Este post va dirigido aquellas personas que se han atrevido y arriesgado hacer comentarios con respecto a los movimientos magisteriales; aquellos que sin tener completa información opinan, o peor aún, aquellos que no comentan nada, porque nuestras autoridades federales gubernamentales es lo que desean , fortalecer la ignorancia y la indiferencia.
Es muy cómodo ver pasar una marcha de maestros inconformes, y alentarlos levantando el dedo pulgar de nuestra mano, o darle un click a “me gusta” en las redes sociales a los comentarios o fotos de los grupos magisteriales; a todas aquellas personas que como yo, no somos maestros de profesión, mi respeto y admiración por el simple hecho de ser ciudadanos de esta hermoso y humillado país, les comento que el Sábado 1 de Diciembre del 2012, nuestro presidente anunció “Ha llegado el momento de la reforma educativa. Una nación basa su desarrollo en la educación”. Sin saber de qué se trataba esta “reforma educativa” la mayoría de nosotros ignoramos dicha propuesta.
Donde están los ilustres maestros Manuel Altamirano, Justo Sierra, José Vasconcelos, Jaime Torres Bodet… si vivieran, se reirían de este remedo de “mejora educativa” que ha impuesto el abogado de profesión Emilio Chauyffet. Mejora Educativa…la que realiza Manuel Altamirano al iniciar el apoyo educativo a la juventud indígena, y que Justo Sierra le da seguimiento a través de la Universidad Nacional de México cambiando el concepto de “instrucción” por la de “educación”; la que José Vasconcelos promulgo siendo el primer Secretario de Educación en México, dotando a la UNAM de un himno, escudo y lema que hasta la fecha se tiene, impulsando la escuela rural para llevar la educación a todos los indígenas, llamando a los maestros “apóstoles de la educación”, creando el sistema de Bibliotecas y el de Bellas Artes en el país, como parte complementaria de la educación y que Jaime Torres Bodet crea la campaña nacional contra el analfabetismo, la construcción de miles de escuelas e inicia el sistema de libros gratuitos. Estos insignes maestros realmente aportaron mucho a nuestra nación, sin necesidad de anunciar por decreto “reformas educativas”.
Sr. Secretario de Educación, no mienta Ud. al pueblo de México, es una falta de respeto utilizar la falacia “reforma educativa”, cada uno de los actuales maestros tienen prestaciones sindicales que ellos mismos no solicitaron, los anteriores gobiernos priistas les dieron esas canonjías a cambio de votos, me pregunto y les pregunto… ¿Cuál es la verdadera intención de quitarle prestaciones a los maestros? ¿Realmente será una mejora en la educación? El rezago educativo en México no aplica solo al magisterio; en el salón de clases (a los que por cierto les hace falta pupitres, pizarrones y piso de concreto) hay niños con problemas de nutrición, de salud sin dejar de mencionar los económicos; como exigirle a un niño que haga la tarea si saliendo de clases tiene que ir a trabajar. Sr. Presidente no disfrace su real intención de querer perjudicar a los maestros, simulando que son ellos los que no desean ser evaluados, y con ello debilitar y si es posible quitarles el poder de manifestar su inconformidad por medio de un decreto presidencial.
A todos aquellos que como yo, no pertenecemos al sistema educativo, los invito a no hacer comentarios sin argumentos y al mismo tiempo exhortarlos y hacer conciencia de que si no nos unimos con los maestros seremos oprimidos por un dictador.
…dejemos pues al tiempo que le dé la razón a quien la tiene!!!