Las nuevas tecnologías y la aparición de nuevas necesidades llevaron a ciertos oficios a la extinción o a la renovación de sus tareas. La creación de las sociedades modernas y el brusco cambio en las costumbres relegaron a un segundo plano profesiones que un tiempo atrás fueron esenciales en el día a día. Muchos de ellos tan sólo se han transformado en nuevos oficios, otros, sin embargo, se han sustituido por máquinas o no han podido competir con las nuevas industrias. Faroleros, serenos o pregoneros son algunos de los oficios que a día de hoy es imposible encontrar en nuestras calles.
Operador de centralita
Estos trabajadores eran una parte fundamental de las redes telefónicas antes de que las nuevas tecnologías les desbancasen. Se encargaban de unir llamadas y hacer funciones que hoy en día están digitalizadas.
Pregonero
'Se hace saber...' Con esta frase, empezaban cada uno de sus comunicados en la calle. Corneta en mano, se encargaba de informar a la población de las últimas noticias importantes de la ciudad o de otras comunidades. Es una de las profesiones más populares y antiguas de España. La aparición de la radio y la televisión relegó a la figura del pregonero, llevándolo a su desaparación en la segunda mitad del s.XX.
Colchonero
Los colchones de cualquier hogar eran comúnmente rellenos de lana. Con el uso del mismo, la lana terminaba por apelmazarse y era necesario que el colchonero varease la lana para conseguir desapelmazarla. Con la llegada de los colchones sintéticos y de muelles, el oficio terminó despareciendo.
Campanero
Era el encargado de hacer sonar las campanas del campanario. Tocaban, repicaban y daban vueltas a las campanas de la iglesia, además de encargarse del mantenimiento y la revisión de las mismas. La llegada de la automatización y los sistemas mecánicos abocaron a la desaparición del oficio.
Oyente de pre-radar para la detección de aviones enemigos
Antes de tener los actuales radares, nuestros antepasados necesitaban conocer cuando los aviones enemigos se acercaban a sus puntos estratégicos. Armados con unos grandes aparatos, varias personas se encargaban de 'poner la oreja' y avisar de cualquier sonido anormal que detectasen.
Lector para entretener a los trabajadores de la fábrica
A falta de radio, buena es la lectura. Eso es lo que debieron de pensar los dueños de las factorías y pronto pusieron a una persona quese encargaba de leer a sus trabajadores mientras estos trabajaban. De esta manera, estimulaban a la productividad.
Cortador de hielo
Antes de que todo el mundo pudiese tener un frigorífico en sus casas, la labor de estos trabajadores era fundamental. Estos cortadores de hielo cogían bloques de hielo de los lagos congelados para utilizarlos en las bodegas y refirgeradores caseros. Este trabajo estaba catalogado como peligroso, debido a que trabajaban en condiciones extremas.
Colocador de bolos
Ahora vemos muy fácil como los bolos son colocados automáticamente cuando vamos a jugar a la bolera, pero ¿quién se encargaban de colocar esos bolos antiguamente? En las boleras, era habitual encontrar a jóvenes que colocaban a la perfección los bolos caídospara que el entretenimiento de los clientes continuase.
Conductor de troncos
Cuando todavía no existían las infraestructuras mecánicas para transportar los troncos de un lugar a otro, estos jóvenes se encargaban de guiarlos por el cauce del río hasta la plataforma donde serían tratados. La aparición de nuevas técnicas eliminó este oficio del mercado laboral.
Hachero
Se tiraba largas jornadas en la montaña para talar árboles y dejar limpios los troncos cortados para venderlos entre los leñadores. Se encargaba de quitarles las ramas y la corteza con su hacha de doble filo. Con la aparición de las motosierras, leñador y hachero se convirtieron en uno y la profesión desapareció.
Cazador de ratas
En una época donde las ratas andaban a sus anchas por las calles de las ciudades, el cazador de ratas era uno de los oficios más importante de cualquier población. Se encargaban de capturar a las molestas ratas y prevenir la propagación de infecciones que pudiesen venir de estos animales. El desarrollo de las ciudades y las infraestructuras terminó por acabar con esta profesión.
