El 1 de marzo se recuerda en Paraguay el día de los héroes. Esta fecha fue fijada en conmemoración a la última batalla de la Guerra contra la Triple Alianza, la batalla de “Cerro Corá”.
En esta batalla muere el Mcal. Francisco Solano López y con él culmina la contienda llevada a cabo por la Alianza entre Brasil, Argentina y Uruguay.
Al final de la guerra el nuevo gobierno tansitorio, tutelado por los vencedores de la guerra, condena a los gobiernos de los López y el doctor José Gaspar Rodríguez de Francia, gobiernos que son declarados como “despoticos y bárbaros”.
El origen de esta fecha se da por reivindicar la figura de los antiguos gobernantes de la Republica del Paraguay, dos posiciones políticas e históricas opuestas que en 1936 terminaría con la supremacia de reinvidicar la figura de los López y Francia, por sobre la que denostaba e injuriaba contra los mismos.
Posiciones que tomaron, simbólicamente, visibilidad con la conocida polémica entre Juan E. O’leary (lopista) y Cecilio Báez (antilopista) dos intelectuales de la epoca.
Para la consagración de Solano López como el máximo héroe del país se da con la legitimación formal de su figura, el 12 de octubre de 1936, cuando el gobierno febrerista de Franco traslada sus restos de su tumba de Cerro Corá al Panteón Nacional de los Hérores.
En conmemoración a este acontecimiento el 1 de marzo se rinde homenaje a los héroes que defendieron el país, hombres, ancianos, mujeres y niños; y también es una fecha para recordar a los héroes que cada día trabajan para levantar el país.
Causas y antecedentes
Entre los años 1860 y 1870 la cuenca del Plata fue escenario de una cruel guerra entre los países ribereños de sus grandes ríos. Argentina, Brasil y Uruguay por un lado; y Paraguay, por el otro. Protagonizaron un largo y sangriento conflicto que dejó como saldo un Paraguay devastado. Nefasta contienda, cuyos hechos enlutan la historia de cuatro países americanos a la que condujeron circunstancias políticas, ambiciones irrefrenables de potencias extranjeras, sed de penetración y dominación hegemónicos, y rivalidades territoriales que superaron toda consideración humanitaria y cristiana.
Causas
- FUE UNA GUERRA DE INTERESES ECONÓMICOS A FAVOR DEL IMPERIO BRITÁNICO, QUE TÍMIDAMENTE COMENZÓ A TENER SU ESTRUCTURA DE EXPANSIÓN NEGADA EN PARAGUAY. PARAGUAY, A PARTIR DE 1845, SE MODERNIZÓ RÁPIDAMENTE, VOLVIÉNDOSE UN PAÍS AUTÓNOMO, LIBRE DE INJERENCIAS EXTERNAS EN SU ECONOMÍA Y PRODUCIENDO TODO LO QUE PRECISABA PARA SU CONSUMO.
-EN URUGUAY GOBERNABA EL PARTIDO BLANCO(ALIADO DE PARAGUAY). INGLATERRA APOYABA AL PARTIDO ROJO QUE BUSCABA CORTARLE AL PARAGUAY LA SALIDA AL OCÉANO ATLÁNTICO.
- LA PARTICIPACIÓN ACTIVA DEL BRASIL EN ESA CAMPAÑA, ARGUMENTANDO ATROPELLOS A LOS SÚBDITOS BRASILEÑOS ESTABLECIDOS EN URUGUAY.LOS BRASILEÑOS APOYARON A LOS COLORADOS.
Consecuencias de la guerra
Paraguay quedó literalmente arrasado; la mayoría de su población útil había caído en el combate. Las pérdidas humanas sufridas por sus enemigos fueron también considerables; las secuelas de la guerra se dejaron sentir por largo tiempo.
El conflicto no terminó con el cese del fuego. Los problemas pendientes fueron resueltos por la diplomacia. El Imperio impuso a los vencidos los límites que a él le convenían; la República Argentina negoció largamente los territorios en conflicto, tras haberse iniciado la paz con la generosa doctrina de Varela, ministro de Relaciones Exteriores de Sarmiento: la victoria no da derechos a las naciones aliadas para declarar por sí límites que el tratado señaló.
Las cifras del horror
Efraín Cardozo, historiador liberal paraguayo, da los números desnudos de esta guerra: "De 1.300.000 habitantes sobrevivieron 300.000, la mayoría mujeres y niños".
