Se trata de Natron, un lago salado localizado en el Gran Valle del Rift , en cuyas aguas se produce un extraño fenómeno provocado por su composición química que petrifica a quienes se le acercan.
En dicha zona las temperaturas pueden alcanzar los 60ºC y su acidez se mantiene entre pH 9 y pH 10.5, “una alcalinidad que preserva estas criaturas por la eternidad”, según consignó el medio Gizmodo.com.
Su superficie aproximada es de 600-800 km², aunque puede llegar a alcanzar los 1.040 km², y de él se extraen sales de cloro, sodio y magnesio. Sus aguas están teñidas de rojo por la proliferación de algas.
En él se pueden apreciar formaciones de espirales de carbonato sódico que surgen de las profundidades de la tierra a través de géiseres. Estas espirales decoran la superficie de sus aguas, así como la sosa se acumula en las orillas como una espuma blanca.
Sólo los flamencos sobreviven en este peculiar ambiente, ya que devoran las algas filtrando las aguas alcalinas gracias a su pico. El Natron es el único lugar del mundo donde se reproducen los flamencos chicos o enanos.
El raro fenómeno se debe a la composición química del lago, y los seres petrificados que deja tras de sí parecen salidos de una película de terror.
El fotógrafo Nick Brandt presenta una serie de imágenes en su nuevo libro, “Across the Ravaged Land”, donde diversas criaturas petrificadas salpican la zona alrededor del lago debido a su constante pH de 9 a 10,5, una alcalinidad muy básica que preserva estas criaturas por toda la eternidad.
Brandt lo explica de la siguiente forma:
Me encontré inesperadamente a las criaturas -todo tipo de aves y murciélagos- a lo largo de la costa del Lago Natron en el norte de Tanzania. Nadie sabe a ciencia cierta exactamente la forma en que mueren, pero parece que la naturaleza de la superficie del lago los confunde, y como las aves que se estrellan en las ventanas de vidrio, los animales se estrellan en el lago. El agua tiene un alto contenido de sal de sodio, que hacen que las criaturas se calcifiquen, y estén perfectamente conservadas ya que se secan.
En dicha zona las temperaturas pueden alcanzar los 60ºC y su acidez se mantiene entre pH 9 y pH 10.5, “una alcalinidad que preserva estas criaturas por la eternidad”, según consignó el medio Gizmodo.com.
Su superficie aproximada es de 600-800 km², aunque puede llegar a alcanzar los 1.040 km², y de él se extraen sales de cloro, sodio y magnesio. Sus aguas están teñidas de rojo por la proliferación de algas.
En él se pueden apreciar formaciones de espirales de carbonato sódico que surgen de las profundidades de la tierra a través de géiseres. Estas espirales decoran la superficie de sus aguas, así como la sosa se acumula en las orillas como una espuma blanca.
Sólo los flamencos sobreviven en este peculiar ambiente, ya que devoran las algas filtrando las aguas alcalinas gracias a su pico. El Natron es el único lugar del mundo donde se reproducen los flamencos chicos o enanos.
El raro fenómeno se debe a la composición química del lago, y los seres petrificados que deja tras de sí parecen salidos de una película de terror.
El fotógrafo Nick Brandt presenta una serie de imágenes en su nuevo libro, “Across the Ravaged Land”, donde diversas criaturas petrificadas salpican la zona alrededor del lago debido a su constante pH de 9 a 10,5, una alcalinidad muy básica que preserva estas criaturas por toda la eternidad.
Brandt lo explica de la siguiente forma:
Me encontré inesperadamente a las criaturas -todo tipo de aves y murciélagos- a lo largo de la costa del Lago Natron en el norte de Tanzania. Nadie sabe a ciencia cierta exactamente la forma en que mueren, pero parece que la naturaleza de la superficie del lago los confunde, y como las aves que se estrellan en las ventanas de vidrio, los animales se estrellan en el lago. El agua tiene un alto contenido de sal de sodio, que hacen que las criaturas se calcifiquen, y estén perfectamente conservadas ya que se secan.