Desde temprana edad, el cociente intelectual se valora a través del rendimiento académico. Pero, ¿hasta qué punto otro tipo de inteligencia, como la inteligencia emocional, rige nuestros destinos? En España se debate hace tiempo sobre la posibilidad de introducir la Educación Emocional en colegios en institutos. El pasado mes de septiembre, la facultad de Psicología de Málaga organizó un Congreso Internacional, en la capital malagueña, que reunió a más de 200 especialistas de diez países diferentes, entre ellos, investigadores tan reputados como Marc Brackett o Robert Emmerling. En Tesis nos acercamos al trabajo de investigación, de un grupo de psicólogos de este departamento, para entrenar la inteligencia emocional en los adolescentes.
DIBUJO DE LA FIGURA HUMANA:
Los dibujos de la figura humana (DFH) se han convertido en una de las técnicas más ampliamente usadas por los psicólogos que trabajan con niños. Pero varía mucho los objetivos en función de los cuales se administra.
Actualmente existen dos enfoques principales de la interpretación del DFH.
El Primero: Es utilizado por los psicólogos clínicos primordialmente, los cuales consideran el DFH como una técnica proyectiva, y analizan los dibujos buscando signos de necesidades inconscientes, conflictos y rasgos de personalidad. Los exponentes más destacados del uso del DFH como instrumento proyectivo son Machover (1949,1953,1960), Levy (1958), Hammer (1958) y Jolles (1952). Estos clínicos han estudiado extensamente dibujos de la figura humana de adultos y de adolescentes, pero han trabajado en un grado muy limitado con dibujos de niños en edad escolar. Aunque el test de Machover se basa en gran parte en su experiencia clínica con pacientes varones, adolescentes y adultos, ha extendido sus resultados también a niños (1953,1960). Machover ofrece con respecto a signos en el DFH numerosas hipótesis basadas en la teoría psicoanalítica, pero no brinda como base de sus afirmaciones ningún sistema de tabulación ni datos controlados a través de las investigaciones.
El Segundo: utilizado por los psicólogos educativos quienes enfocan el DFH como un test evolutivo de maduración mental. El representante más notable del enfoque evolutivo fue Goodenough (1926). Posteriormente Harris (1963) subraya especialmente que el test de Goodenough mide madurez mental.
Di leo (1970, 1973), Hammer (1960), Klepsch y Logie (1982) y Koppitz (1968) han demostrado que la calidad y el contenido de los DFH reflejan autoconceptos, actitudes y conflictos de los niños.
Koppitz (1968), afirma que los DFH son una forma de comunicación no verbal entre el examinador y el niño. Así el dibujo es un lenguaje y puede analizarse, al igual que el lenguaje hablado, en diversas formas: los DFH se pueden evaluar en términos de su estructura, es decir, los detalles esperados normalmente en los dibujos a diferentes niveles de edad; los DFH pueden analizarse por su calidad, es decir por detalles poco comunes, omisiones o agregados; y por último, se puede explorar el contenido de la producción gráfica de los niños proporcionando claves de un mensaje que el niño está enviando (Koppitz, 1968).
Koppitz (1976), analiza los DFH en función de dos tipos de signos objetivos. Un primer conjunto de signos se considera que está primariamente relacionado con la edad y el nivel de maduración; a estos signos los denominamos Items Evolutivos. Un segundo conjunto de signos se está primariamente relacionado con las actitudes y preocupaciones del niño; a estos signos los denominamos Indicadores Emocionales. Es evidente que una interpretación significativa de los DFH infantiles presupone un conocimiento exhaustivo tanto de los indicadores emocionales y evolutivos en cada nivel de edad.
Koppitz (1968), “El dibujo total y la combinación de los diversos signos e indicadores siempre se deben considerar y analizar con base en la edad, la maduración, el estado emocional, los antecedentes sociales y culturales del niño, y evaluarse junto con los resultados de otras pruebas disponibles”. Por lo tanto “Considera que los DFH reflejan primordialmente el nivel evolutivo del niño y sus relaciones interpersonales, es decir sus actitudes hacia sí mismo y hacia las personas significativas en su vida”. Además el DFH pueden revelar las actitudes del niño hacia las tensiones y exigencias de la vida y su modo de enfrentarlas; los dibujos también pueden reflejar los intensos miedos y ansiedades que pueden afectarlo consciente o inconscientemente en un momento dado.
