a la tarima de madera en la que se ejecutaba a gente, y fue aclamado por la multitud; dos hombres intentaron matarle, pero uno fue asesinado por un arquero, y otro a manos de un guardia. Mientras Majd Addin daba un discurso
Altaïr observa a Majd Addin desde la muchedumbre.
Altaïr se subió a un edificio y cayó encima de él con su cuchilla empuñada. Durante sus palabras finales, el regente afirmó que mataba únicamente por placer, y, consecuentemente, el Asesino lo volvió a apuñalar.
Última misión en Damasco
En Damasco, Jubair al Hakim, estudiante de Saladino, había comenzado la quema todos los libros en la ciudad, en un intento de borrar la historia de la tierra. Tras ir a la casa de asesinos, Altaïr reunió toda la información posible sobre él, Altaïr recibió su pluma y fue a asesinar a Jubair en la madraza Al-Kallasah. Jubair estaba flanqueado por muchos seguidores, todos vestidos con ropa idéntica, afortunadamente para Altaïr, sus investigaciones anteriores le habían mostrado cuál sería Jubair y qué aspecto tendría.
En la madraza, Jubair estaba quemando libros junto a sus adeptos, pero uno de ellos se opuso a sus acciones y le rogó que parase la hoguera, al Hakim agarró a su discípulo y lo arrojó a la hoguera; el escriba y sus aprendices se dispersaron por el barrio medio de la ciudad, Altaïr encontró a Jubair y lo asesinó con su Cuchilla Oculta,
Altaïr asesina a Jubair al Hakim.
el Templario dijo al Asesino que quemaba libros porque el conocimiento significaba el peligro. Posteriormente Altaïr escapó de la guardia de la ciudad, e informó de su éxito al Rafiq.
Asesinato del teutónico
Recompensado con otro rango y parte de su equipo, Altaïr fue a Acre, el objetivo, llamado Sibrand, era Gran Maestro de los Caballeros Teutónicos, quien formó un bloqueo en el puerto, y estaba nervioso por los anteriores actos de Altaïr.
Tras ir a la casa y completar su investigación, Altaïr viajó a los puertos de la ciudad, donde fue testigo de que Sibrand acusaba falsamente a un monje de ser en realidad el asesino, tras matarlo, Sibrand se retiró a su barco. Altaïr saltó a través de los puertos y los barcos atracados, hasta llegar al barco de Sibrand y matarle. Altaïr preguntó a Sibrand por qué había bloqueado el puerto, éste dijo que era para que cuando tubiesen Tierra Santa en su poder, impediría a los reyes cristianos atacar. Una vez más, la alerta sonó, aunque Altaïr logró escapar una vez más. Después de dar al Rafiq la pluma mojada con la sangre de Sibrand, Altaïr fue a Masyaf como siempre.
Duelo en el funeral
Volviendo a Masyaf, Altaïr sólo tenía un objetivo restante, el Gran Maestre de los Caballeros Templarios. Roberto había llegado recientemente a Jerusalén para asistir al funeral de Majd Addin, en una demostración de la cooperación mutua entre los sarracenos y los cruzados. Al llegar a la ciudad, Malik ya no estaba enfadado con Altaïr, y tras la investigación, el Asesino se disculpó, Malik dijo que no aceptaba sus disculpas porque no era el mismo hombre que entró con él en el templo
Altaïr fue al cementerio, pero fue emboscado por los Templarios, que habían anticipado su llegada. Involucrando a los templarios en la batalla
Altaïr en el funeral frente a las fuerzas Templarias y Sarracenas.
