Bienvenidos a mi segundo post, en el cual encontraras respuesta a tus preguntas sobre este tema, que afecta día con día a alumnos de educación básica; sin respetar clases sociales, color, raza, género y edades. Y así mismo podrás dejar tu comentario y dar tu opinión acerca de este tema, disfrútalo.
El bullying o acoso
El bullying o acoso es el acto de intimidar en forma voluntaria a otras personas, sean o no conocidas realizando actos de chantajes, amenazas, burlas, humillaciones, calumnias, agresiones físicas o sicológicas, aislamiento sistemático, teniendo o no un motivo para hacerlo. Muy común en el lugar de trabajo, en la escuela, el colegio o la universidad. El acoso puede ser grupal o individual.
El cyberbullying o ciberacoso
El cyberbullying o ciberacoso se refiere a cualquier tipo de acoso, amenazas y humillaciones, efectuados a través de dispositivos móviles, blogs, redes sociales, o cualquier otro servicio o plataforma como Facebook, Twitter, Instagram, correo electrónico, etc. Donde no existen fronteras y la masificación del acoso va aumentando la cantidad de cómplices.
El cyberbullying incluye chantajes, improperios e insultos, supone el uso y difusión de información difamatoria en formato electrónico a través de medios de comunicación como el correo electrónico, la mensajería instantánea, las redes sociales, la mensajería de texto a través de dispositivos móviles o la publicación de vídeos y fotografías en plataformas electrónicas de difusión de contenidos.
Habitualmente, tanto el acosador como la víctima son niños, compañeros de colegio y personas con las que se relacionan en la vida física. Estas prácticas son comunes en Redes Sociales y salas de Chat donde se contacta con la posible víctima para intimidarlo, chantajearlo, engañarlo, persuadirlo o para realizar cualquier otro tipo de abuso.
La problemática
El bullying o acoso es una problemática alarmante muy común entre niños, jóvenes, incluso adultos y se da en los distintos estatus social, o económico y el maltrato puede ser físico o psicológico, este último es más difícil de detectarlo. Llegó a ser parte del día a día de decenas de millones de personas a nivel mundial. Anteriormente, el concepto que se tenía sobre víctimas de bullying, estereotipos como personas con sobrepeso, altos, bajos, con rasgos poco comunes, pobres o con alguna discapacidad, hoy día, cualquier persona puede ser víctima.
En Paraguay ya hubo intento de suicidios y suicidios consumados como consecuencia del Bullying, abandono de clases y cambios radicales de comportamiento a consecuencia de la presión ejercida por parte de un individuo o grupo de individuos. Las víctimas experimentan pérdida de confianza en sí mismo y en los demás, disminución del rendimiento escolar, la capacidad de comprensión moral y de empatía del agresor.
La causa
Puede ir desde un trastorno que tuvo bases en la infancia de la persona por falta de atención y cariño de los padres o familiares y la violencia intrafamiliar que vivió. Puede deberse a heridas y experiencias traumáticas no solucionadas. Hasta un motivo poco específico, solo por el simple deseo de herir, humillar, descalificar o hacer que la otra persona se sienta insegura, o que no debe ser parte de algún grupo atacando su autoestima, demostrando ser “superior” ante la víctima e intenta demostrar que la otra persona merece ser tratado de la peor manera.
Muchos de los niños y jóvenes no perciben el efecto que provoca el acoso en la otra persona, su falta de atención e interés en seguir estudiando, su falta de descanso o intento de suicido que pudiera llegar a provocar. En algunas ocasiones, incluso son los profesores quienes generan una división de grupos en los estudiantes, grupos en los cuales pueden estar los estudiantes destacados, con más dinero, hijos de amigos cercanos, de directores, etc. Quienes siempre tienen privilegios o admiración antes que los demás grupos menos favorables a quienes se los critica y regaña. Esta situación genera división y resentimiento entre los estudiantes dando motivos para crear bullying.
Además de desarrollarse en la escuela, la familia también puede ser la causa. El hermano mayor normalmente es el “modelo a seguir” y los hermanos menores pueden ser víctimas de este ejemplo recibiendo reproches, humillaciones al no ser un “hijo modelo” comparándolo en todo momento con otros chicos, momento en que comienzan a ser víctimas del acoso sicológico.
El bullying tiende a originar problemas que se repiten y prolongan durante cierto tiempo, puede ser provocado por alumno o trabajador, en forma individual o apoyado por un grupo, contra una víctima que puede encontrarse indefensa. Se mantiene debido a la ignorancia o pasividad de las personas que rodean a los agresores y a las víctimas sin intervenir directamente volviéndose parte del problema siendo cómplices silenciosos.
