Para ayudar a que nuestros huesos estén fuertes es de sobra conocido que necesitamos calcio y vitamina D, por lo que un poco de ejercicio físico al aire libre y una correcta ingesta de productos lácteos, nos aportará muchas ventajas. Sin embargo, hay muchas actividades diarias que hacemos mal y que nos restan salud en los huesos.
Algunos de estos hábitos son:
1- Usar tacones altos a diario. Al andar sobre tacones estamos desplazando todo el cuerpo hacia delante y así, los dedos y el antepié tienen que soportar todo nuestro peso, provocándonos dolor intenso si son demasiado altos o si los usamos durante mucho tiempo seguido. Sin embargo, el zapato plano tampoco es recomendable, por lo que en un término medio se encuentra la virtud.
2- Ponerse de pie los calcetines. De esta manera forzamos la espalda y además, nos podemos caer.
3- Llevar una sola bolsa a la compra. Si lo haces así, no podrás repartir el peso entre los dos brazos y te cargarás sobre un lado, favoreciendo los dolores de espalda y la escoliosis.
4- Echar mucha sal en las comidas. Esta acción tan habitual hace que el calcio salga de nuestro cuerpo. Pon un límite de 6 gramos diarios.
5- Tomar café solo. La cafeína nos quita calcio, hace que perdamos densidad ósea si tomamos más de 3 tazas diarias. Procura tomarlo siempre con leche para compensar.
6- Escribir o leer con poca luz. La falta de iluminación hará que nos encorvemos para acercarnos a lo que leemos y, si mantenemos esa postura mucho tiempo, las lumbares se fuerzan y se quejan mediante el dolor.
7- Sujetar el móvil con el hombro. Es perjudicial para las cervicales, más aun si como yo, alargas la llamada durante un buen rato.
8- No hagas crujir los dedos. Haciendo eso forzamos el arco del movimiento normal y, si lo hacemos muy a menudo, puede favorecer la aparición de artrosis.
9- Cuidado con los asientos flexibles. Nos obligan a sentarnos mal y a adquirir posturas inadecuadas. Elige asientos más rígidos y convencionales.
10- Por último, vamos a desterrar un mito. El ejercicio no desgasta los huesos, los fortalece, pues los regenera cada vez que cargamos nuestro peso sobre ellos.