Altaïr, vió como Roberto huyó tras la muerte de su último guerrero. En la emboscada, Altaïr atacó a de Sable, antes de morir, el guerrero templario se quitó el casco y reveló ser un señuelo. Al principio, creyendo que era brujería, el shock de ver una mujer delante de él pronto se disipó. La mujer le dijo que todo había sido una distracción para que Roberto cabalgase hasta Arsuf, con la esperanza de unir a los sarracenos y los cruzados contra los Asesinos. Perdonando su vida por ser un inocente señuelo, Altaïr regresó a la casa y reveló el engaño a Malik, quien informó a Altaïr en que era mejor que regresasen a Masyaf, y avisar a Al Mualim sobre lo ocurrido; Altaïr se negó, pidiendo tiempo para estar ausente. Saliendo de la ciudad, Altaïr se dirigió directamente a Arsuf.
Batalla de Arsuf
Al llegar a Arsuf, Altaïr se encontró en una batalla épica entre las fuerzas de Ricardo y Saladino, quienes estaban en su apogeo. Luchando a través de las líneas, con la participación de sarracenos y las tropas cristianas por igual, Altaïr llegó al campamento de Ricardo, sólo para ser confundido como un atentado contra la vida del Rey. Negando esto, Altaïr informó al rey cristiano de la traición de Roberto, así como la de sus seguidores; de Sable negó enérgicamente las acusaciones, aunque Ricardo no estaba convencido. Dejando el asunto a Dios, Ricardo ordenó un juicio por combate para determinar la verdad. Altaïr luchó con de Sable y sus élites templarios, Altaïr mató a todos los templarios, entre ellos a Roberto.
Altaïr asesina a Roberto de Sable en Arsuf.
Con su último aliento, Roberto le reveló a Altaïr que Al Mualim era, de hecho, un templario, y que Altaïr había sido un peón involuntario en su búsqueda del tesoro de la manzana
Duelo con el Gran Maestro
Al haber salido del campamento, Altaïr volvió a Masyaf a caballo, en su llegada, encontró el pueblo desierto, únicamente habitado por pocas personas; Altaïr preguntó a un ciudadano lo sucedido, mas éste únicamente respondió que "sólo existía el Maestro". Ibn-La'Ahad ignoró al hombre, y, delante de la colina que conducía a la fortaleza de Masyaf, dio duelo a ocho Asesinos controlados por la Manzana de Edén de Al Mualim, pero Altaïr se vio eventualmente en desventaja cuando aparecieron otros Asesinos que salieron del pueblo y de la fortaleza. No obstante, Malik llegó con cuatro Asesinos más—entre ellos Rauf y Jabal—y éstos mataron a los enemigos del Maestro Asesino con cuchillos para lanzar. Al-Sayf y Altaïr decidieron que, mientras el Rafiq distrajese a las fuerzas de Al Mualim, Altaïr daría muerte a su antiguo maestro; los dos se despidieron, y el Asesino entró en el jardín de la ciudadela, pero nada más entrar, Al Mualim paralizó a su ex aprendiz con la Manzana.
Al Mualim dijo a Altaïr que encontró pruebas de que nada era verdad y todo estaba permitido, y que no podía tener miedo con la Sexta Pieza de Edén en su posesión, y entonces, creó con la manzana nueve copias de los antiguos objetivos de asesinato de Altaïr; aun así, Ibn-La'Ahad los derrotó, y descubrió que eran en realidad novicios con el aspecto de los nueve Templarios. Al Mualim volvió a paralizar a su antiguo aprendiz, y le dijo que la ilusión no engañó a Altaïr, explicando que la Guerra de Troya, el Paso del Mar Rojo, y los milagros de Jesucristo eran ilusiones causadas por la manzana. Después, Al Mualim creó duplicados de si mismo para luchar contra Altaïr, pero éste volvió a derrotar a los oponentes apostados por el Templario
Al Mualim discutió con Ibn-La'Ahad que el cristianismo y el islam eran herejías que sólo servían para que los humanos pudiesen matarse entre ellos, y que ésas religiones de fe ciega provocaron la Cruzada. Antes de dar duelo por última vez a su maestro, Altaïr declaró que la gente era libre de escoger su religión, y que las cruzadas debían pararse sin el poder de la Manzana. El Asesino persiguió a Al Mualim por el jardín de Masyaf cada vez que éste escapaba al verse debilitado, pero Altaïr logró atravesar a su maestro en el pecho con su espada, y acto seguido clavó su Cuchilla Oculta en el cuello.