En estos números o en las proporciones coinciden la mayoría de los historiadores. George G. Petre, diplomático británico, escribió que la población del Paraguay fue "reducida de cerca de un millón de personas bajo el gobierno de Solano López a no más de trescientas mil, de las cuales más de tres cuartas partes eran mujeres". Enrique Cesar Rivera, en "José Hernández y la Guerra del Paraguay" escribe: "Al comenzar esta (la guerra) contaba el Paraguay con 1.500.000 habitantes; cuando concluyó, quedaban 250.000 viejos, mujeres y niños de corta edad, y solo ruinas de una economía floreciente". Abelardo Ramos sostiene una idea similar: "Si al comenzar la guerra el Paraguay contaba con 1.500.000 habitantes, al concluir la farsa criminal vagaban entre las ruinas humeantes 250.000 niños, mujeres y ancianos sobrevivientes".
Ni siquiera el gobierno provisional paraguayo títere, impuesto por Brasil después de la guerra, pudo esconder lo sucedido. En un censo parcial que se realizó en el Paraguay, después de la guerra, se concluyó que la población del Paraguay "pasó de unos 500.000 habitantes a 116.351, de los cuales solo el 10% eran hombres y el resto, viejos, mujeres y niños". Aunque pueden haber pretendido esconder la verdadera dimensión de la masacre, no pudieron esconder la proporción ni las consecuencias.
Un genocidio
Tan cierta son las cifras indicadas que el Paraguay de la posguerra se reconstruyó con el trabajo de las mujeres y los niños, estableciendo un sistema social de matriarcado combinado con una funcional aceptación de la poligamia debido al exterminio de la población masculina.
Fue muerta el 75 % de la población. Ante tamaña cifra solo puedo asociar este hecho a un concepto: genocidio. Son pocos los historiadores que utilizan éste concepto para denominar lo ocurrido con el pueblo paraguayo. Se prefiere hablar de exterminio, eliminación, aniquilamiento, pero poco se menciona la noción de genocidio. Los autores que utilizan el concepto lo hacen como un recurso del lenguaje, como adjetivo superlativo de la masacre ocurrida, sin profundizar en el significado del término. Entiendo que éste no es un olvido intencional, ocurre que genocidio es un concepto relativamente "moderno" y con ciertos alcances polémicos.
El exterminio del pueblo paraguayo ocurrido durante la guerra de la Triple Alianza puede ser considerado técnicamente un genocidio cometido por las fuerzas aliadas del Brasil, Argentina y Uruguay.
Esta es una hipótesis de trabajo que abordo a continuación: La palabra genocidio fue creada por Raphael Lemkin en 1944. Deviene del griego: genos-, genes, raíces, familia, tribu o raza y -cidio-, del latín-cidere, forma combinatoria de caedere, matar) Lemkin quería referirse con este término a las matanzas por motivos raciales, nacionales o religiosos. Este pensador judío polaco luchó para que las normas internacionales definiesen y prohibiesen el genocidio a partir de las masacres en masa ejecutadas en la segunda guerra mundial.
Desde el punto de vista legislativo, dentro del marco del Derecho Internacional Público, la Asamblea General de las Naciones Unidas confirmó los principios de Derecho Internacional reconocidos por las distintas instituciones que arbitran la justicia a nivel internacional y proclamó la resolución 96 sobre el Crimen de Genocidio, que lo define como "una negación del derecho de existencia a grupos humanos enteros", entre ellos los "raciales, religiosos o políticos", instando también a tomar las medidas necesarias para la prevención y sanción de este crimen.
Esta resolución se cristalizó en la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 260 A del año 1948 que entró en vigor en 1951.
Se lo define de la siguiente manera: El genocidio o asesinato de masas es un delito internacional que consiste en la comisión, por funcionarios del estado o particulares, de la eliminación sistemática de un grupo social por motivos de nacionalidad, etnia, raza o religión. Estos actos comprenden la muerte y lesión a la integridad física o moral de los miembros del grupo, el exterminio y la adopción de medidas destinadas a impedir los nacimientos en el grupo.
Una matanza por motivos ideológicos está en debate en los foros internacionales, no está firmemente considerado como genocidio, aunque a veces se aplica el concepto por analogía. Esto es lo que pasó en la dictadura genocida de Videla, Massera y cía. que asaltó el poder en Argentina el 24 de Marzo de 1976.
Ni los sobrevivientes del genocidio paraguayo ni sus descendientes han optado por esta vía legal. Tal vez hoy ya sea tarde, pero si es preciso al menos llamar a las cosas por su nombre, evitar los eufemismos confusos y, buscando la verdad y la justicia histórica, designar sin ambigüedades a las masacres de la guerra del Paraguay con su preciso nombre: Genocidio.
