Artículo escrito por José Luis Pérez Ramírez.
México DF.
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Capítulo I – La teoría del amor perfecto.
Seguramente te preguntarás cómo es posible que alguien sea capaz de escribir algo sobre el amor como si se tratase de algo científico. En efecto, tienes razón. Mi teoría sólo se interesa en esclarecer desde el punto de vista analítico las razones por las que el ser humano se interesa por otra persona, qué lleva a que esté la ame y por qué en ocasiones se fracasa.
Tienes que tener en cuenta que para el cumplimento de lo que diré a continuación se necesita fuerza de voluntad y amor propio, ésto nos llevará a superarnos en muchos aspectos para así ser exponencialmente atractivos. Así mismo, te darás cuenta de que mientras más exponencial seas, más exigente serás a la hora de escoger a tu pareja ideal.
Capítulo II – Origen y fundamentos.
A lo largo de mi vida he tenido tropiezos al momento de conquistar a una chica, muchas me rechazaban y a otras las rechacé. He analizado muchas de las relaciones de mis amigos, les he preguntado sobre qué es para ellos el amor, qué les enamora de su pareja y demás. Es así como decidí escribir todas esas conclusiones en el presente trabajo para así ayudarte a comprender qué es lo que pasa realmente con el amor.
Mi teoría tiene tres grandes fundamentos o secciones, a las cuales denominaré patrones fundamentales. Son tres y cada uno de ellos conforma un todo, un todo que se llama ser humano, y no uno cualquiera, sino uno capaz de ser competente. Sólo cumpliendo con los tres patrones es que serás exponencialmente atractivo. Éstos los explicaré a detalle en los consecuentes capítulos.
Capítulo III – Físico atractivo.
Es el primer patrón y el más buscado por la sociedad actual. Forma parte de la sensualidad de un individuo y busca conseguir una satisfacción personal analógicamente similar a un premio, uno que se ha de haber ganado por poseer dinero suficiente, un estatus social alto o igualmente, por ser atractivo como la otra persona. Es un escaparte para obtener satisfacción erótica y sexual.
No se puede inhibir su búsqueda, pues es parte intrínseca del ser humano, es por esto que tanto el hombre como la mujer somos igual de propensos a buscar este placer. Se puede discernir en cuanto a qué es bello para una persona, sabiendo que cada cabeza es un mundo, y así mismo, debes saber que alguien pobre de mente sólo busca este patrón fundamental y los demás los hace a un lado.
Capítulo IV – Intelectualidad.
Es el segundo patrón y se enfoca en encontrar a una pareja con la cual dialogar sanamente con temas de conversación y demás temáticas interesantes logrando así, un equilibrio al momento de la interacción amorosa.
Una persona potencialmente intelectual es aquella que domina diferentes ramas del saber, entre ellas el arte, música, filosofía, política y religión, la propia ciencia en la que se desempeña, entre otras, además del intelecto de las experiencias personales, es decir, sobre la vida y sus diferentes caminos: una persona con un sentido común.
Capítulo V – Espiritualidad.
Es el último patrón y uno de los más importantes, pues de él depende cual sea el trato de nuestra pareja hacia nosotros. Encasilla principalmente los valores adquiridos en casa y las reglas morales, su aplicación en correcta armonía. Es más notable su presencia cuando se tiene también intelectualidad, pues son cualidades que van de la mano.
Cuando alguien es amable, tolerante, amoroso, fraternal y demás, se dice que es potencialmente espiritual. Una persona con esta cualidad jamás golpeará a su pareja, nunca la humillará en público, ni la hará sentir mal. Por el contrario, la apoyará en todo lo que pueda, le dedicará tiempo de calidad para que juntos salgan adelante.
Capítulo VI – Búsqueda alternativa inconsciente.
Cuando la pareja de una persona no cumple con uno de los tres patrones fundamentales, ésta última entrará inconscientemente en un estado que genera que cuando se presente una persona que supla las debilidades de su otra pareja, no dude en conquistarla.