Convirtiéndose en Gran Maestro
Luchando por el título
Altaïr, después de matar a su maestro, cargó con su cuerpo por la fortaleza y procedió a quemar su cadáver delante del pueblo de Masyaf, para asegurarse de que era el cuerpo real de su maestro y no el de otro de sus fantasmas
Altaïr y Abbas queman a Al Mualim.
Mientras quemaba a su maestro, Abbas dijo a Ibn-La'Ahad que no podía hacer eso, pues el credo restringía quemar a personas o cadáveres. Varios ciudadanos también se enfadaron con Altaïr, dividiendo la Orden en dos grupos.
Los Asesinos que permanecieron leales a Al Mualim—pensando que toda la situación era una conspiración hecha por Altaïr—atacaron a los lealistas de Ibn-La'Ahad. Mientras Altaïr estaba distraído, Sofian empujó a Altaïr, al caer al suelo tuvo quequitarle las armas a los asesinos que lo querían matar para impedir una guerra que dividiera la Orden. Mientras Abbas robó la Manzana que Altaïr había dejado en el estudio de su antigüo mentor, y controló a los Asesinos desde la torre. La Manzana le había corrompido y Abbas no estaba en sí y hasta llamó al Artefacto hermoso.
Sin embargo, Ibn-La'Ahad llegó a la cima de la torre esquivando las ráfagas descontroladads de la Manzana, y eventualmente lo derrotó. Mientras Sofian se lamentaba en el suelo
Abbas pidiendo perdón, mientras Altaïr sujeta la Manzana
Altaïr cogío la Manzana y le preguntó si los destruiría a todos o no. En ése momento las ráfagas se detuvo.
Admitido como gran maestro
Después de recuperar la Manzana, Altaïr estableció a Malik como su mano derecha, y empezó a escribir el Códice, un diario personal que también servía como guía de iniciación para la Orden de los Asesinos.
Drásticamente empezó a cambiar las tácticas y costumbres que la hermandad siguió durante años, pues los Templarios estaban perdiendo terreno y se alejaban más de la vida pública día a día, Ibn-La'Ahad dijo que lo mejor era abandonar las fortalezas de Asesinos. Además, promovió las costumbres de cortarse el dedo para poder usar una Cuchilla Oculta, la prohibición de usar veneno, y la falsa promesa de un paraíso sólo accesible mediante la lealtad a la Orden.
Para facilitar el uso de las cuchillas ocultas, hizo espacio en ella para el dedo anular, añadió una hoja envenenada, y creó con ayuda de Malik nuevas técnicas de asesinato
Ataque a la fortaleza de Acre
Un mes después de la muerte de Al Mualim, la Cruzada continuó, y los Templarios no habían sido derrotados aún, estos trataban de huir de Chipre bajo la dirección de Armand Bouchart, los Templarios habían asegurado el puerto de Acre para su escape
Liderando el ataque al castillo del puerto, Altaïr se enfrentó a la misma mujer que había suplantado a Roberto de Sable en el funeral de Majd Addin. La mujer, culpando a Altaïr de arruinar su vida con el asesinato de Sable, dio duelo al Asesino, aunque fue derrotada por la habilidad
Reveló que su nombre era María, y poco a poco se dio cuenta de que había sido traicionada por Bouchart, la Templaria fue tomada como rehén por Altaïr, y se vio obligada a viajar con él a Chipre.
Altaïr abandonó temporalmente el control de la Orden, diciendo que "construyó su Hermandad para que durase hasta el final". El Gran Maestro fue a la casa de Asesinos de Acre, el Rafiq Jabal le dijo que tenían un contacto en Lémesos, Chipre, el contacto era Alejandro, líder de la resistencia chipriota de la ciudad.