Contra la nacionalidad paraguaya
Distinguimos que la ejecución de un genocidio puede ser por motivos "de nacionalidad, etnia, raza o religión". En el caso puntual del genocidio paraguayo se consumó por motivos de nacionalidad. El objetivo era eliminar la nacionalidad paraguaya, esa peculiar cultura hispano guaranítica que impedía el libre comercio y era un mal ejemplo para los otros países americanos, por tener la autonomia que tanto temia el imperio britanico.
Paraguay era la única ex colonia española que había podido consolidar una verdadera nacionalidad, una identidad que ciertamente aparecía como peligrosa para el imperialismo británico: "Insignificante en sí mismo, el Paraguay podía impedir el desarrollo y progreso de todos sus vecinos. Su existencia (la del gobierno de Solano López) era nociva y su extinción como nacionalidad debía ser provechosa para el propio pueblo como también para todo el mundo". Este texto pertenece a Mr. Washburn, ministro de los EE.UU en Asunción y no expresa su propia opinión sino que se refiere a los conceptos vertidos por el cónsul inglés Edward Thornton en uno de sus informes al Foering Office.
La ejecución material
En lo que se refiere a la comisión material del delito, opino que éste se consuma en los tiempos finales de la conflagración. Concretamente el exterminio se produce entre la caída de Humaitá, a principios de 1868, hasta el último combate en Cerro Corá en 1870.
Son durante estos dos años en que las tropas aliadas combatiendo ya casi sin riesgo realizan una acción de persecución y masacre contra el pueblo famélico, apestado e indefenso. Es en éste periodo en que se vio a las "mujeres pelear con los hijos en brazos armadas de lanza y espada... Un suicidio como no se vio nunca". (O'Leary).
No creo que se haya tratado de un caso de suicidio colectivo sino de guerrear para sobrevivir, de pelear para no ser vejadas, se trataba de matar para no morir, de defenderse, esa es la razón por la cual luchaban las mujeres paraguayas.
La masacre de Acosta Ñú
Hay una batalla de la guerra que grafica como ninguna otra la crueldad genocida desatada. En ese curso de muerte, la última ofensiva de los aliados, se produce la masacre de niños en "Acosta Ñú", el 16 de agosto de 1869. En Acosta Ñu, en lo se pretendió mostrar como una batalla, alrededor de 3000 niños paraguayos enfrentaron a 20.000 hombres del ejército imperial.
El historiador brasileño, Juan José Chiavenatto, relata pasajes de la mascare: "Los niños de seis a ocho años, en el fragor de la batalla, despavoridos, se agarraban a las piernas de los soldados brasileros, llorando que no los matasen. Y eran degollados en el acto. Escondidas en la selva próxima, las madres observaban el desarrollo de la lucha. No pocas agarraron lanzas y llegaban a comandar un grupo de niños en la resistencia"....... "Después de la insólita batalla de Acosta Nú, cuando estaba terminada, al caer la tarde, las madres de los niños paraguayos salían de la selva para rescatar los cadáveres de sus hijos y socorrer los pocos sobrevivientes, el Conde D´Eu mandó incendiar la maleza, matando quemados a los niños y sus madres".
El Paraguay, en la actualidad, festeja oficialmente el "Día del Niño" el 16 de agosto, en memoria de la masacre de los niños paraguayos.
Responsable material
En cuanto a la responsabilidad material del genocidio juzgo que debe de serle atribuida al ejército brasilero, ya que no hubo soldados argentinos en el desenlace y aniquilamiento final.
La ausencia de soldados argentinos en el escenario de la matanza no libra de la responsabilidad política a Sarmiento, Mitre y a la cúpula dirigencial del liberalismo argentino. Para confirmar nuestra teoría, en mayo 1869 el maestro sanjuanino afirma, profundizando su vocación genocida: "La guerra del Paraguay concluye por la simple razón de que matamos a todos los paraguayos mayores de diez años".
Pero es un brasilero, el jefe de las fuerzas armadas del Imperio, el que escribe ya sin eufemismos ni rodeos, el que plantea el genocidio como objetivo militar: "Cuanto tiempo, cuantos hombres, cuántas vidas y cuantos elementos y recursos precisaremos para terminar la guerra. Para convertir en humo y polvo toda la población paraguaya, para matar hasta el feto en el vientre de la madre" (Caxias en informe a Pedro II).
"Hasta el feto en el vientre de la madre"... En esta criminal sentencia encontramos lo propio del genocidio, alcanzar al gen... matar hasta los orígenes mismos de la vida.
Este post es con la intencion de contribuir con el conocimiento! soy parguayo y tengo un cariño inmenso y admiracion tanto por los hermanos Argentinos, Brasileros, Uruguayos, asi como a demas paises Latinoamericanos.
Los pueblos no tienen la culpa de los errores de los dirigentes.