Farolero
Era el encargado de poner luz a las calles de las ciudades. Iban con largas varas que servían de encendedor para las lámparas de aceite que iluminaban las calles. La aparición de la red eléctrica en las poblaciones llevó al desuso de esta técnica.
Operador de centralita
Estos trabajadores eran una parte fundamental de las redes telefónicas antes de que las nuevas tecnologías les desbancasen. Se encargaban de unir llamadas y hacer funciones que hoy en día están digitalizadas.
Pregonero
'Se hace saber...' Con esta frase, empezaban cada uno de sus comunicados en la calle. Corneta en mano, se encargaba de informar a la población de las últimas noticias importantes de la ciudad o de otras comunidades. Es una de las profesiones más populares y antiguas de España. La aparición de la radio y la televisión relegó a la figura del pregonero, llevándolo a su desaparación en la segunda mitad del s.XX.
Colchonero
Los colchones de cualquier hogar eran comúnmente rellenos de lana. Con el uso del mismo, la lana terminaba por apelmazarse y era necesario que el colchonero varease la lana para conseguir desapelmazarla. Con la llegada de los colchones sintéticos y de muelles, el oficio terminó despareciendo.
Campanero
Era el encargado de hacer sonar las campanas del campanario. Tocaban, repicaban y daban vueltas a las campanas de la iglesia, además de encargarse del mantenimiento y la revisión de las mismas. La llegada de la automatización y los sistemas mecánicos abocaron a la desaparición del oficio.
Oyente de pre-radar para la detección de aviones enemigos
Antes de tener los actuales radares, nuestros antepasados necesitaban conocer cuando los aviones enemigos se acercaban a sus puntos estratégicos. Armados con unos grandes aparatos, varias personas se encargaban de 'poner la oreja' y avisar de cualquier sonido anormal que detectasen.
Lector para entretener a los trabajadores de la fábrica
A falta de radio, buena es la lectura. Eso es lo que debieron de pensar los dueños de las factorías y pronto pusieron a una persona quese encargaba de leer a sus trabajadores mientras estos trabajaban. De esta manera, estimulaban a la productividad.
Cortador de hielo
Antes de que todo el mundo pudiese tener un frigorífico en sus casas, la labor de estos trabajadores era fundamental. Estos cortadores de hielo cogían bloques de hielo de los lagos congelados para utilizarlos en las bodegas y refirgeradores caseros. Este trabajo estaba catalogado como peligroso, debido a que trabajaban en condiciones extremas.
Colocador de bolos
Ahora vemos muy fácil como los bolos son colocados automáticamente cuando vamos a jugar a la bolera, pero ¿quién se encargaban de colocar esos bolos antiguamente? En las boleras, era habitual encontrar a jóvenes que colocaban a la perfección los bolos caídospara que el entretenimiento de los clientes continuase.
Conductor de troncos
Cuando todavía no existían las infraestructuras mecánicas para transportar los troncos de un lugar a otro, estos jóvenes se encargaban de guiarlos por el cauce del río hasta la plataforma donde serían tratados. La aparición de nuevas técnicas eliminó este oficio del mercado laboral.
Hachero
Se tiraba largas jornadas en la montaña para talar árboles y dejar limpios los troncos cortados para venderlos entre los leñadores. Se encargaba de quitarles las ramas y la corteza con su hacha de doble filo. Con la aparición de las motosierras, leñador y hachero se convirtieron en uno y la profesión desapareció.
Cazador de ratas
En una época donde las ratas andaban a sus anchas por las calles de las ciudades, el cazador de ratas era uno de los oficios más importante de cualquier población. Se encargaban de capturar a las molestas ratas y prevenir la propagación de infecciones que pudiesen venir de estos animales. El desarrollo de las ciudades y las infraestructuras terminó por acabar con esta profesión.
Farolero
Era el encargado de poner luz a las calles de las ciudades. Iban con largas varas que servían de encendedor para las lámparas de aceite que iluminaban las calles. La aparición de la red eléctrica en las poblaciones llevó al desuso de esta técnica.