Altaïr viajó con María a la isla de Chipre, la isla recientemente fue comprada por los Templarios a Ricardo I de Inglaterra. Al llegar a la ciudad de Lémesos, Altaïr se puso en contacto con Alejandro, que luego se convirtió en un aliado principal de Altaïr en Chipre, y también tuvo a María bajo su protección.
Traicionado
Llegada a Masyaf
Ese mismo año, Altaïr, María y Darim llegaron a Masyaf, y fueron recibidos por el novicio Swami. El gran maestro demandó saber el motivo de por qué Rauf no hubiese respondido las cartas que le mandó, Swami le contó que éste murió de fiebre dos años antes, y no llegó a enviarlas. Altaïr insistió, preguntando por qué no se le informó de lo sucedido, a lo que Swami explicó que, el mismo año de la muerte de Rauf, Malik fue encarcelado por traición, y como solución, Abbas Sofian creó un consejo de Asesinos, presidido por el mismo Abbas. Altaïr preguntó por Sef, y el novicio contestó que había viajado a Alamut hace poco; el maestro pidió a su primogénito que fuese a buscar a su otro hijo, recado que Darim accedió a realizar al instante.
Poco después, Altaïr y María fueron trasladados a una habitación del castillo, donde durmieron esa noche. Al día siguiente, el matrimonio se dirigió a la torre de Masyaf, donde Abbas se encontraba; a partir de mitad de camino, fueron acompañados por Swami. Ya en la torre, Ibn-La'Ahad vio que el consejo estaba formado por Asesinos de mente débil, y relató sus viajes en Mongolia, para luego pedirle a Sofian que le revelase lo ocurrido. Abbas contó que Sef se enteró de que Malik iba a hacer un golpe de estado y tomar la orden, entonces Al-Sayf asesinó al hijo de Altaïr, mas su cuchillo se acabó encontrando en su propia habitación, y Abbas mandó ejecutarle. Furioso y frustrado, Altaïr ordenó que se le devolviese el título de gran maestro, y que se restableciese su credo, Abbas afirmó que el credo no existiría nunca más.
Los Ibn-La'Ahad volvieron a su residencia, Altaïr, después de saber que habían perdido Chipre por culpa de que Abbas no enviase refuerzos, comentó a María que el suceso fue una masacre. Altaïr dijo a su esposa que iba a asesinar a Sofian por la muerte de su hijo, sospechando que el verdadero homicida fue Abbas, y no Malik. Intentando calmar a su marido, la inglesa pidió a Altaïr que retomase la orden sin necesidad de matar a nadie, y el matrimonio partió al jardín de Masyaf para una audiencia con Abbas. Por el camino, los dos hablaron sobre la decadencia de la orden después de la toma de poder de Abbas, mas Altaïr aseveró que su ausencia estaba justificada
En el jardín de la fortaleza, Altaïr reclamó la verdad sobre el homicidio de Sef, a lo que Abbas respondió que el antiguo Mentor sólo quería una excusa para vengarse, María aseguró que lo sería si fue Abbas quien cometió el asesinato.
Altaïr y María confrontan a Abbas.
Sofian, después de afirmar que fue él quien mató a Sef, pidió un trato con Altaïr: la Manzana a cambio de revelar por qué su hijo fue asesinado. Ibn-La'Ahad aceptó, y Abbas mandó a Swami coger la Manzana. Swami, antes de coger la pieza de Edén, dijo que antes de que homicidase a Sef, le mintió diciendo que lo había ordenado Altaïr, haciéndole creer que su padre mandó asesinarlo. Enfurecido, Altaïr usó la Manzana para que el novicio se suicidase, pero en el proceso, María se interpuso entre los dos y pidió a su marido que no lo matase. Debido a la aparición de María, el poder de la Manzana paró, causando que Swami asesinase a la inglesa. Instantáneamente, Altaïr clavó su Cuchilla Oculta izquierda en la cara del novicio, y con su otro brazo agarró a María, que deseó a su marido que fuese fuerte. Tras ver la muerte de su esposa, Altaïr sostuvo varios duelos con aprendices de Abbas, y terminó escapando al pueblo.