En conclusión los DFH reflejan el estadío actual de desarrollo mental y las actitudes y preocupaciones en un momento dado, todo lo cual cambiará con el tiempo debido a la maduración y a la experiencia. El valor particular del DFH radica justamente en su sensibilidad para detectar los cambios en el niño, los cuales pueden ser emocionales. Se contempla aquí al DFH como un retrato del niño interior.
INDICADORES EMOCIONALES:
Koppitz (1968), “Los Indicadores Emocionales (IE) son signos clínicos que reflejan actitudes y características subyacentes de los niños en el momento de realizar sus DFH. Los IE no son mutuamente excluyentes; varios IE revelan sentimientos y preocupaciones iguales o similares, y una misma actitud puede ser expresada por diversos IE”.
Koppitz (1984), “No es posible identificar o diagnosticar problemas emocionales en un solo niño a partir de los IE que aparecen en su DFH. Los IE simplemente sugieren tendencias y posibles dificultades que pueden requerir mayor o menor investigación, dependiendo del DFH”.
Koppitz (1976), señala que la presencia de un solo indicador emocional parece no ser concluyente y no es necesariamente un signo de perturbación emocional; sin embargo, dos o más indicadores emocionales son altamente sugestivos de problemas emocionales y relaciones personales insatisfactorias.
Señala que la presencia de dos o más indicadores emocionales son altamente sugestivos de problemas emocionales y relaciones personales insatisfactorias. Un indicador emocional es definido aquí como un signo en el DFH que puede cumplir los tres criterios siguientes:
1. Debe tener validez clínica, es decir, debe poder diferenciar entre los DFH de niños con problemas emocionales de los que no los tienen.
2. Debe ser inusual y darse con escasa frecuencia en los DFH de los niños normales que no son pacientes psiquiátricos, es decir, el signo debe estar presente en menos del 16 por ciento de los niños en un nivel de edad dado.
3. No debe estar relacionado con la edad y la maduración, es decir, su frecuencia de ocurrencia en los protocolos no debe aumentar solamente sobre la base del crecimiento cronológico del niño.
Lista de Indicadores Emocionales:
Nº IE
Indicadores Emocionales Válidos
1
Integración pobre de las partes de la figura
2
Sombreado de la cara
3
Sombreado del cuerpo y/o extremidades
4
Sombreado de las manos y/o cuello
5
Asimetría grosera de las extremidades
6
Figura inclinada
7
Figura pequeña
8
Figura grande
9
Transparencia
10
Cabeza pequeña
11
Ojos bizcos o desviados
12
Dientes
13
Brazos cortos
14
Brazos largos
15
Brazos pegados al cuerpo
16
Manos grandes
17
Manos seccionadas u omitidas
18
Piernas juntas
19
Figura desnuda, genitales
20
Figura monstruosa o grotesca
21
Dibujo espontáneo de tres o más figuras
22
Nubes, lluvia, nieve, pájaros volando
23
Omisión de los ojos
24
Omisión de la nariz
25
Omisión de la boca
26
Omisión del cuerpo
27
Omisión de los brazos
28
Omisión de las piernas
29
Omisión de los pies
30
Omisión del cuello
Indicadores Emocionales No Válidos
Cabeza grande
Ojos vacíos u ojos que no ven
Mirada de reojo
Manos Ocultas
Figura interrumpida por el borde de la hoja
Línea de base o pasto
Sol o luna
Líneas fragmentadas o esbozadas
Categorías de Indicadores Emocionales:
Impulsividad
Inseguridad, Sentimientos de inadecuación
Ansiedad
Apocamiento, Timidez
Ira, Agresividad
Robo
Mal Desempeño Escolar
1. Impulsividad:
Tendencia a actuar espontáneamente, casi sin premeditación o planeación; a mostrar baja tolerancia a la frustración, control interno débil, inconsistencia; a ser expansivo y a buscar gratificación inmediata. La impulsividad se relaciona por lo común, con el temperamento de los jóvenes, con inmadurez (o ambos) o con afección neurológica.
Nº IE
Indicadores Emocionales
1
Integración pobre de las partes de la figura
5
Asimetría grosera de las extremidades
8
Figura grande
9
Transparencia
30
Omisión del cuello
2. Inseguridad, Sentimientos de Inadecuación: Implica un autoconcepto bajo, falta de seguridad en sí mismo, preocupación acerca de la adecuación mental, sentimientos de impotencia y una posición insegura. El niño se considera como un extraño, no lo suficientemente humano, o como una persona ridícula que tiene dificultades para establecer contacto con los demás.
