Un equipo de investigadores de la Universidad de Hawái en EE.UU., y de la Universidad de Tokio en Japón, están monitorizando a tiburones, utilizando para dicho propósito dispositivos de grabación y sensores de alta tecnología, adheridos o ingeridos por el gran pez. Los instrumentos están proporcionando nuevos vislumbres de la vida de los tiburones en su hábitat natural, incluso cuando migran, ¿cómo alcanzan su destino como especie en el océano? ¿Qué alimento comen éstos primitivos depredadores, que están en la parte superior de la cadena alimentaria de los océanos?, océanos en los que cumplen un rol fundamental en el mantenimiento del equilibrio ecológico entre las diferentes especies.
Un tiburón cañabota gris (Hexanchus griseus), con etiquetas electrónicas, sensores y dispositivos de grabación, adjuntas para nadar a través del océano. Estos instrumentos de alta resolución están dando a los científicos una vista a “ojo de tiburón” del vasto océano y están revelando nuevos hallazgos sobre el comportamiento del tiburón. El tiburón cañabota es de hábitos solitarios, es usual que habite en aguas profundas próximas a los 2 000 m, llegando a medir alrededor de 5 m de largo y tener un peso aproximado de 1 000 kg, casi no ha evolucionado desde sus ancestros del Jurásico hace aproximadamente 190 millones de años.
Estos tiburones equipados con sofisticados sensores y cámaras de vídeo están ayudando a los investigadores a descubrir nuevas pistas sobre su natación y los hábitos alimentarios, según un nuevo estudio. Estos nuevos puntos de vista, a “ojos de tiburón” iluminan algunas de las conductas menos comprendidas de estos sombríos depredadores marinos.
Respuestas a enigmas de larga data
“Lo que estamos haciendo es realmente tratar de definir los detalles, de cuál es su papel en el océano”, dijo Carl Meyer, investigador asistente del Instituto de Biología Marina en la Universidad de Hawái, Manoa, añadiendo, “Se trata de conseguir una comprensión mucho más profunda de la función ecológica de los tiburones, la que es muy importante para la salud de los océanos y, por extensión a nuestro propio bienestar humano”.
Los videos, capturados desde la perspectiva de los tiburones, han grabado vistas sin precedentes de las interacciones con otros peces, viajando en cardúmenes compuestos por diferentes especies de tiburones, nadando en circuitos a través de todo el fondo océanico, según los investigadores.
“Realmente se ha apartado el velo sobre lo que estos animales hacen y, se están dando respuestas a algunas preguntas de larga data”, dijo Meyer.
El análisis de las imágenes también han revelado que los tiburones recurren con mucha más frecuencia a los movimientos natatorios potentes, para trasladarse a través del océano, que a movimientos de deslizamientos suaves; los investigadores agregaron que anteriormente los científicos habían especulado, que los tiburones de aguas profundas nadaban más lentamente en relación con las especies que se desplazan en aguas menos profundas.
Los tiburones son miembros de la clase Chondrichthyes, con unas 368 especies actualmente vivas . Los más primitivos surgieron en los océanos hace 400 millones de años, los modernos aparecieron hace 100 millones de años. Son peces cartilaginosos, con una piel específica que les facilita la velocidad y la movilidad natatoria silenciosa, con líneas laterales que detectan cambios de presión y movimiento, así como la presencia en su morro de órganos sensibles a campos eléctricos generados por otros seres vivos en el agua. Tienen una excelente visión, monocromática, potenciada en especial para condiciones con escasa luz. El olfato y el gusto están muy desarrollados, tanto que con pocas moléculas perciben el olor o el sabor de una potencial presa a mucha distancia. Se calcula que 100 millones de tiburones son asesinados cada año por los seres humanos (debido a la pesca comercial). Los científicos temen que los tiburones, con una lenta reproducción, vayan a la extinción a causa de la actividad superpredatora humana, que de suceder provocaría una alteración y un daño irreparable al ecosistema.
“La tecnología de estos paquetes de instrumentos electrónicos utilizados para los tiburones, funcionan como los dispositivos electrónicos para registrar los datos de vuelo en las aeronaves”, dijo Meyer.
“Ellos nos permiten ahora cuantificar una diferente variedad de datos, como los patrones de escala fina de comportamiento, uso del hábitat e información empírica sobre la biomecánica de la natación en tiburones en libertad, que no hemos sido capaces de cuantificar antes”.
Esta es la primera vez que los tiburones han sido rastreados tan extensamente. Anteriormente, los tiburones sólo se habían observado en cautiverio, y los esfuerzos de seguimiento se centraba casi únicamente en sus hábitos migratorios, dijeron los investigadores.
Meyer y Kim Holland, investigadores en el Instituto de Biología Marina de Hawái, han presentando los resultados en la Reunión de Ciencias Océanicas 2014 de la Unión Geofísica Americana, celebrada en Honolulú.
Además de los tiburones, los investigadores también están monitorizando otros depredadores del océano, incluyendo el atún. Los instrumentos ingeridos por las especies, etiquetas prototipo Wildlife Computers Inc., utilizan mediciones eléctricas para realizar un seguimiento de la digestión, lo que puede ayudar a los investigadores a determinar cuánto, dónde y cuándo los peces están comiendo.
