Calcas (s. XIII a.C.), Quilón de Esparta (s. VI a.C.), Zeuxis (398 a.C.), Filemón de Soli (262 a.C.), Crísipo de Soli (208 a.C.) y Pietro Aretino (1556): Todos ellos murieron de un ataque de risa.
Esquilo (456 a.C.): Murió golpeado por una tortuga desprendida de las garras de un águila que sobrevolaba su cabeza.
Sófocles (406 a.C.): Sufrió un sofoco mortal tras recibir una buena noticia.
Herodes I, el Grande (4 a.C.): Sus genitales se pudrieron debido a una rara enfermedad llamada gangrena de Fournier.
Atila (453): Durante el banquete de su noche de bodas, el líder huno se hartó de comer y beber. Tanto bebió que ni reparó en que su nariz comenzaba a sangrar, de tal forma que acabó ahogado en su propia sangre.
Adriano IV (1159): Este papa se ahogó con una mosca que le había entrado en la boca.
George Plantagenet (1478): Famoso por ser un gran bebedor, sus verdugos le ahogaron en un barril de vino.
Felipe I de Castilla, el Hermoso (1506): Bebió demasiada agua fría nada más terminar un partido de tenis.
Felipe II de España, el Prudente (1598): Falleció por una infestación masiva de piojos (pediculosis).
Jean-Baptiste Lully (1687): Este compositor francés falleció a causa de una grangrena tras clavarse la batuta en un pie en pleno berrinche contra los músicos a los que dirigía.
William Bullock (1867): Murió por culpa de la infección que le sobrevino después de que sus pies fueran aplastados mientras trataba de arreglar la rotativa que había inventado.
Jack Daniel (1911): El fundador de la conocida marca de whiskey, al no recordar la combinación de su caja fuerte, le dio una patada, con tal mala pata, que se le infectó el dedo gordo del pie y terminó muriendo.
Charles Justice (1911): Irónicamente, fue electrocutado en la silla eléctrica que había ayudado a construir e instalar en la prisión.
Ray Chapman (1920): El jugador de béisbol fue mortalmente alcanzado en la cabeza por una pelota que no vio, ya que por aquel entonces los pitcher ensuciaban la pelota antes de lanzarla para disminuir su visibilidad.
Harry Houdini(1926): Ya que el gran mago presumía de su habilidad para controlar su cuerpo de modo que no sintiera dolor, fue retado por un estudiante a recibir puñetazos en el abdomen sin inmutarse. Y ciertamente Houdini, según se dice, aguantó bien, pero los golpes que le propinó el universitario, jugador de rugby y estrella del boxeo, agravaron su principio de apendicitis y acabó muriendo días después.
Bobby Leach(1926): La segunda persona que sobrevivió a una caída en barril desde las cataratas del Niágara tropezó un buen día con una cáscara de naranja y se rompió la pierna. Tan mala fue la caída que le hubieron de amputar la pierna gangrenada, aunque acabó muriendo por complicaciones de la cirugía.
Isadora Duncan (1927): La conocida bailarina estadounidense debió haberse dejado la bufanda en casa, ya que su echarpe le causó la muerte por fractura de las cervicales al engancharse en las ruedas de un coche.
Steve Irwin (2006): Durante el rodaje de uno de sus documentales, su corazón fue atravesado por la cola de una mantarraya.
Frank Hayes (1953): Único jinete muerto que ha ganado una carrera. Sufrió un ataque al corazón sobre su montura.
Kenneth Pinyan (2005): Murió por atravesamiento del colon tratando de practicar sexo anal con un caballo.
Seeee... ya sé que van a comparar este ultimo con Ernie, jejeje
Esquilo (456 a.C.): Murió golpeado por una tortuga desprendida de las garras de un águila que sobrevolaba su cabeza.
Sófocles (406 a.C.): Sufrió un sofoco mortal tras recibir una buena noticia.
Herodes I, el Grande (4 a.C.): Sus genitales se pudrieron debido a una rara enfermedad llamada gangrena de Fournier.
Atila (453): Durante el banquete de su noche de bodas, el líder huno se hartó de comer y beber. Tanto bebió que ni reparó en que su nariz comenzaba a sangrar, de tal forma que acabó ahogado en su propia sangre.
Adriano IV (1159): Este papa se ahogó con una mosca que le había entrado en la boca.
George Plantagenet (1478): Famoso por ser un gran bebedor, sus verdugos le ahogaron en un barril de vino.
Felipe I de Castilla, el Hermoso (1506): Bebió demasiada agua fría nada más terminar un partido de tenis.
Felipe II de España, el Prudente (1598): Falleció por una infestación masiva de piojos (pediculosis).
Jean-Baptiste Lully (1687): Este compositor francés falleció a causa de una grangrena tras clavarse la batuta en un pie en pleno berrinche contra los músicos a los que dirigía.
William Bullock (1867): Murió por culpa de la infección que le sobrevino después de que sus pies fueran aplastados mientras trataba de arreglar la rotativa que había inventado.
Jack Daniel (1911): El fundador de la conocida marca de whiskey, al no recordar la combinación de su caja fuerte, le dio una patada, con tal mala pata, que se le infectó el dedo gordo del pie y terminó muriendo.
Charles Justice (1911): Irónicamente, fue electrocutado en la silla eléctrica que había ayudado a construir e instalar en la prisión.
Ray Chapman (1920): El jugador de béisbol fue mortalmente alcanzado en la cabeza por una pelota que no vio, ya que por aquel entonces los pitcher ensuciaban la pelota antes de lanzarla para disminuir su visibilidad.
Harry Houdini(1926): Ya que el gran mago presumía de su habilidad para controlar su cuerpo de modo que no sintiera dolor, fue retado por un estudiante a recibir puñetazos en el abdomen sin inmutarse. Y ciertamente Houdini, según se dice, aguantó bien, pero los golpes que le propinó el universitario, jugador de rugby y estrella del boxeo, agravaron su principio de apendicitis y acabó muriendo días después.
Bobby Leach(1926): La segunda persona que sobrevivió a una caída en barril desde las cataratas del Niágara tropezó un buen día con una cáscara de naranja y se rompió la pierna. Tan mala fue la caída que le hubieron de amputar la pierna gangrenada, aunque acabó muriendo por complicaciones de la cirugía.
Isadora Duncan (1927): La conocida bailarina estadounidense debió haberse dejado la bufanda en casa, ya que su echarpe le causó la muerte por fractura de las cervicales al engancharse en las ruedas de un coche.
Steve Irwin (2006): Durante el rodaje de uno de sus documentales, su corazón fue atravesado por la cola de una mantarraya.
Frank Hayes (1953): Único jinete muerto que ha ganado una carrera. Sufrió un ataque al corazón sobre su montura.
Kenneth Pinyan (2005): Murió por atravesamiento del colon tratando de practicar sexo anal con un caballo.
Seeee... ya sé que van a comparar este ultimo con Ernie, jejeje