para escuchar la voz, debe hacer silencio en nuestro interior,
hacer silencio del miedo, de los problemas, de las preocupaciones,
hacer silencio a nosotros mismo, a nuestro orgullo, a nuestra pereza,
para escuchar la voz de Dios, solo necesita un corazón dispuesto y atento, que no tenga los oídos en lo problemas, porque todos tenemos los nuestros, y aprendemos a ser felices con ellos, eso son los que me tocaron a mi, igual que los tuyos a ti. que no tenga los oídos,en tu orgullo que solo cultiva soberbia y no mansedumbre como pides el Señor. que no tenga los oídos puesto ti mismo para que pueda darle oportunidad a Dios de hablarte, y que Dios pueda tener parte en tu vida. que no tenga tus oídos en tu perezas de quedarte en una pesadez espiritual, que no te muevas ni hacer oraciones cortas para alimentar tu corazón de Dios.
y entres todo eso hay mucho mas a lo que debemos hacer silencio para escuchar esa voz de Dios, que espera que le pongamos atención y le entreguemos nuestro corazón por entero.
hacer silencio del miedo, de los problemas, de las preocupaciones,
hacer silencio a nosotros mismo, a nuestro orgullo, a nuestra pereza,
para escuchar la voz de Dios, solo necesita un corazón dispuesto y atento, que no tenga los oídos en lo problemas, porque todos tenemos los nuestros, y aprendemos a ser felices con ellos, eso son los que me tocaron a mi, igual que los tuyos a ti. que no tenga los oídos,en tu orgullo que solo cultiva soberbia y no mansedumbre como pides el Señor. que no tenga los oídos puesto ti mismo para que pueda darle oportunidad a Dios de hablarte, y que Dios pueda tener parte en tu vida. que no tenga tus oídos en tu perezas de quedarte en una pesadez espiritual, que no te muevas ni hacer oraciones cortas para alimentar tu corazón de Dios.
y entres todo eso hay mucho mas a lo que debemos hacer silencio para escuchar esa voz de Dios, que espera que le pongamos atención y le entreguemos nuestro corazón por entero.