Sus hallazgos podrían ayudar a los esfuerzos de guía para la conservación, la toma de medidas de seguridad pública y para proporcionar información detallada en la gestión de recursos, según los científicos.
Un tiburón cañabota gris (Hexanchus griseus), con etiquetas electrónicas, sensores y dispositivos de grabación, adjuntas para nadar a través del océano. Estos instrumentos de alta resolución están dando a los científicos una vista a “ojo de tiburón” del vasto océano y están revelando nuevos hallazgos sobre el comportamiento del tiburón. El tiburón cañabota es de hábitos solitarios, es usual que habite en aguas profundas próximas a los 2 000 m, llegando a medir alrededor de 5 m de largo y tener un peso aproximado de 1 000 kg, casi no ha evolucionado desde sus ancestros del Jurásico hace aproximadamente 190 millones de años.
Estos tiburones equipados con sofisticados sensores y cámaras de vídeo están ayudando a los investigadores a descubrir nuevas pistas sobre su natación y los hábitos alimentarios, según un nuevo estudio. Estos nuevos puntos de vista, a “ojos de tiburón” iluminan algunas de las conductas menos comprendidas de estos sombríos depredadores marinos.
Respuestas a enigmas de larga data
“Lo que estamos haciendo es realmente tratar de definir los detalles, de cuál es su papel en el océano”, dijo Carl Meyer, investigador asistente del Instituto de Biología Marina en la Universidad de Hawái, Manoa, añadiendo, “Se trata de conseguir una comprensión mucho más profunda de la función ecológica de los tiburones, la que es muy importante para la salud de los océanos y, por extensión a nuestro propio bienestar humano”.
Los videos, capturados desde la perspectiva de los tiburones, han grabado vistas sin precedentes de las interacciones con otros peces, viajando en cardúmenes compuestos por diferentes especies de tiburones, nadando en circuitos a través de todo el fondo océanico, según los investigadores.
“Realmente se ha apartado el velo sobre lo que estos animales hacen y, se están dando respuestas a algunas preguntas de larga data”, dijo Meyer.
El análisis de las imágenes también han revelado que los tiburones recurren con mucha más frecuencia a los movimientos natatorios potentes, para trasladarse a través del océano, que a movimientos de deslizamientos suaves; los investigadores agregaron que anteriormente los científicos habían especulado, que los tiburones de aguas profundas nadaban más lentamente en relación con las especies que se desplazan en aguas menos profundas.
Los tiburones son miembros de la clase Chondrichthyes, con unas 368 especies actualmente vivas . Los más primitivos surgieron en los océanos hace 400 millones de años, los modernos aparecieron hace 100 millones de años. Son peces cartilaginosos, con una piel específica que les facilita la velocidad y la movilidad natatoria silenciosa, con líneas laterales que detectan cambios de presión y movimiento, así como la presencia en su morro de órganos sensibles a campos eléctricos generados por otros seres vivos en el agua. Tienen una excelente visión, monocromática, potenciada en especial para condiciones con escasa luz. El olfato y el gusto están muy desarrollados, tanto que con pocas moléculas perciben el olor o el sabor de una potencial presa a mucha distancia. Se calcula que 100 millones de tiburones son asesinados cada año por los seres humanos (debido a la pesca comercial). Los científicos temen que los tiburones, con una lenta reproducción, vayan a la extinción a causa de la actividad superpredatora humana, que de suceder provocaría una alteración y un daño irreparable al ecosistema.
“La tecnología de estos paquetes de instrumentos electrónicos utilizados para los tiburones, funcionan como los dispositivos electrónicos para registrar los datos de vuelo en las aeronaves”, dijo Meyer.
“Ellos nos permiten ahora cuantificar una diferente variedad de datos, como los patrones de escala fina de comportamiento, uso del hábitat e información empírica sobre la biomecánica de la natación en tiburones en libertad, que no hemos sido capaces de cuantificar antes”.
Esta es la primera vez que los tiburones han sido rastreados tan extensamente. Anteriormente, los tiburones sólo se habían observado en cautiverio, y los esfuerzos de seguimiento se centraba casi únicamente en sus hábitos migratorios, dijeron los investigadores.
Meyer y Kim Holland, investigadores en el Instituto de Biología Marina de Hawái, han presentando los resultados en la Reunión de Ciencias Océanicas 2014 de la Unión Geofísica Americana, celebrada en Honolulú.
Además de los tiburones, los investigadores también están monitorizando otros depredadores del océano, incluyendo el atún. Los instrumentos ingeridos por las especies, etiquetas prototipo Wildlife Computers Inc., utilizan mediciones eléctricas para realizar un seguimiento de la digestión, lo que puede ayudar a los investigadores a determinar cuánto, dónde y cuándo los peces están comiendo.
Sus hallazgos podrían ayudar a los esfuerzos de guía para la conservación, la toma de medidas de seguridad pública y para proporcionar información detallada en la gestión de recursos, según los científicos.