Todos conocemos a los gigante. Fueron esos que quisimos ser junto con muchos amigos de la infancia. También nuestros enemigos en las épicas batallas de la niñez. O quizá el mejor amigo imaginario, personaje favorito de un cuento, etc., etc., etc.
En lo personal, mi gigante favorito aparece en la Biblia, exactamente en el libro de 1 Samuel (17,40), tal coloso se llamaba Goliat, vencido por David...
Mi padre me contaba historias de gigantes y a mi me encantaba... Me imaginaba yo luchando contra Goliat con mi onda... Bellos recuerdos.
Pero entremos de lleno en lo que nos interesa. Los gigantes son un tema extraordinario. Tanto así que los científicos están sumergidos en gratas investigaciones sobre este tema.
Se está consciente de que no existen pruebas debatibles, y que, obviamente, las mentes más ortodoxas se opondrán... Pero en los últimos siglos han aparecido buenas pistas que dan a pensar sobre la existencia de los titanes. Y además de que son mencionados en la susodicha Biblia y aparecen en pinturas egipcias, hay rastros arqueológicos que dan más para meditar.
Impresionante, ¿no? Estos son los gigante de la Gruta de Atyuecaen. En Mangliss, antigua Unión Soviética, se hallaron estos esqueletos de casi tres metros, cuyas extremidades tienen 6 dedos.
Se encontró en Sudáfrica una gigantesca huella de pie impresa en el granito de 1.20 metros de largo, se piensa que tiene casi 200 millones de años y es una de las mayores evidencias de la veracidad de los gigantes.
Investigadores pudieron hallar en una zona amazónica de Ecuador una estructura piramidal de unos 80 metros cuadrados de base y 80 metros de altura. Cerca de esa ubicación encontraron varios objetos demasiado grandes como para el uso del ser humano normal, eso coincide con las leyendas de la zona, acerca de la morada de seres humanos gigantes.
Hay muchísimas más pruebas que no mencionaré en esta oportunidad. Quizá lo haga después.
Sea esto mentira, o sea verdad, lo cierto es que muchos viviremos con el recuerdo, un espléndido recuerdo, de las maravillosas historias que nos relataban cuando chicos...
En lo personal, mi gigante favorito aparece en la Biblia, exactamente en el libro de 1 Samuel (17,40), tal coloso se llamaba Goliat, vencido por David...
Mi padre me contaba historias de gigantes y a mi me encantaba... Me imaginaba yo luchando contra Goliat con mi onda... Bellos recuerdos.
Pero entremos de lleno en lo que nos interesa. Los gigantes son un tema extraordinario. Tanto así que los científicos están sumergidos en gratas investigaciones sobre este tema.
Se está consciente de que no existen pruebas debatibles, y que, obviamente, las mentes más ortodoxas se opondrán... Pero en los últimos siglos han aparecido buenas pistas que dan a pensar sobre la existencia de los titanes. Y además de que son mencionados en la susodicha Biblia y aparecen en pinturas egipcias, hay rastros arqueológicos que dan más para meditar.
Impresionante, ¿no? Estos son los gigante de la Gruta de Atyuecaen. En Mangliss, antigua Unión Soviética, se hallaron estos esqueletos de casi tres metros, cuyas extremidades tienen 6 dedos.
Se encontró en Sudáfrica una gigantesca huella de pie impresa en el granito de 1.20 metros de largo, se piensa que tiene casi 200 millones de años y es una de las mayores evidencias de la veracidad de los gigantes.
Investigadores pudieron hallar en una zona amazónica de Ecuador una estructura piramidal de unos 80 metros cuadrados de base y 80 metros de altura. Cerca de esa ubicación encontraron varios objetos demasiado grandes como para el uso del ser humano normal, eso coincide con las leyendas de la zona, acerca de la morada de seres humanos gigantes.
Hay muchísimas más pruebas que no mencionaré en esta oportunidad. Quizá lo haga después.
Sea esto mentira, o sea verdad, lo cierto es que muchos viviremos con el recuerdo, un espléndido recuerdo, de las maravillosas historias que nos relataban cuando chicos...