Nº IE
Indicadores Emocionales
6
Figura inclinada
10
Cabeza pequeña
17
Manos seccionadas u omitidas
20
Figura monstruosa o grotesca
27
Omisión de los brazos
28
Omisión de las piernas
29
Omisión de los pies
3. Ansiedad: Tensión o inquietud de la mente con respecto al cuerpo (ansiedad corporal), a las acciones, al futuro; preocupación, inestabilidad, aflicción; estado prolongado de aprensión.
Nº IE
Indicadores Emocionales
2
Sombreado de la cara
3
Sombreado del cuerpo y / o extremidades
4
Sombreado de las manos y / o cuello
18
Piernas juntas
22
Nubes, lluvia, nieve, pájaros volando
23
Omisión de los ojos
4. Apocamiento, Timidez: Conducta retraída, cautelosa y reservada; falta de seguridad en sí mismo; tendencias a avergonzarse, tendencia a atemorizarse fácilmente, a apartarse de las circunstancias difíciles o peligrosas.
Nº IE
Indicadores Emocionales
7
Figura pequeña
13
Brazos cortos
15
Brazos pegados al cuerpo
24
Omisión de la nariz
25
Omisión de la boca
29
Omisión de los pies
5. Ira, Agresividad: Disgusto, resentimiento, exasperación o indignación; actitud ofensiva en general; sentimientos de venganza hacia quienes son percibidos como causantes de agravio; ataques verbales o físicos; furia resultante de la frustración.
Nº IE
Indicadores Emocionales
11
Ojos bizcos o desviados
12
Dientes
14
Brazos largos
16
Manos grandes
19
Figura desnuda, genitales
6. Robo:
Nº IE
Indicadores Emocionales
3
Sombreado del cuerpo y / o extremidades
4
Sombreado de las manos y / o cuello
8
Figura grande
9
Transparencia
10
Cabeza pequeña
16
Manos grandes
18
Piernas juntas
26
Omisión del cuerpo
27
Omisión de los brazos
30
Omisión del cuello
7. Mal Desempeño Escolar:
Nº IE
Indicadores Emocionales
1
Integración pobre de las partes de la figura
7
Figura pequeña
20
Figura monstruosa o grotesca
21
Dibujo espontáneo de tres o más figuras
25
Omisión de la boca
26
Omisión del cuerpo
27
Omisión de los brazos
RESULTADOS DE INVESTIGACIONES:
Indicadores emocionales en los niños maltratados, apreciamos que se presentan con mayor frecuencia, en el caso de los indicadores emocionales válidos: figura pequeña; transparencia; brazos cortos; figura desnuda genitales; nubes, lluvia, nieve, pájaros volando; omisión de la boca; omisión de los brazos; omisión de los pies y omisión del cuello. Y en el caso de los indicadores emocionales no válidos: cabeza grande; ojos vacíos u ojos que no ven y sol o luna.
La interpretación de los indicadores emocionales válidos en el caso de los niños maltratados es la siguiente:
La figura pequeña en el DFH parece reflejar extrema inseguridad, retraimiento y depresión.
Las transparencias en el DFH están asociadas con inmadurez, impulsividad y conducta actuadora; la transparencia de un área limitada y específica, con bastante frecuencia, esta área se ubica en la zona genital. Este tipo específico de transparencia se estima que es similar al sombreado e indica ansiedad y preocupación por la región particular del cuerpo revelada por la transparencia.
Los brazos cortos en el DFH parecen reflejar la dificultad del niño para conectarse con el mundo circundante y con las otras personas. Parece estar asociado con la tendencia al retraimiento, al encerrarse dentro de sí y a la inhibición de los impulsos. Puede indicar timidez y falta de agresividad y quizá de liderazgo, pero no necesariamente una falta de deseos de progresar.
La Figura desnuda, genitales en el DFH, es de decir, La presencia de genitales o símbolos de los mismos debe ser considerada como un signo de psicopatología seria que implica angustia por el cuerpo y el pobre control de los impulsos.
Las nubes, lluvia, nieve, pájaros volando en el DFH, es decir, el agregado espontáneo de nubes en un DFH indica que le niño se siente amenazado por el mundo adulto, especialmente por los padres.
La omisión de la boca en el DFH refleja sentimientos de angustia, inseguridad y retraimiento, inclusive resistencia pasiva. Este indicador emocional revela o la incapacidad del sujeto o su rechazo a comunicarse con los demás.
La omisión de los brazos en el DFH parece reflejar ansiedad y culpa por conductas sociables inaceptables que implican los brazos o las manos.
La omisión de los pies en el DFH parece reflejar un sentido general de inseguridad y desvalimiento, un sentimiento de “no tener pies en que pararse”.