La solución
Cómo ser parte de la solución del Bullying y Cyberbullying? estando en contra o siendo parte de esta problemática. Prevenimos y evitamos las consecuencias con una participación activa y en conjunto entre padres, docentes, profesionales y la sociedad misma.
En la familia
La familia es lo más importante para el niño, es allí donde aprende a socializar, teniendo en cuenta valores y reglas. Es por ello que hay que establecer normas de comportamiento, evitar costumbre que deriven a conductas agresivas, como el ser muy permisivos o demostrar un ambiente incompatible.
Los hijos deben confiar en sus padres, si algún problema los afecta. Los padres tienen la responsabilidad de demostrar esa confianza, de que se puede contar con ellos en cualquier situación, lo más importante es la comunicación.
En la escuela
La escuela es el segundo hogar de los niños y adolescentes, es por ello que el docente debe, además de enseñar a sus alumnos a mantener buenas costumbres y fomentar la empatía en los estudiantes, también debería identificar casos de acoso y frenarlos en la brevedad posible.
Se deben establecer reglas de buena convivencia y compañerismo entre los estudiantes. Prevenir la intolerancia, el sexismo, la xenofobia.
Adicional a esto, pueden realizarse cursos o conferencias para padres y docentes en donde se traten temas como el bullying y cyberbullying.
Instituciones gubernamentales
En las escuelas constantemente se dictan capacitaciones sobre anticonceptivos, vicios, sida, entre otros. De esta manera, debería tratarse el tema del Bullying o Cyberbullying, educar a los niños y jóvenes a tomar costumbres que prevengan cualquier tipo de acoso, que sepan dónde y a quién acudir en caso de que estén siendo víctimas. Se debe afrontar el problema y ayudar a víctimas y agresores.
Medios de comunicación y sociedad
Son los menores lo que “imitan” lo que ven en la televisión, los niños son más propensos a que los programas de acción y violencia influyan en su comportamiento. Los medios de comunicación deberían controlar los contenidos que se emiten en horario de protección al menor.
Así también, la sociedad misma puede ser parte de la solución controlando a que no se den situaciones que parecerían simples bromas. En cuanto un niño acosa a otro, se debe intervenir y no callarlo.
Para terminar les dejo con un pensamiento:
Las palabras pueden doler tanto o más que los golpes. Antes de que salgan de tu boca, debes acostumbrarte a pensar. Puede que con ellas le hagas más daño a alguien de lo que te imaginas y quizá cuando te des cuenta de ello, será demasiado tarde como para solucionarlo.
El bullying o acoso
El bullying o acoso es el acto de intimidar en forma voluntaria a otras personas, sean o no conocidas realizando actos de chantajes, amenazas, burlas, humillaciones, calumnias, agresiones físicas o sicológicas, aislamiento sistemático, teniendo o no un motivo para hacerlo. Muy común en el lugar de trabajo, en la escuela, el colegio o la universidad. El acoso puede ser grupal o individual.
El cyberbullying o ciberacoso
El cyberbullying o ciberacoso se refiere a cualquier tipo de acoso, amenazas y humillaciones, efectuados a través de dispositivos móviles, blogs, redes sociales, o cualquier otro servicio o plataforma como Facebook, Twitter, Instagram, correo electrónico, etc. Donde no existen fronteras y la masificación del acoso va aumentando la cantidad de cómplices.
El cyberbullying incluye chantajes, improperios e insultos, supone el uso y difusión de información difamatoria en formato electrónico a través de medios de comunicación como el correo electrónico, la mensajería instantánea, las redes sociales, la mensajería de texto a través de dispositivos móviles o la publicación de vídeos y fotografías en plataformas electrónicas de difusión de contenidos.
Habitualmente, tanto el acosador como la víctima son niños, compañeros de colegio y personas con las que se relacionan en la vida física. Estas prácticas son comunes en Redes Sociales y salas de Chat donde se contacta con la posible víctima para intimidarlo, chantajearlo, engañarlo, persuadirlo o para realizar cualquier otro tipo de abuso.
La problemática
El bullying o acoso es una problemática alarmante muy común entre niños, jóvenes, incluso adultos y se da en los distintos estatus social, o económico y el maltrato puede ser físico o psicológico, este último es más difícil de detectarlo. Llegó a ser parte del día a día de decenas de millones de personas a nivel mundial. Anteriormente, el concepto que se tenía sobre víctimas de bullying, estereotipos como personas con sobrepeso, altos, bajos, con rasgos poco comunes, pobres o con alguna discapacidad, hoy día, cualquier persona puede ser víctima.