En la aldea, Altaïr se reencontró con Darim, y le explicó su situación mientras intentaban escapar de Masyaf, derrotando en su camino a varios Asesinos de Abbas. Finalmente, los dos pudieron huir a caballo bajo amenazas de Sofian, que aseguró el hecho de que Altaïr no podría huir de los Asesinos para siempre.
En exilio
Tras escapar de el nuevo régimen instaurado por Abbas Sofian, viajó a Alamut, donde pasó los siguientes veinte años con su hijo, su nuera, y sus nietos. Altaïr comenzó a mostrar remordimiento por sus acciones, y estuvo totalmente centrado sus estudios en la manzana de Edén, la creación de nuevos diseños, las tácticas y la medicina. Después de algún tiempo, la esposa de Sef y sus niños dejaron Alamut, y se instalaron en Alejandría. Expulsado por los remordimientos de su padre y su obsesión con la Manzana, Darim había dejado Alamut para ir a Francia e Inglaterra, y advertirles de la emergente amenaza de los mongoles. En una ocasión, la Pieza dirigió a Altaïr hasta cinco llaves que recuperó y escondió. La Manzana dijo que eran un mensaje para alguien, sin embargo, Altaïr no sabía para quién.
Reconquista de la Orden
Veinte años después de su exilio, un mercader llamado Mukhlis despertó a Altaïr en el pueblo de Masyaf, poco después el mercader fue atacado por el bandido Bayhas y sus secuaces, entre ellos uno con el seudónimo de Pelo Largo. Altaïr y Mukhlis derrotaron a todos, y Pelo Largo huyó a caballo.
Mukhlis fue a su casa con Altaïr, que le reveló su identidad. El mercader, en compañía de su esposa Aalia y su hija Nalia, explicó al antiguo Maestro que desde que Abbas estaba en el poder, los Asesinos no salieron de la fortaleza y el pueblo estubo a merced de los ladrones de Bayhas. Ibn-La'Ahad decidió recuperar su título, y llegó a mostró a la gente del pueblo el credo de la Orden, a través del ejemplo, se resolvieron disputas en la ciudad, y los comerciantes de la ciudad crearon nuevas herramientas y medicinas para Altaïr.
Mientras viajaba a través del pueblo, se dio cuenta de que un Asesino le seguía. Cuando llegó a una fuente, vio que el hombre estaba de pie detrás de él y se dirigió a él. El Asesino dijo que él era uno de los pocos que permanecieron fieles al viejo credo, y se presentó como Tazim Al-Sayf, también llamado Malik, el hijo del difunto amigo de Altaïr.
Altaïr habló con Tazim de que planeó derrocar a Sofian, pero para eso, era necesario que Al-Sayf reuniese a los otros Asesinos leales al Credo, y cuando fuesen suficientes hombres atacarían la fortaleza, a ser posible, sin matar al ningún otro Asesino. Poco después, Tazim y alrededor de veinte hombres se reunieron con Altaïr en las puertas de la fortaleza
Altaïr reclutando asesinos para asaltar a Abbas.
Mientras viajaba a través del pueblo, se dio cuenta de que un Asesino le seguía. Cuando llegó a una fuente, vio que el hombre estaba de pie detrás de él y se dirigió a él. El Asesino dijo que él era uno de los pocos que permanecieron fieles al viejo credo, y se presentó como Tazim Al-Sayf, también llamado Malik, el hijo del difunto amigo de Altaïr.