La omisión de cuello en el DFH parece estar relacionada con inmadurez, impulsividad y controles internos pobres.
La cabeza grande en el DFH ha sido asociada con esfuerzo intelectual, enfermedad cerebral, inadecuación intelectual, inmadurez, agresión, retardo mental, migraña y preocupación por el rendimiento escolar.
Los ojos vacíos u ojos que no ven en el DFH han sido asociados con sentimientos de culpa por tendencias voyeuristas, con una vaga percepción del mundo, con inmadurez emocional, egocentrismo, dependencia, falta de discriminación y depresión.
El sol o luna en el DFH ha sido asociado con amor y apoyo parental, y con la existencia de una autoridad adulta controladora.
Por otro lado, al analizar el tipo de indicadores emocionales en los niños no maltratados, apreciamos que se presentan con mayor frecuencia, en el caso de los indicadores emocionales válidos: cabeza pequeña; dientes; brazos pegados al cuerpo y figura grotesca o monstruosa. Y en el caso de los indicadores emocionales no válidos: manos ocultas y líneas fragmentadas o esbozadas.
La interpretación de los indicadores emocionales válidos en el caso de los niños no maltratados es la siguiente:
La Cabeza pequeña, la presencia de este ítem en el DFH parece indicar sentimientos intensos de inadecuación intelectual.
Los dientes en el DFH son un signo de agresividad, y no sólo de agresividad oral.
Los Brazos pegados al cuerpo en el DFH, parece que los brazos adheridos al cuerpo parece que reflejan un control interno bastante rígido y una dificultad de conectarse con los demás.
La Figura monstruosa o grotesca en el DFH parece ser que el dibujo de monstruos o figuras grotescas refleja sentimientos de intensa inadecuación, y un muy pobre concepto de sí mismo. Los niños que dibujaron monstruos no humanos o artefactos como robots parecen percibirse a sí mismos como seres distintos de los demás, como si no fueran del todo humanos; los niños que dibujaron payasos o vagabundos se consideran individuos algo ridículos de los que los demás se ríen y que no son plenamente aceptados por los otros; mientras que los pequeños que dibujan figuras de tiempos prehistóricos o miembros de grupos minoritarios de los que ellos no son integrantes, se sienten como si fueran extraños que no están plenamente integrados en la sociedad en la que viven.
La interpretación de los indicadores emocionales no válidos en el caso de los niños no maltratados es la siguiente:
Manos ocultas en el DFH han sido asociadas con dificultad en el contacto, evasividad, sentimientos de culpa, necesidad de controlar la agresión y renuencia a afrontar una situación.
Líneas fragmentadas o esbozadas en el DFH han sido asociadas con temor, inseguridad, sentimientos de inadecuación, ansiedad terquedad y negativismo.
Núñez (1978) plantea lo siguiente. En lo referente a rasgos de agresión se observa en la muestra que el rasgo que se da con mayor frecuencia es brazos largos, lo que indica que existe gran tensión en el ambiente en el que se desenvuelve el niño, lo que genera una necesidad de agredir. Y en cuanto a rasgos de ansiedad se observa en la muestra que el rasgo que se da con mayor frecuencia es el sombreado parcial de la cara, lo que refleja ansiedades específicas refiriéndose a los rasgos que han sido sombreados. Nuestros estudios no corroboran esta conclusión.
Merino (1982) plantea lo siguiente: El Dibujo de la Figura humana es un instrumento que permite detectar los Indicadores de conflicto emocional que presentan el grupo de niños estudiados. Nuestros estudios corroboran esta conclusión.
Chong (1986) plantea lo siguiente: Existen diferencias significativas en el número de indicadores emocionales entre los niños castigados y los que no reciben castigo físico, encontrándose que el grupo de niños castigados tiene un mayor número de indicadores emocionales que el grupo de niños no castigados.
Analizando el tipo de indicadores emocionales, se aprecia con mayor frecuencia el sombreado del cuerpo y/o extremidades, brazos cortos y omisión del cuello en el grupo de niños castigados físicamente.
La interpretación del sombreado del cuerpo y/o extremidades, según la autora, sugiere la existencia de ansiedad referida al cuerpo, es decir, ansiedad por las diferencias y funciones corporales.
Los brazos cortos en la figura humana parece reflejar la dificultad del niño para conectarse con el mundo circundante y con las demás personas. Esto puede estar asociado a la tendencia al retraimiento e inhibición de los impulsos.