En Paraguay ya hubo intento de suicidios y suicidios consumados como consecuencia del Bullying, abandono de clases y cambios radicales de comportamiento a consecuencia de la presión ejercida por parte de un individuo o grupo de individuos. Las víctimas experimentan pérdida de confianza en sí mismo y en los demás, disminución del rendimiento escolar, la capacidad de comprensión moral y de empatía del agresor.
La causa
Puede ir desde un trastorno que tuvo bases en la infancia de la persona por falta de atención y cariño de los padres o familiares y la violencia intrafamiliar que vivió. Puede deberse a heridas y experiencias traumáticas no solucionadas. Hasta un motivo poco específico, solo por el simple deseo de herir, humillar, descalificar o hacer que la otra persona se sienta insegura, o que no debe ser parte de algún grupo atacando su autoestima, demostrando ser “superior” ante la víctima e intenta demostrar que la otra persona merece ser tratado de la peor manera.
Muchos de los niños y jóvenes no perciben el efecto que provoca el acoso en la otra persona, su falta de atención e interés en seguir estudiando, su falta de descanso o intento de suicido que pudiera llegar a provocar. En algunas ocasiones, incluso son los profesores quienes generan una división de grupos en los estudiantes, grupos en los cuales pueden estar los estudiantes destacados, con más dinero, hijos de amigos cercanos, de directores, etc. Quienes siempre tienen privilegios o admiración antes que los demás grupos menos favorables a quienes se los critica y regaña. Esta situación genera división y resentimiento entre los estudiantes dando motivos para crear bullying.
Además de desarrollarse en la escuela, la familia también puede ser la causa. El hermano mayor normalmente es el “modelo a seguir” y los hermanos menores pueden ser víctimas de este ejemplo recibiendo reproches, humillaciones al no ser un “hijo modelo” comparándolo en todo momento con otros chicos, momento en que comienzan a ser víctimas del acoso sicológico.
El bullying tiende a originar problemas que se repiten y prolongan durante cierto tiempo, puede ser provocado por alumno o trabajador, en forma individual o apoyado por un grupo, contra una víctima que puede encontrarse indefensa. Se mantiene debido a la ignorancia o pasividad de las personas que rodean a los agresores y a las víctimas sin intervenir directamente volviéndose parte del problema siendo cómplices silenciosos.
La solución
Cómo ser parte de la solución del Bullying y Cyberbullying? estando en contra o siendo parte de esta problemática. Prevenimos y evitamos las consecuencias con una participación activa y en conjunto entre padres, docentes, profesionales y la sociedad misma.
En la familia
La familia es lo más importante para el niño, es allí donde aprende a socializar, teniendo en cuenta valores y reglas. Es por ello que hay que establecer normas de comportamiento, evitar costumbre que deriven a conductas agresivas, como el ser muy permisivos o demostrar un ambiente incompatible.
Los hijos deben confiar en sus padres, si algún problema los afecta. Los padres tienen la responsabilidad de demostrar esa confianza, de que se puede contar con ellos en cualquier situación, lo más importante es la comunicación.
En la escuela
La escuela es el segundo hogar de los niños y adolescentes, es por ello que el docente debe, además de enseñar a sus alumnos a mantener buenas costumbres y fomentar la empatía en los estudiantes, también debería identificar casos de acoso y frenarlos en la brevedad posible.
Se deben establecer reglas de buena convivencia y compañerismo entre los estudiantes. Prevenir la intolerancia, el sexismo, la xenofobia.
Adicional a esto, pueden realizarse cursos o conferencias para padres y docentes en donde se traten temas como el bullying y cyberbullying.
Instituciones gubernamentales
En las escuelas constantemente se dictan capacitaciones sobre anticonceptivos, vicios, sida, entre otros. De esta manera, debería tratarse el tema del Bullying o Cyberbullying, educar a los niños y jóvenes a tomar costumbres que prevengan cualquier tipo de acoso, que sepan dónde y a quién acudir en caso de que estén siendo víctimas. Se debe afrontar el problema y ayudar a víctimas y agresores.
Medios de comunicación y sociedad
Son los menores lo que “imitan” lo que ven en la televisión, los niños son más propensos a que los programas de acción y violencia influyan en su comportamiento. Los medios de comunicación deberían controlar los contenidos que se emiten en horario de protección al menor.
Así también, la sociedad misma puede ser parte de la solución controlando a que no se den situaciones que parecerían simples bromas. En cuanto un niño acosa a otro, se debe intervenir y no callarlo.
Para terminar les dejo con un pensamiento:
Las palabras pueden doler tanto o más que los golpes. Antes de que salgan de tu boca, debes acostumbrarte a pensar. Puede que con ellas le hagas más daño a alguien de lo que te imaginas y quizá cuando te des cuenta de ello, será demasiado tarde como para solucionarlo.