ECONOMÍA • Fondos buitre • Lunes 21 de Abril de 2014 | 13:10
La Corte de EE.UU. falló a favor de la Argentina en un caso clave contra los fondos buitre
La Corte Suprema de los Estados Unidos limitó la acción de los fondos buitre que buscan embargar bienes de la Argentina en el exterior, al señalar que los activos deben quedar fuera de eventuales acciones para obtener el pago de títulos en default.
Representantes del gobierno argentino y de los fondos buitre participaron en la audiencia convocada por la Corte Suprema de Estados Unidos para analizar el fallo de la justicia de Nueva York que avala el pedido formulado por un holdout para exigir información de activos de un Estado extranjero.
El secretario de Finanzas, Pablo López, y el secretario Legal y Administrativo, Federico Thea, encabezaron la comitiva argentina que estuvo presente en una audiencia.
Ante el máximo tribunal, la Argentina estuvo representada por Jonathan Blackman, letrado del estudio de abogados Cleary&Gottlieb que lleva adelante el caso ante los tribunales estadounidenses.
Días atrás, la administración del presidente Barack Obama volvió a manifestar su apoyo a la posición argentina ante el caso conocido como "Discovery Mundial", al enviar al procurador general adjunto, Edwin Kneedler, para que tome la palabra e intervenga en la audiencia y reitere su opinión contraria a la decisión de los tribunales inferiores de Manhattan.
Se espera una definición luego de la audiencia en Estados Unidos
El Departamento de Justicia, a través del fiscal General de Estados Unidos, Donald Varrilli, presentó ya dos "amicus curiae" (amigos de la corte) acompañando la posición argentina respecto a que las decisiones del juez de Nueva York, Thomas Griesa, de avalar el pedido de información de activos de un Estado extranjero, violan la Ley de Inmunidad Soberana de Estados Unidos.
El caso forma parte del litigio que la Argentina mantiene con 7 por ciento de los tenedores de bonos que optaron por no ingresar a los dos canjes de deuda de 2005 y 2010.
La principal disputa con los holdouts está radicada en la interpretación dada por las cortes de Nueva York a la cláusula pari passu.
La Corte de EE.UU. falló a favor de la Argentina en un caso clave contra los fondos buitre
La Corte Suprema de los Estados Unidos limitó la acción de los fondos buitre que buscan embargar bienes de la Argentina en el exterior, al señalar que los activos deben quedar fuera de eventuales acciones para obtener el pago de títulos en default.
Representantes del gobierno argentino y de los fondos buitre participaron en la audiencia convocada por la Corte Suprema de Estados Unidos para analizar el fallo de la justicia de Nueva York que avala el pedido formulado por un holdout para exigir información de activos de un Estado extranjero.
El secretario de Finanzas, Pablo López, y el secretario Legal y Administrativo, Federico Thea, encabezaron la comitiva argentina que estuvo presente en una audiencia.
Ante el máximo tribunal, la Argentina estuvo representada por Jonathan Blackman, letrado del estudio de abogados Cleary&Gottlieb que lleva adelante el caso ante los tribunales estadounidenses.
Días atrás, la administración del presidente Barack Obama volvió a manifestar su apoyo a la posición argentina ante el caso conocido como "Discovery Mundial", al enviar al procurador general adjunto, Edwin Kneedler, para que tome la palabra e intervenga en la audiencia y reitere su opinión contraria a la decisión de los tribunales inferiores de Manhattan.
Se espera una definición luego de la audiencia en Estados Unidos
El Departamento de Justicia, a través del fiscal General de Estados Unidos, Donald Varrilli, presentó ya dos "amicus curiae" (amigos de la corte) acompañando la posición argentina respecto a que las decisiones del juez de Nueva York, Thomas Griesa, de avalar el pedido de información de activos de un Estado extranjero, violan la Ley de Inmunidad Soberana de Estados Unidos.
El caso forma parte del litigio que la Argentina mantiene con 7 por ciento de los tenedores de bonos que optaron por no ingresar a los dos canjes de deuda de 2005 y 2010.
La principal disputa con los holdouts está radicada en la interpretación dada por las cortes de Nueva York a la cláusula pari passu.