Según la autora tanto la ansiedad como la timidez, tendencia al retraimiento y dificultades en el contacto social son respuestas en un grupo importante de niños ante las presiones del ambiente, las cuales se ven incrementadas por la presencia del castigo físico.
Otro indicador emocional frecuente es la omisión del cuello, la que se interpreta como una dificultad de los niños para lograr un buen control interno de sus impulsos y acciones
.
Si no quieres leer te dejo este video:
DIBUJO DE LA FIGURA HUMANA:
Los dibujos de la figura humana (DFH) se han convertido en una de las técnicas más ampliamente usadas por los psicólogos que trabajan con niños. Pero varía mucho los objetivos en función de los cuales se administra.
Actualmente existen dos enfoques principales de la interpretación del DFH.
El Primero: Es utilizado por los psicólogos clínicos primordialmente, los cuales consideran el DFH como una técnica proyectiva, y analizan los dibujos buscando signos de necesidades inconscientes, conflictos y rasgos de personalidad. Los exponentes más destacados del uso del DFH como instrumento proyectivo son Machover (1949,1953,1960), Levy (1958), Hammer (1958) y Jolles (1952). Estos clínicos han estudiado extensamente dibujos de la figura humana de adultos y de adolescentes, pero han trabajado en un grado muy limitado con dibujos de niños en edad escolar. Aunque el test de Machover se basa en gran parte en su experiencia clínica con pacientes varones, adolescentes y adultos, ha extendido sus resultados también a niños (1953,1960). Machover ofrece con respecto a signos en el DFH numerosas hipótesis basadas en la teoría psicoanalítica, pero no brinda como base de sus afirmaciones ningún sistema de tabulación ni datos controlados a través de las investigaciones.
El Segundo: utilizado por los psicólogos educativos quienes enfocan el DFH como un test evolutivo de maduración mental. El representante más notable del enfoque evolutivo fue Goodenough (1926). Posteriormente Harris (1963) subraya especialmente que el test de Goodenough mide madurez mental.
Di leo (1970, 1973), Hammer (1960), Klepsch y Logie (1982) y Koppitz (1968) han demostrado que la calidad y el contenido de los DFH reflejan autoconceptos, actitudes y conflictos de los niños.
Koppitz (1968), afirma que los DFH son una forma de comunicación no verbal entre el examinador y el niño. Así el dibujo es un lenguaje y puede analizarse, al igual que el lenguaje hablado, en diversas formas: los DFH se pueden evaluar en términos de su estructura, es decir, los detalles esperados normalmente en los dibujos a diferentes niveles de edad; los DFH pueden analizarse por su calidad, es decir por detalles poco comunes, omisiones o agregados; y por último, se puede explorar el contenido de la producción gráfica de los niños proporcionando claves de un mensaje que el niño está enviando (Koppitz, 1968).
Koppitz (1976), analiza los DFH en función de dos tipos de signos objetivos. Un primer conjunto de signos se considera que está primariamente relacionado con la edad y el nivel de maduración; a estos signos los denominamos Items Evolutivos. Un segundo conjunto de signos se está primariamente relacionado con las actitudes y preocupaciones del niño; a estos signos los denominamos Indicadores Emocionales. Es evidente que una interpretación significativa de los DFH infantiles presupone un conocimiento exhaustivo tanto de los indicadores emocionales y evolutivos en cada nivel de edad.
Koppitz (1968), “El dibujo total y la combinación de los diversos signos e indicadores siempre se deben considerar y analizar con base en la edad, la maduración, el estado emocional, los antecedentes sociales y culturales del niño, y evaluarse junto con los resultados de otras pruebas disponibles”. Por lo tanto “Considera que los DFH reflejan primordialmente el nivel evolutivo del niño y sus relaciones interpersonales, es decir sus actitudes hacia sí mismo y hacia las personas significativas en su vida”. Además el DFH pueden revelar las actitudes del niño hacia las tensiones y exigencias de la vida y su modo de enfrentarlas; los dibujos también pueden reflejar los intensos miedos y ansiedades que pueden afectarlo consciente o inconscientemente en un momento dado.
En conclusión los DFH reflejan el estadío actual de desarrollo mental y las actitudes y preocupaciones en un momento dado, todo lo cual cambiará con el tiempo debido a la maduración y a la experiencia. El valor particular del DFH radica justamente en su sensibilidad para detectar los cambios en el niño, los cuales pueden ser emocionales. Se contempla aquí al DFH como un retrato del niño interior.