Altaïr habló con Tazim de que planeó derrocar a Sofian, pero para eso, era necesario que Al-Sayf reuniese a los otros Asesinos leales al Credo, y cuando fuesen suficientes hombres atacarían la fortaleza, a ser posible, sin matar al ningún otro Asesino. Poco después, Tazim y alrededor de veinte hombres se reunieron con Altaïr en las puertas de la fortaleza
Los Asesinos leales a Altaïr atacaron a los de Sofian, y se dio inicio a una batalla, los hombres de Abbas fueron capturados fácilmente o fueron noqueados; pero llegó una segunda oleada, con muchos arqueros, aunque al principio atacaron a los otros Asesinos, todos se rindieron, y le abrieron le puerta a Altaïr. Dentro de la ciudadela, Abbas apareció, y negó que Ibn-La'Ahad pudiese recuperar Masyaf sin ninguna muerte, porque él no se rendiría
Todos los Asesinos presentes quedaron alrededor de los dos Maestros. Altaïr levantó su brazo y disparó a Abbas con su Pistola Oculta, antes de morir, Sofian declaró que mató a María y a Sef porque, en cierto modo, Ibn-La'Ahad mató a su padre. No obstante, preguntó a Altaïr se creía que había vida después de la muerte, y de ser así, se reuniría con su padre; el nuevo Gran Maestro cerró los ojos del cadáver de Abbas, y oficialmente había tomado Masyaf y recuperado su rango, así como restauró su Credo.
Vida posterior
Tras haber derrotado a Abbas, Altaïr comenzó a construir una biblioteca en Masyaf, a la que sólo se podría acceder con los sellos que creó en Alamut. En algún momento, Darim volvió a Masyaf para estar con su padre. Después de completar la biblioteca en 1257, Altaïr envió a Darim a Venecia para invitar a los exploradores Niccolò y Maffeo Polo a Masyaf.
Durante la visita de los Polo, Altaïr se encargó de afiliarlos a la orden de los Asesinos, y contó su vida a Niccolò, que se la narró a Maffeo, a la vez que escribía un diario con la crónica de su visita, titulado La Cruzada Secreta
En agosto, los ejércitos del Imperio Mongol, liderados por el nieto de Genghis Khan, Hulagu Khan, llegaron a la ciudad, y mandaron a un escuadrón de tropas a asediarla. Altaïr mandó a casi todos los Asesinos y a varios ciudadanos escapar con los libros de su biblioteca, quedándose en Masyaf con los Polo y un número reducido de Asesinos; poco después, el Mentor escoltó a los venecianos hasta la salida—en su camino luchando con mongoles, y usando la manzana—y les entregó las llaves y su códice.
Cuando sólo quedaban él y su hijo en Masyaf, Altaïr se despidió de su hijo a las puertas de la bilioteca. Darim preguntó por qué evacuar la habitación de libros, a lo que el padre respondió que la cámara estaba hecha para albergar otro objeto. Después de despedirse de su hijo, Altaïr se encerró en la biblioteca, escondió la manzana dentro, y se sentó, grabando en el último sello el recuerdo de su conversación con Darim y ese mismo instante.
Altaïr Ibn-La'Ahad murió sentado en su biblioteca en agosto de 1257 a la edad de 92 años, presumiblemente al no tener víveres de los que mantenerse
Altaïr graba su última memoria.
Si Les Gusto el Post y Quieren Saber mas de los Integrantes Asesinos, Visita mi Segundo Post Sobre la Biografia de Ezio, Completa. Lo Creare en algunos dias, Espero que les haya Gustado! Un Saludo!.
Nota:
Quise Hacer un Megapost de Biografias de todos los Personajes de Asassins Creed, Pero es un laburo infernal lo subire por partes si no le Molesta.! Y Si Sos Fanatico de la Saga Asassins Creed Igual que yo, Seguime y vas a estar al tanto de la Segunda Parte de la Biografia de Ezio Y Mucho mas!.