Los reinos vikingos de Dinamarca fueron pequeños territorios gobernados por caudillos que tenían categoría de monarcas absolutos. Esos territorios formarían posteriormente el reino de Dinamarca. Aún siguiendo una evolución similar a Noruega y compartiendo un idioma común para todos los pueblos nórdicos en aquel entonces, el nórdico antiguo, los reinos daneses se mantuvieron muy activos en la política de Escandinavia y los acontecimientos del Báltico, así como el Imperio carolingio por compartir frontera común, participando en todos sus eventos. La especial composición de su territorio, prácticamente dio pie para la existencia de dos grandes reinos en Jutlandia y Selandia (reino de Lejre), con pequeños paréntesis en la historia como el enclave de Hedeby y Jomsborg, la fortaleza de los legendarios jomsvikings.
Los daneses fueron resultado de los asentamientos de jutos y cimbrios en Jutlandia, así como pobladores procedentes de Escania (Suecia) en Selandia que expulsaron a los hérulos para conquistar sus tierras. Aparecen en los escritos de los historiadores Jordanes y Procopio. Las principales fuentes históricas y legendarias sobre el origen de los primeros reinos daneses proceden de Gesta Danorum, Chronicon Lethrense, Annales Lundenses y Hrólfs saga kraka. Según la leyenda el primer monarca de Dinamarca, y que dio nombre al pueblo danés, fue el rey Danus (Dan) mientras que su hermano Angul es el mismo referente para los anglos, según Gesta Danorum de Saxo Grammaticus. La leyenda relata que Dan evitó la conquista de Selandia por los ejércitos del emperador romano César Augusto.
Según una tradición, los reyes daneses eran elegidos en la asamblea de Vébjorg (hoy Viborg, norte de Jutlandia) desde mucho antes de la Era vikinga.
Los reyes legendarios relacionados en Gesta Danorum de Saxo Grammaticus, se mencionan la mayoría como reyes de Lejre y pertenecen a la protohistoria danesa