Una densa nube de contaminación se traga la ciudad china de Harbin
PABLO M. DÍEZ @PABLODIEZ_ABC / CORRESPONSAL EN PEKÍN
Día 21/10/2013 - 11.37h
La espesa niebla provocada por la polución reduce la visibilidad a diez metros y obliga a cerrar las escuelas y el aeropuerto
http://www.abc.es/sociedad/20131021/abci-alerta-contaminacion-china-201310211027.html
Según datos oficiales, el 27 por ciento de las 341 mayores urbes y 116 millones de personas padecen unos niveles de polución en el aire «muy peligrosos», al tiempo que el 70 por ciento de los ríos y lagos están seriamente degradados y 300 millones de habitantes no tienen agua potable.
Además de causar la muerte de 400.000 personas al año por enfermedades pulmonares y cardiovasculares, la contaminación amenaza con hipotecar los gastos sanitarios en el futuro y colapsar el altísimo crecimiento del coloso oriental, puesto que los costes medioambientales ya representan el 10 por ciento del Producto Interior Bruto.
Inmersa en la «Revolución Industrial» que le ha tocado vivir en pleno siglo XXI, China sigue pagando el alto precio de su desarrollo económico.
PABLO M. DÍEZ @PABLODIEZ_ABC / CORRESPONSAL EN PEKÍN
Día 21/10/2013 - 11.37h
La espesa niebla provocada por la polución reduce la visibilidad a diez metros y obliga a cerrar las escuelas y el aeropuerto
http://www.abc.es/sociedad/20131021/abci-alerta-contaminacion-china-201310211027.html
En algunos lugares de la ciudad, que tiene once millones de habitantes, los niveles de contaminación han alcanzado una concentración de 1.000 microgramos por metro cúbico de las temidas partículas PM 2,5, tan pequeñas que se cuelan en los pulmones y provocan serias enfermedades respiratorias y tumores. A tenor de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un nivel superior a 50 es peligroso y a partir de 300 es especialmente dañino para el ser humano.
Según datos oficiales, el 27 por ciento de las 341 mayores urbes y 116 millones de personas padecen unos niveles de polución en el aire «muy peligrosos», al tiempo que el 70 por ciento de los ríos y lagos están seriamente degradados y 300 millones de habitantes no tienen agua potable.
Además de causar la muerte de 400.000 personas al año por enfermedades pulmonares y cardiovasculares, la contaminación amenaza con hipotecar los gastos sanitarios en el futuro y colapsar el altísimo crecimiento del coloso oriental, puesto que los costes medioambientales ya representan el 10 por ciento del Producto Interior Bruto.
Inmersa en la «Revolución Industrial» que le ha tocado vivir en pleno siglo XXI, China sigue pagando el alto precio de su desarrollo económico.
FIN DEL CRAP