INDICADORES EMOCIONALES:
Koppitz (1968), “Los Indicadores Emocionales (IE) son signos clínicos que reflejan actitudes y características subyacentes de los niños en el momento de realizar sus DFH. Los IE no son mutuamente excluyentes; varios IE revelan sentimientos y preocupaciones iguales o similares, y una misma actitud puede ser expresada por diversos IE”.
Koppitz (1984), “No es posible identificar o diagnosticar problemas emocionales en un solo niño a partir de los IE que aparecen en su DFH. Los IE simplemente sugieren tendencias y posibles dificultades que pueden requerir mayor o menor investigación, dependiendo del DFH”.
Koppitz (1976), señala que la presencia de un solo indicador emocional parece no ser concluyente y no es necesariamente un signo de perturbación emocional; sin embargo, dos o más indicadores emocionales son altamente sugestivos de problemas emocionales y relaciones personales insatisfactorias.
Señala que la presencia de dos o más indicadores emocionales son altamente sugestivos de problemas emocionales y relaciones personales insatisfactorias. Un indicador emocional es definido aquí como un signo en el DFH que puede cumplir los tres criterios siguientes:
1. Debe tener validez clínica, es decir, debe poder diferenciar entre los DFH de niños con problemas emocionales de los que no los tienen.
2. Debe ser inusual y darse con escasa frecuencia en los DFH de los niños normales que no son pacientes psiquiátricos, es decir, el signo debe estar presente en menos del 16 por ciento de los niños en un nivel de edad dado.
3. No debe estar relacionado con la edad y la maduración, es decir, su frecuencia de ocurrencia en los protocolos no debe aumentar solamente sobre la base del crecimiento cronológico del niño.
Lista de Indicadores Emocionales:
Nº IE
Indicadores Emocionales Válidos
1
Integración pobre de las partes de la figura
2
Sombreado de la cara
3
Sombreado del cuerpo y/o extremidades
4
Sombreado de las manos y/o cuello
5
Asimetría grosera de las extremidades
6
Figura inclinada
7
Figura pequeña
8
Figura grande
9
Transparencia
10
Cabeza pequeña
11
Ojos bizcos o desviados
12
Dientes
13
Brazos cortos
14
Brazos largos
15
Brazos pegados al cuerpo
16
Manos grandes
17
Manos seccionadas u omitidas
18
Piernas juntas
19
Figura desnuda, genitales
20
Figura monstruosa o grotesca
21
Dibujo espontáneo de tres o más figuras
22
Nubes, lluvia, nieve, pájaros volando
23
Omisión de los ojos
24
Omisión de la nariz
25
Omisión de la boca
26
Omisión del cuerpo
27
Omisión de los brazos
28
Omisión de las piernas
29
Omisión de los pies
30
Omisión del cuello
Indicadores Emocionales No Válidos
Cabeza grande
Ojos vacíos u ojos que no ven
Mirada de reojo
Manos Ocultas
Figura interrumpida por el borde de la hoja
Línea de base o pasto
Sol o luna
Líneas fragmentadas o esbozadas
Categorías de Indicadores Emocionales:
Impulsividad
Inseguridad, Sentimientos de inadecuación
Ansiedad
Apocamiento, Timidez
Ira, Agresividad
Robo
Mal Desempeño Escolar
1. Impulsividad:
Tendencia a actuar espontáneamente, casi sin premeditación o planeación; a mostrar baja tolerancia a la frustración, control interno débil, inconsistencia; a ser expansivo y a buscar gratificación inmediata. La impulsividad se relaciona por lo común, con el temperamento de los jóvenes, con inmadurez (o ambos) o con afección neurológica.
Nº IE
Indicadores Emocionales
1
Integración pobre de las partes de la figura
5
Asimetría grosera de las extremidades
8
Figura grande
9
Transparencia
30
Omisión del cuello
2. Inseguridad, Sentimientos de Inadecuación: Implica un autoconcepto bajo, falta de seguridad en sí mismo, preocupación acerca de la adecuación mental, sentimientos de impotencia y una posición insegura. El niño se considera como un extraño, no lo suficientemente humano, o como una persona ridícula que tiene dificultades para establecer contacto con los demás.
Nº IE
Indicadores Emocionales
6
Figura inclinada
10
Cabeza pequeña
17
Manos seccionadas u omitidas
20
Figura monstruosa o grotesca
27
Omisión de los brazos
28
Omisión de las piernas
29
Omisión de los pies
3. Ansiedad: Tensión o inquietud de la mente con respecto al cuerpo (ansiedad corporal), a las acciones, al futuro; preocupación, inestabilidad, aflicción; estado prolongado de aprensión.
