InicioInfoUn asesino de viudas y un Farsante

Un asesino de viudas y un Farsante

Info8/16/2013
Buenas noches taringueros! les prepare un post un poco interesante para conocer personas de la historia que nos dejan con insertidumbres y nos van a asombrar; un Asesino que mata viudas en tiempos de guerra y nadie sabe porque, y un charlatan que se aprobechaba de la poca informacion que se distribuia en ese momento. Leanlo, Disfrutenlo y Comenten diciendome que les pareció

El asesino de viudas: la historia de Henri Desire Landru

1919, fue el año en que se detuvo a un asesino en serie: El Barba Azul de Gambais. Su nombre real era Henri Desire Landru y puede que sea el mayor asesino en serie de la historia. Asesinó oficialmente a 11 mujeres, pero podría estar detrás de 200 asesinatos.




La policía se quedó pasmada ante su caso. No se entendía como una persona –al que llamaban caballero- podía matar a tantas personas por un motivo incomprensible. Era uno de los primeros casos de asesino en serie de los que se tenía constancia en Europa. ¿Estaba loco? ¿Por qué lo hacía?

Antes conozcamos algo sobre su pasado. Henri-Désiré Landru nació en París en 1869. Se casó con su prima, se dice que fue una unión no deseada, aunque se sospecha que fueron obligados a casarse por razones obvias, lo que lo convirtió en alguien desdichado; al menos eso es lo que cuentan.

Un perfecto caballero e inventor

Escondía su lado psicópata tras una delicada apariencia de perfecto caballero, su esposa lo describía como dulce, amable, atento, aseado y bien vestido, no fumaba ni bebía. Al parecer, los primeros años de su familia fueron los más felices.

Era un hombre que se aseguraba su futuro trabajando mucho. Tenía una inquisitiva mente para inventar cosas, especialmente las relacionadas con la mecánica. Tal es el caso de una bicicleta a motor que el mismo diseñó.

¿Llegó al éxito? Parece que no, y esa es la razón de que se sintiera fracasado y al punto del trastorno. En repetidas ocasiones fue a parar a la cárcel acusado de estafa. Su padre viudo, al que se le describe como un hombre humilde pero de moral firme, terminó suicidándose, afectando enormemente a Landru.




Seduce a sus víctimas

El nuevo año 1914 marca el inicio de una nueva era, la guerra destroza familias y en París sólo quedan las entristecidas viudas. Landru da rienda a sus malos pensamientos y comienza a anunciarse en los periódicos como un viudo en busca de amor. Cientos de mujeres viudas desconsoladas le responden. Las mujeres quedan impresionadas antes sus muchas cualidades, es cariñoso, delicado, afable, un caballero pefecto.

En los siguientes cuatro años, una a una Landru lleva a su estanque a las diez viudas, y les quita la vida. Se deshacía de los cuerpos quedándolos en el fogón de la cocina de una casa que compró en el campo, finalmente lo descubrieron como decíamos al principio en 1919.

Más datos de mujeres desaparecidas en aquellos años, y los restos encontrados en su casa, llevó a algunos policías pensar en que tras aquellos 200 asesinatos estaba la mente retorcida de Landru.

En febrero de 1922, fue castigado en la guillotina, el misterio de aquel hombre tan educado, el asesino de viudas quedó sin resolverse. Landru era como cualquier persona, pero hizo historia por sus insondables motivos que los llevaron a convertirse en el asesino de viudas.




Engaños y Fraudes: Psalmanazar, un impostor de la isla de Formosa

George Psalmanazar, nativo de la lejana isla de Formosa. La historia le reconoce como uno de los más grandes impostores de su época.



George Psalmanzar
Corría el año de 1703 cuando este hombre piso las tierras de Londres, presentado ante el obispo una carta de presentación escrita por el Reverendo William Innes, que estaba en un regimiento militar escocés con sede en Holanda. La carta explicaba la increíble historia de como los jesuitas habían secuestrado al joven de su isla natal para llevárselo a Francia. A pesar de las amenazas de tortura, el joven se había resistido valientemente a la conversión al catolicismo y había logrado escapar a Holanda, donde conoció al capellán cuyo celo y dedicación logró convertirlo a la iglesia protestante.

Y como todo un estuche de monerías, Psalmanazar hablaba latín y otros varios idiomas. Hasta regaló el Catecismo de la Iglesia Anglicana traducido al “formosiano” al obispo de Londres. Clérigos y científicos competían entre si para llevarse a cenar al extraño joven, simplemente para escucharlo.

Los días pasaban e iba ganándose la confianza de todos aquellos que escuchaban sus fantásticas historias. Y cuando alguien las tachaba de imposibles, él siempre tenía una defensa. Por ejemplo, contó que durante un festival religioso de 9 días de duración, se sacrificaba a 2.000 jóvenes al día sacándoles el corazón y quemándolos en un altar y cuando alguien le apuntó que con un ritmo de sacrificios tan alto, la isla de Formosa pronto quedaría despoblada, Psalmanazar explicó que sus compatriotas eran polígamos y que los primogénitos estaban exentos del sacrificio.



George Psalmanzar
Entre sus demás cuentos el explicó que la esperanza de vida en la isla era de 120 años. Su propio abuelo había vivido 117 permaneciendo tan vigoroso como un jóven, gracias a la costumbre local de chupar la sangre tibia de una víbora cada mañana. Y que decir de sus abundantes reservas de metales preciosos, no solo los templos se decoraban con oro y plata, sino también los tejados y paredes de cada casa… en cada poblado de la isla.

Tanto fue el impacto que provocó Psalmanazar en sus contemporáneos que se recopilo una importante suma de dinero para enviarlo durante seis meses a la Universidad de Oxford. Donde le pidieron que diera charlas a los estudiantes y les enseñara los rudimentos de la lengua Formosiana, con la esperanza de convertirlos en buenos misioneros cristianos y enviarlos a la lejana Formosa.

Además, animaron a Psalmanazar a escribir un libro en el que relatase las costumbres de su exótico país. Publicado en 1704 con el título: “Una descripción histórica y geográfica de Formosa, territorio sujeto al Emperador del Japón”, el libro contenía descripciones maravillosas de los nativos de Formosa, sus vestimentas, su arquitectura y sus ceremonias religiosas. El libro incluía también el alfabeto formosiano, y una traducción del Credo, el Padre Nuestro y los Diez Mandamientos. Casi inmediatamente el libro se convirtió en lo que hoy llamaríamos un best-seller, y fue publicado de nuevo al año siguiente.



George Psalmanzar
Pero aquí el desengaño, Formosa era una provincia de China, no de Japón. Las criticas no se hicieron esperar pero Psalmanzar contestó con una segunda edición, sin embargo ya era demasiado tarde, Psalmanazar era un fraude, y le desdeñaron y ridiculizaron con saña.

Tras una seria enfermedad en 1728, se desdijo por completo de su vida pasada y escribió un libro de memorias que aparecería publicado tras su muerte, en el que se decidió a contar la verdad. Murió en 1763, a la edad de casi 84 años, llevándose a la tumba su más grande secreto: su verdadero nombre.

Los habitantes del siglo XVIII no tenían acceso a tantas fuentes de información como hoy, por lo que Psalmanzar pudo engañarlos, pero vaya equivocación y así de fácil se le cayó el teatrito, ¿no crees?
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
179visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

L
Lox177🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts2
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.