
Consecuencias del calentamiento global. Gran parte de las catástrofes naturales de la actualidad tienen origen en la elevación gradual de las temperaturas de la Tierra, un fenómeno provocado por los malos hábitos del hombre cuyo alcance es, como mínimo, aterrador.
Ondas de calor en lugares de climas frescos, ciclones y huracanes, aumento de regiones desérticas, derretimiento de glaciares… Atrás de todos estos desastres están las emisiones de carbono y otros gases contaminantes, causantes del efecto invernadero y, por consiguiente, del calentamiento global.
Pero el cambio climático no se debe sólo a las emisiones, porque otras prácticas comunes para el desarrollo económico, como la tala de árboles y la quema de bosques también contribuyen para el aumento de las temperaturas.

El calentamiento global provoca aumento del nivel del mar, fenómeno causado tanto por la expansión de las aguas, como por el derretimiento del hielo de las regiones polares. ¿La consecuencia? En un futuro no muy lejano, algunas ciudades costeras podrán desaparecer al sumergirse en el mar.
Las altas temperaturas también son responsables por una mayor evaporación de las aguas oceánicas, y esto se traduce en catástrofes climáticas – huracanes, ciclones, tifones – más frecuentes y de mayor intensidad.
También aumentan las regiones desérticas: las temperaturas elevadas contribuyen al desequilibrio de los ecosistemas y a la pérdida de biodiversidad. Por otro lado, las fuertes olas de calor causan problemas de salud e incluso la muerte tanto en todas las especies, incluido el ser humano.
¿Que es realmente el calentamiento global?
Llamamos al resultado calentamiento global pero está provocando una serie de cambios en el clima de la Tierra o patrones meteorológicos a largo plazo que varían según el lugar. Conforme la Tierra gira cada día, este nuevo calor gira a su vez recogiendo la humedad de los océanos, aumentando aquí y asentándose allá. Está cambiando el ritmo del clima al que todos los seres vivos nos hemos acostumbrado.
Los icebergs constituyen un peligro para la navegación. Tan solo
una octava parte sobresale a la superficie.

Los icebergs, masas de hielo flotante, abundan en las aguas cercanas
al Ártico. En su mayoría proceden de los glaciares de Groenlandia
y las corrientes marinas los desplazan hacia el sur.