Ésto se debe principalmente a que el ser humano es competente por naturaleza, siempre buscamos la perfección y no podemos inhibir esta acción. Un buen contraejemplo ante este argumento son aquellas personas que aceptan los defectos de su pareja y la quieren como es. Cabe destacar que son realmente pocas las que lo hacen.
Capítulo VII – Factores que determinan que se omita uno o más patrones fundamentales.
Uno es cuando nos hemos enamorado lo suficiente de una cualidad que nos sentimos satisfechos con una persona. Para ésto nuestra pareja debe tener un patrón fundamental muy bien cultivado. Ejemplo: Una persona muy guapa pero grosera y déspota.
O bien, cuando la pareja de la otra persona es muy controladora y logra ejercer su voluntad en la relación amorosa, ésta última cede a tolerar y/o aceptar los defectos de su pareja. Ejemplo: Un novio golpeador o por el contrario, un novio sumiso.
Capítulo VIII – Consecuencias de omitir los patrones fundamentales.
Cuando una persona omite la espiritualidad en su búsqueda del amor se puede apreciar una relación en donde las peleas son un hecho cotidiano, pues la pareja no está acostumbrada a valorar lo que posee y finalmente termina rompiéndose esta relación.
En otro caso, si se omite la búsqueda de la intelectualidad tendremos como resultado una relación monótona que se basa en el puro amor carnal, en donde los temas de conversación son casi inexistentes que se basan en las telenovelas y los chismes.
Un último ejemplo, y por cierto el de mayor trascendencia en la actualidad es cuando se omite la búsqueda de una persona con un físico atractivo, pues generalmente launa persona no se siente cómodo en la relación y termina por buscar a otra pareja o ser infiel.
Capítulo IX – Premisas fundamentales.
En cuanto a la búsqueda del amor, puedo concluir con los siguientes juicios de valor:
a. Si no se tiene intelectualidad, no se buscará la intelectualidad.
b. No importa si no se tiene un físico atractivo, éste siempre se buscará.
c. Si se tiene intelectualidad y un físico atractivo, las exigencias serán mayores.
Ahora bien, sobre nuestro papel como aceptado como pareja:
a. Si no somos bellos, generalmente no se prosigue con la búsqueda del amor.
b. Si tenemos intelectualidad y espiritualidad potenciales, se puede omitir la belleza.
c. Un patrón debe ser lo suficientemente poderoso para inhibir la búsqueda de otro.
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Capítulo X – El amor en la sociedad actual.
Actualmente las personas confunden la sensación inicial de estar enamorado con el querer a una persona. El enamorarse en el sentimiento inicial para quererla y querer en sí es un estado que debe permanecer constante. ¿Y cómo lo logro?
Para amar a alguien debes amar a los que te rodean, amar es un es un sentimiento que no debe ser exclusivo para una sola persona, tienes que amar a tus amigos, familia, a tus círculos, pero en especial a tí mismo. Es de esta forma que el amor no se trata de poseer sino de admirar, de proteger y valorar.
Conclusión.
Nuestro grado de madurez y preparación depende del prospecto que visualicemos como perfecto en la búsqueda de pareja ideal. Ser potencialmente atractivos significa que cumplimos con las tres premisas fundamentales anteriormente mencionadas.
Me atrevo a decir que la falta de una cualidad o patrón fundamental en nosotros implica y tiene como consecuencia que nuestra búsqueda se distorsione, así que si te has esforzado por encontrar a tu pareja ideal, ahora ya sabes que necesitas para conseguirlo.
Aprende a hacer una retrospección para que tus semillas se conviertan en frutos, pues todos somos potencialmente atractivos. Recuerda, ser físicamente atractivo no significa ser bello, sino verte bien, en completa armonía.
Espero haberte ayudado. Con cariño, José.
Para ver mi artículo completo visita mi sitio personal en:
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http://joselpeawake.wordpress.com/2014/01/29/teoria-de-la-busqueda-del-amor-perfecto/