Pocos días después de la salida desde la estación espacial internacional de su antecesora, partió desde Baikonur la nave de carga rusa Progress M-23M (55P). Lo hizo a bordo de un cohete Soyuz-U, a las 15:26 UTC del 9 de abril.
El vehículo fue lanzado sin novedad hacia una órbita baja, y después de abrir sus paneles solares y antenas, maniobró de inmediato para iniciar una ruta rápida hacia su objetivo. A las 21:14 UTC, apenas 6 horas después del despegue, se acoplaba de forma automática al módulo Pirs del complejo orbital.
Los astronautas abrieron la escotilla e iniciarán pronto la descarga de sus contenidos, aproximadamente 3 toneladas de comida, combustible, experimentos, agua, aire y oxígeno, así como recambios, correo y otros elementos personales para la tripulación.
No será el último vehículo de carga que viajará a la estación en breve. La semana que viene se lanzará una cápsula Dragon también cargada de suministros, en este caso desde Cabo Cañaveral, en Florida. La Dragon será capturada por el brazo Canadarm-2 y conectada al módulo Harmony. Cuando esta nave regrese a mediados de mayo y sea rescatada en el mar, la seguirá una Cygnus, cuyo despegue está previsto hacia el 6 de mayo.