Nº IE
Indicadores Emocionales
2
Sombreado de la cara
3
Sombreado del cuerpo y / o extremidades
4
Sombreado de las manos y / o cuello
18
Piernas juntas
22
Nubes, lluvia, nieve, pájaros volando
23
Omisión de los ojos
4. Apocamiento, Timidez: Conducta retraída, cautelosa y reservada; falta de seguridad en sí mismo; tendencias a avergonzarse, tendencia a atemorizarse fácilmente, a apartarse de las circunstancias difíciles o peligrosas.
Nº IE
Indicadores Emocionales
7
Figura pequeña
13
Brazos cortos
15
Brazos pegados al cuerpo
24
Omisión de la nariz
25
Omisión de la boca
29
Omisión de los pies
5. Ira, Agresividad: Disgusto, resentimiento, exasperación o indignación; actitud ofensiva en general; sentimientos de venganza hacia quienes son percibidos como causantes de agravio; ataques verbales o físicos; furia resultante de la frustración.
Nº IE
Indicadores Emocionales
11
Ojos bizcos o desviados
12
Dientes
14
Brazos largos
16
Manos grandes
19
Figura desnuda, genitales
6. Robo:
Nº IE
Indicadores Emocionales
3
Sombreado del cuerpo y / o extremidades
4
Sombreado de las manos y / o cuello
8
Figura grande
9
Transparencia
10
Cabeza pequeña
16
Manos grandes
18
Piernas juntas
26
Omisión del cuerpo
27
Omisión de los brazos
30
Omisión del cuello
7. Mal Desempeño Escolar:
Nº IE
Indicadores Emocionales
1
Integración pobre de las partes de la figura
7
Figura pequeña
20
Figura monstruosa o grotesca
21
Dibujo espontáneo de tres o más figuras
25
Omisión de la boca
26
Omisión del cuerpo
27
Omisión de los brazos
RESULTADOS DE INVESTIGACIONES:
Indicadores emocionales en los niños maltratados, apreciamos que se presentan con mayor frecuencia, en el caso de los indicadores emocionales válidos: figura pequeña; transparencia; brazos cortos; figura desnuda genitales; nubes, lluvia, nieve, pájaros volando; omisión de la boca; omisión de los brazos; omisión de los pies y omisión del cuello. Y en el caso de los indicadores emocionales no válidos: cabeza grande; ojos vacíos u ojos que no ven y sol o luna.
La interpretación de los indicadores emocionales válidos en el caso de los niños maltratados es la siguiente:
La figura pequeña en el DFH parece reflejar extrema inseguridad, retraimiento y depresión.
Las transparencias en el DFH están asociadas con inmadurez, impulsividad y conducta actuadora; la transparencia de un área limitada y específica, con bastante frecuencia, esta área se ubica en la zona genital. Este tipo específico de transparencia se estima que es similar al sombreado e indica ansiedad y preocupación por la región particular del cuerpo revelada por la transparencia.
Los brazos cortos en el DFH parecen reflejar la dificultad del niño para conectarse con el mundo circundante y con las otras personas. Parece estar asociado con la tendencia al retraimiento, al encerrarse dentro de sí y a la inhibición de los impulsos. Puede indicar timidez y falta de agresividad y quizá de liderazgo, pero no necesariamente una falta de deseos de progresar.
La Figura desnuda, genitales en el DFH, es de decir, La presencia de genitales o símbolos de los mismos debe ser considerada como un signo de psicopatología seria que implica angustia por el cuerpo y el pobre control de los impulsos.
Las nubes, lluvia, nieve, pájaros volando en el DFH, es decir, el agregado espontáneo de nubes en un DFH indica que le niño se siente amenazado por el mundo adulto, especialmente por los padres.
La omisión de la boca en el DFH refleja sentimientos de angustia, inseguridad y retraimiento, inclusive resistencia pasiva. Este indicador emocional revela o la incapacidad del sujeto o su rechazo a comunicarse con los demás.
La omisión de los brazos en el DFH parece reflejar ansiedad y culpa por conductas sociables inaceptables que implican los brazos o las manos.
La omisión de los pies en el DFH parece reflejar un sentido general de inseguridad y desvalimiento, un sentimiento de “no tener pies en que pararse”.
La omisión de cuello en el DFH parece estar relacionada con inmadurez, impulsividad y controles internos pobres.
La cabeza grande en el DFH ha sido asociada con esfuerzo intelectual, enfermedad cerebral, inadecuación intelectual, inmadurez, agresión, retardo mental, migraña y preocupación por el rendimiento escolar.
