La polémica secuencia tuvo lugar en Amstelvetten, en los Países Bajos. Durante una jornada de celebración, el alcalde de esa ciudad acarició las nalgas de la monarca argentina delante del rey Guillermo. Mirá el video.
La mano del jefe comunal, en las partes íntimas de Zorreguieta.
En Holanda no se habla de otra cosa y es que el hecho no es para menos, ¿cuándo se ha visto que un alcalde ose tocarle el trasero a una reina? Eso es lo que pasó el pasado sábado durante la visita de Máxima a la ciudad de Amstelvetten.
Esa jornada se celebraba el Día del Rey, con motivo del cumpleaños del monarca de Países Bajos, esposo de la argentina con corazón holandés; y ambos monarcas visitaban la ciudad gobernada por el alcalde, Fred de Graaf.
El funcionario caminaba cerca a la soberana holandesa, quien saludaba efusivamente al público que se había reunido para poder verla. En uno de esos movimientos, la autoridad pasó su mano por la cintura de la reina y sin más ni más bajó su mano hasta llegar a una de sus nalgas.
El hecho fue grabado por uno de los asistentes al desfile y colgado inmediatamente en Internet. Preguntado por la prensa holandesa, De Graaf negó el hecho y asegura, que en tal caso, no lo hizo de manera consciente: “No recuerdo haberlo hecho y sin duda es algo que nunca haría”.
La mano del jefe comunal, en las partes íntimas de Zorreguieta.
En Holanda no se habla de otra cosa y es que el hecho no es para menos, ¿cuándo se ha visto que un alcalde ose tocarle el trasero a una reina? Eso es lo que pasó el pasado sábado durante la visita de Máxima a la ciudad de Amstelvetten.
Esa jornada se celebraba el Día del Rey, con motivo del cumpleaños del monarca de Países Bajos, esposo de la argentina con corazón holandés; y ambos monarcas visitaban la ciudad gobernada por el alcalde, Fred de Graaf.
El funcionario caminaba cerca a la soberana holandesa, quien saludaba efusivamente al público que se había reunido para poder verla. En uno de esos movimientos, la autoridad pasó su mano por la cintura de la reina y sin más ni más bajó su mano hasta llegar a una de sus nalgas.
El hecho fue grabado por uno de los asistentes al desfile y colgado inmediatamente en Internet. Preguntado por la prensa holandesa, De Graaf negó el hecho y asegura, que en tal caso, no lo hizo de manera consciente: “No recuerdo haberlo hecho y sin duda es algo que nunca haría”.