El Gobierno nacional puso en marcha este miércoles en Rosario el operativo de seguridad "más grande de la historia argentina" con el despliegue de 3.000 efectivos de fuerzas federales, que participaron en casi 90 allanamientos con el objetivo de desbaratar las bandas de narcotraficantes radicadas en esa ciudad santafesina.
"No vinimos a buscar narcotraficantes, sino a hacer un desembarco pacífico", subrayó el secretario de Seguridad nacional, Sergio Berni, que encabezó personalmente el operativo en la provincia, dispuesto ante crecimiento de los crímenes y hechos de violencia relacionados con el narcotráfico.
Asimismo, el funcionario informó que "hay detenidos y droga incautada", aunque consideró que "ese es el detalle mínimo, ya que el objetivo era "pacificar los barrios que habían sido ocupados por vendedores de drogas".
Tras la realización de 89 allanamientos del que participaron 3.000 uniformados, Berni indicó que permanecerán en la ciudad santafesina "1.500 efectivos de Gendarmería Nacional y 500 de Prefectura Naval", los que colaborarán en materia de seguridad luego del despido y el procesamiento de policías acusados de actuar en complicidad con bandas criminales.
"Vamos a estar a disposición de la provincia de Santa Fe y a colaborar con el gobernador (Antonio Bonfatti) en los próximos meses de acuerdo a su solicitud", agregó el número dos del Ministerio de Seguridad de la Nación durante una conferencia de prensa.