Desde hace más de un año que los creadores de Taringa se enfrentan a conflictos legales en Argentina. El año pasado, una fiscal de ese país pidió que fueran llamados a su juicio sus dueños, Matías Botbol, Hernán Botbol y Alberto Nakayama, por infringir las leyes de derechos de autor.
Tras haber rechazado el argumento de la defensa de uno de los imputados contra la orden a juicio emitida por el juez Eduardo Daffis Niklisson, los dueños deberán enfrentarse a un juicio oral por la demanda iniciada por descarga de varios libros en formato digital sin autorización; según lo confirmó el diario argentino La Nación.
La demanda incluye específicamente la descarga de 29 obras jurídicas y 12 libros de computación. Los cargos asignados corresponden a la “violación a la ley de propiedad intelectual por permitir que a través de esa web se descarguen de manera ilegal obras sin autorización” del artículo 72 de la ley 11.723 de Propiedad Intelectual argentina, que podría tener de un mes a 6 años de cárcel.
Según un reporte de Página/12, fuentes del sitio explicaron que los socios de Taringa confían en demostrar que “la compañía no está fuera del marco de la ley actual”, y que su objetivo es poder contar con “una ley que contemple internet, porque la vigente es de 1933”.
Tras haber rechazado el argumento de la defensa de uno de los imputados contra la orden a juicio emitida por el juez Eduardo Daffis Niklisson, los dueños deberán enfrentarse a un juicio oral por la demanda iniciada por descarga de varios libros en formato digital sin autorización; según lo confirmó el diario argentino La Nación.
La demanda incluye específicamente la descarga de 29 obras jurídicas y 12 libros de computación. Los cargos asignados corresponden a la “violación a la ley de propiedad intelectual por permitir que a través de esa web se descarguen de manera ilegal obras sin autorización” del artículo 72 de la ley 11.723 de Propiedad Intelectual argentina, que podría tener de un mes a 6 años de cárcel.
Según un reporte de Página/12, fuentes del sitio explicaron que los socios de Taringa confían en demostrar que “la compañía no está fuera del marco de la ley actual”, y que su objetivo es poder contar con “una ley que contemple internet, porque la vigente es de 1933”.