Si querés que tus vacaciones sean a pleno, pero sobre todo seguras a la hora de meter a los chicos en el agua, tené en cuenta estas recomendaciones.
Una solución posible para poder pasarla un poquito mejor y soportar las tórridas temperaturas estivales es armar el piletín en casa o los fines de semana partir, familia completa, a la pileta de algún club. Pero, para que todo esto se pueda disfrutar a pleno siempre es bueno tomar recaudos. Tu Día te da algunos consejitos de seguridad, pero además te cuenta cómo ayudar a prevenir las "dolencias" veraniegas.
Cuando un pequeño se mete al agua lo hace con la intención de jugar y divertirse (solo, con hermanos o amiguitos). Entonces, es responsabilidad de los adultos controlarlos en todo momento.
En el caso de los bebés, el cuidado deberá ser más riguroso. Cuando son chiquitos, nunca los dejes solos. Si bien, ellos pueden estar sentados jugando tranquilamente, estirarse a buscar un juguete o la pérdida del equilibrio pueden desencadenar un accidente.
Siempre equipados. En casa o en una pileta pública, siempre es recomendable equipar convenientemente a los niños. Entre los accesorios más utilizados se encuentran los chalecos, salvavidas, burbujas y similares. Muchas veces, estas prendas les resultan molestas por lo que la sugerencia es mantenerlos vigilados para que no se las quiten.
Cualquier chico menor de cuatro años debe usar chaleco salvavida. Al comprarlo, tené en cuenta el peso y no su edad. A la hora de elegir uno, pensá que los que tienen forma de juguetes o animalitos son muy simpáticos, pero no tan seguros como el tradicional chaleco. Además, son totalmente vulnerables a pinchaduras.
Enfermedades de verano. Las consultas más frecuentes en esta temporada son por otitis, conjuntivitis, diarreas y gastroenterocolitis. Si los chicos van a alguna pileta pública asegurate que el agua esté, en general, en buenas condiciones y que haya controles.
Otro punto importante es la higiene personal. Enseñáles a que se sequen bien los oídos al salir del agua, a mantenerse hidratados, a que se laven las manos antes y después de ir al baño y de comer.
Controlá
» Los chicos deben estar supervisados en todo momento por un adulto (que sepa nadar).
» Las piletas deben estar cercadas totalmente. Los cercos debe superar el metro y medio; los barrotes con una separación de no más de 10 centímetros (para que no puedan pasar entre ellos).
» El agua debe ser limpia y clara.
» Al momento de elegir los flotadores, evitá los bracitos y elegí los chalecos salvavidas.
» Enseñales a los chicos a flotar y a nadar, pero aclarándole que saber nadar no quiere decir dejar de lado otras medidas de seguridad.
» Explicales que los inflables o pelotas no son salvavidas.
Una solución posible para poder pasarla un poquito mejor y soportar las tórridas temperaturas estivales es armar el piletín en casa o los fines de semana partir, familia completa, a la pileta de algún club. Pero, para que todo esto se pueda disfrutar a pleno siempre es bueno tomar recaudos. Tu Día te da algunos consejitos de seguridad, pero además te cuenta cómo ayudar a prevenir las "dolencias" veraniegas.
Cuando un pequeño se mete al agua lo hace con la intención de jugar y divertirse (solo, con hermanos o amiguitos). Entonces, es responsabilidad de los adultos controlarlos en todo momento.
En el caso de los bebés, el cuidado deberá ser más riguroso. Cuando son chiquitos, nunca los dejes solos. Si bien, ellos pueden estar sentados jugando tranquilamente, estirarse a buscar un juguete o la pérdida del equilibrio pueden desencadenar un accidente.
Siempre equipados. En casa o en una pileta pública, siempre es recomendable equipar convenientemente a los niños. Entre los accesorios más utilizados se encuentran los chalecos, salvavidas, burbujas y similares. Muchas veces, estas prendas les resultan molestas por lo que la sugerencia es mantenerlos vigilados para que no se las quiten.
Cualquier chico menor de cuatro años debe usar chaleco salvavida. Al comprarlo, tené en cuenta el peso y no su edad. A la hora de elegir uno, pensá que los que tienen forma de juguetes o animalitos son muy simpáticos, pero no tan seguros como el tradicional chaleco. Además, son totalmente vulnerables a pinchaduras.
Enfermedades de verano. Las consultas más frecuentes en esta temporada son por otitis, conjuntivitis, diarreas y gastroenterocolitis. Si los chicos van a alguna pileta pública asegurate que el agua esté, en general, en buenas condiciones y que haya controles.
Otro punto importante es la higiene personal. Enseñáles a que se sequen bien los oídos al salir del agua, a mantenerse hidratados, a que se laven las manos antes y después de ir al baño y de comer.
Controlá
» Los chicos deben estar supervisados en todo momento por un adulto (que sepa nadar).
» Las piletas deben estar cercadas totalmente. Los cercos debe superar el metro y medio; los barrotes con una separación de no más de 10 centímetros (para que no puedan pasar entre ellos).
» El agua debe ser limpia y clara.
» Al momento de elegir los flotadores, evitá los bracitos y elegí los chalecos salvavidas.
» Enseñales a los chicos a flotar y a nadar, pero aclarándole que saber nadar no quiere decir dejar de lado otras medidas de seguridad.
» Explicales que los inflables o pelotas no son salvavidas.
Taringueando en vacaciones.