Los ojos vacíos u ojos que no ven en el DFH han sido asociados con sentimientos de culpa por tendencias voyeuristas, con una vaga percepción del mundo, con inmadurez emocional, egocentrismo, dependencia, falta de discriminación y depresión.
El sol o luna en el DFH ha sido asociado con amor y apoyo parental, y con la existencia de una autoridad adulta controladora.
Por otro lado, al analizar el tipo de indicadores emocionales en los niños no maltratados, apreciamos que se presentan con mayor frecuencia, en el caso de los indicadores emocionales válidos: cabeza pequeña; dientes; brazos pegados al cuerpo y figura grotesca o monstruosa. Y en el caso de los indicadores emocionales no válidos: manos ocultas y líneas fragmentadas o esbozadas.
La interpretación de los indicadores emocionales válidos en el caso de los niños no maltratados es la siguiente:
La Cabeza pequeña, la presencia de este ítem en el DFH parece indicar sentimientos intensos de inadecuación intelectual.
Los dientes en el DFH son un signo de agresividad, y no sólo de agresividad oral.
Los Brazos pegados al cuerpo en el DFH, parece que los brazos adheridos al cuerpo parece que reflejan un control interno bastante rígido y una dificultad de conectarse con los demás.
La Figura monstruosa o grotesca en el DFH parece ser que el dibujo de monstruos o figuras grotescas refleja sentimientos de intensa inadecuación, y un muy pobre concepto de sí mismo. Los niños que dibujaron monstruos no humanos o artefactos como robots parecen percibirse a sí mismos como seres distintos de los demás, como si no fueran del todo humanos; los niños que dibujaron payasos o vagabundos se consideran individuos algo ridículos de los que los demás se ríen y que no son plenamente aceptados por los otros; mientras que los pequeños que dibujan figuras de tiempos prehistóricos o miembros de grupos minoritarios de los que ellos no son integrantes, se sienten como si fueran extraños que no están plenamente integrados en la sociedad en la que viven.
La interpretación de los indicadores emocionales no válidos en el caso de los niños no maltratados es la siguiente:
Manos ocultas en el DFH han sido asociadas con dificultad en el contacto, evasividad, sentimientos de culpa, necesidad de controlar la agresión y renuencia a afrontar una situación.
Líneas fragmentadas o esbozadas en el DFH han sido asociadas con temor, inseguridad, sentimientos de inadecuación, ansiedad terquedad y negativismo.
Núñez (1978) plantea lo siguiente. En lo referente a rasgos de agresión se observa en la muestra que el rasgo que se da con mayor frecuencia es brazos largos, lo que indica que existe gran tensión en el ambiente en el que se desenvuelve el niño, lo que genera una necesidad de agredir. Y en cuanto a rasgos de ansiedad se observa en la muestra que el rasgo que se da con mayor frecuencia es el sombreado parcial de la cara, lo que refleja ansiedades específicas refiriéndose a los rasgos que han sido sombreados. Nuestros estudios no corroboran esta conclusión.
Merino (1982) plantea lo siguiente: El Dibujo de la Figura humana es un instrumento que permite detectar los Indicadores de conflicto emocional que presentan el grupo de niños estudiados. Nuestros estudios corroboran esta conclusión.
Chong (1986) plantea lo siguiente: Existen diferencias significativas en el número de indicadores emocionales entre los niños castigados y los que no reciben castigo físico, encontrándose que el grupo de niños castigados tiene un mayor número de indicadores emocionales que el grupo de niños no castigados.
Analizando el tipo de indicadores emocionales, se aprecia con mayor frecuencia el sombreado del cuerpo y/o extremidades, brazos cortos y omisión del cuello en el grupo de niños castigados físicamente.
La interpretación del sombreado del cuerpo y/o extremidades, según la autora, sugiere la existencia de ansiedad referida al cuerpo, es decir, ansiedad por las diferencias y funciones corporales.
Los brazos cortos en la figura humana parece reflejar la dificultad del niño para conectarse con el mundo circundante y con las demás personas. Esto puede estar asociado a la tendencia al retraimiento e inhibición de los impulsos.
Según la autora tanto la ansiedad como la timidez, tendencia al retraimiento y dificultades en el contacto social son respuestas en un grupo importante de niños ante las presiones del ambiente, las cuales se ven incrementadas por la presencia del castigo físico.
Otro indicador emocional frecuente es la omisión del cuello, la que se interpreta como una dificultad de los niños para lograr un buen control interno de sus impulsos y acciones
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Si no quieres leer te dejo este video: