Sin rastros de helicóptero de seguridad vial desaparecido
Tres años de la desaparición de Alejandro Ferzola y el helicóptero naranja del Operativo Sol
Hace tres años, Alejandro Ferzola subió al helicóptero de color naranja, contratado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), para participar del Operativo Sol que año tras año dispone el Gobernador Daniel Scioli en la Costa Atlántica. Partió de Brandsen y a los pocos minutos del despegue perdió el contacto.
El paradero de la aeronave y de su piloto es, a tres años, un verdadero misterio. El Fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) número 5 de La Plata, es quien estuvo a cargo de la investigación, que finalmente quedó archivada a fines de 2012, por falta de pruebas.
Según la información oficial, unas 18 aeronaves recorrieron unos 9.000 kilómetros rastrillando la zona, sin resultados. Incluso hubo cotejos de ADN con cuerpos hallados y los resultados fueron negativos en todos los casos.
Alejandro Ferzola, de 51 años, estaba casado con Estela, con quien tenía dos hijos, Andrés y César. Tanto ellos como la madre del piloto, María Beatriz Marascio, siguen reclamando por lo que consideran fueron serias deficiencias en las horas posteriores a la desaparición.
Alejandro Ferzola, de 51 años, desapareció el 2 de enero de 2011.
El helicóptero contratado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) para colaborar en operativos de control de tránsito seguía anoche desaparecido, tras perder contacto el domingo por la tarde cuando despegó del helipuerto de la localidad de Coronel Brandsen.
Dos helicópteros y una avioneta de la policía bonaerense buscaron ayer sin éxito al piloto de la máquina en dos rutas distintas: Brandsen-Pinamar y Brandsen-Santa Teresita. Mientras, las autoridades analizaban la intervención de equipos de Prefectura en el rastrillaje, ya que en la zona hay lagunas profundas, informaron fuentes policiales.
La máquina, modelo Robinson 44, estaba afectada al operativo de control de tránsito y había sido contratada por la ANSV para ese fin. El último contacto que realizó el piloto Alejandro Ferzola fue al despegar del helipuerto de la ciudad de Coronel Brandsen, en el oeste del Gran Buenos Aires. “Toma todos los recaudos” Ferzola, un ex comisario de la policía bonaerense con amplia experiencia en este tipo de máquinas, tenía programado volar hacia Santa Teresita y desde allí a Pinamar, según relató su esposa Estela. La mujer indicó además que su marido “toma todos los recaudos para ir a trabajar y conoce al helicóptero como la palma de su mano”.
El jefe de la policía bonaerense, Juan Carlos Paggi, dijo que buscaban “intensamente al piloto con dos helicópteros y una avioneta especialmente dispuestas para este rastreo”. La búsqueda se realizaba por aire “al no haber podido establecer contacto con el piloto”, explicó. El jefe policial dijo que “el único dato” que poseen los investigadores “es que el piloto despegó de Brandsen con destino a la Costa Atlántica y que no llegó”. “Por eso -indicó-, estamos haciendo un recorrido espiralado, para tratar de averiguar si se cayó o qué le sucedió”. “Apenas tomamos conocimiento de ello, salimos a buscarlo y a recorrer la zona costera, pero todavía no hemos tenido resultados”, indicó Paggi.
Ex inspector retirado
Por su parte, Leopoldo Ornass, director general de Servicios y Operaciones Aéreos de la Policía bonaerense, confirmó que Ferzola es un ex inspector retirado de esa fuerza que trabaja actualmente en Vialidad Nacional. “Ayer (por el domingo) a las 20 reportaron la desaparición del helicóptero y ahí se dispuso que la Policía bonaerense comience a trabajar en la búsqueda”, relató. Ornass detalló que ayer “a las 5.30 se reanudó el rastrillaje” y trabajaron hasta que oscureció, y anticipó que según los resultados, “se podría pedir la intervención de la Armada, porque hay lagunas profundas y ellos poseen mejores equipamientos para trabajar”. “El helicóptero cuenta con un localizador que se activa en caso de siniestros, pero no se activó”, apuntó Ornass.
Su madre, Beatriz Marascio, escribió en Facebook: "Gracias para todos los que recordaron los dos años de su desaparición". Y luego recordó los hechos y criticó la investigación: "Raro. Plena temporada. Trabajando para Seguridad Vial y no buscaron ni rastrillaron ese mismo día. (Buscaron) siempre en el mismo lugar. No merece tan poca búsqueda. Dónde están los responsables".
Días antes, Marascio escribió visiblemente emocionada: "Dónde estás hijito. Te buscaron mal. Esperaban buen tiempo. Avisaron tarde, varias horas después de la hora que tenías que llegar. Nadie dice nada, suspendieron la búsqueda hasta que alguien avise si sabe algo. Quiero tener alguna buena respuesta por favor".
"Hijito mio, espero tener noticias de vos, si podés. Yo te deseo donde estés lo mejor, estoy bien, sé cuánto nos extrañamos. Besos, Alejandrito, mi alma está con vos", publicó además durante fin de año.
El fiscal platense Juan Cruz Condomí Alcorta archivó en noviembre pasado la causa judicial por la desaparición del piloto Ferzola y dio por concluida su búsqueda. El fiscal argumentó que se realizaron todas las pesquisas posibles "en función de las denuncias recibidas y de la infraestructura con la que se cuenta".
La decisión, de todos modos, no significa poner fin a la causa, que sería reabierta si aparecen pistas que permita explicar la misteriosa desaparición del piloto del helicóptero Robinson 44 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y único ocupante de la aeronave. Durante su búsqueda en reiteradas oportunidades, por tierra, agua y aire, se rastrillaron las zonas ribereñas de la bahía Samborombón, región pantanosa, sin dar con los restos del helicóptero y de su conductor.
Algunos pobladores de la zona habían atestiguado que vieron en el agua restos de color naranja de la aeronave.
La causa de la desaparición de Ferzola, tras su decolaje en Brandsen con destino a Santa Teresita, continúa siendo un misterio y tampoco hay certeza de que haya sido un accidente. La señal de rastreo con la que contaba el helicóptero como medida de seguridad ante emergencias y que permite su detección, no se activó automáticamente.
La Administración Nacional de la Aviación Civil realizó una búsqueda en la que empleó 18 aeronaves que recorrieron unos 9.000 kilómetros en esa tarea pero no pudo hallarse ni el piloto ni su nave.
En esta causa, en agosto último el fiscal citó a los hijos del piloto desaparecido para que se realicen una extracción sanguínea y así obtener su perfil genético (ADN), que fue comparado con restos óseos que se encuentran a resguardo en el Cementerio Municipal local.
Esta fue la ultima medida de prueba realizada en la causa y dio resultado negativo, explicaron voceros judiciales. La investigación que se desarrolló hasta el momento la fiscalía por la misteriosa desaparición del helicóptero Robinson 44 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que piloteaba el ex comisario bonaerense Ferzola (único ocupante), lleva seis cuerpos, con más de 1000 fojas, sin haberse encontrado aún pistas ciertas sobre lo ocurrido. Se realizaron muchas búsquedas, algunas de ellas en zonas muy densas y extensas de selva marginal, en la ribera bonaerense, en un lugar llamado Reserva Escondida, ubicado entre las localidades de Verónica y Punta de Indio.
En ese operativo, que contó con la participación, a pie y a caballo, del fiscal Condomí Alcorta, se rastrillaron zonas prácticamente inaccesibles. Esa búsqueda se concretó porque los vecinos de Verónica afirmaron haber visto al helicóptero naranja pasar ese día por la zona Costera, en dirección este. Voceros de Tribunales indicaron que en la causa todo sigue siendo un misterio, no se pudo establecer “porqué no se habilitó automáticamente la señal de rastreo, ya que las autoridades aeronáuticas informaron que ese helicóptero contaba con ese dispositivo de seguridad, que debería haber enviado alguna señal”. “Es decir -agregaron- ni siquiera sabemos si hubo un accidente, uno de los motivos por los cuales la causa siguió en la fiscalía platense porque si se certificara ello, el caso sería jurisdicción de la justicia federal”
“HAY COSAS QUE NO SE HICIERON”
Ese 2 de enero de 2011, diez minutos antes de la una del mediodía, María Beatriz Marascio lo escuchó por última vez. Acababa de hablar con el piloto Alejandro Ferzola, su hijo. No le notó nada extraño en la voz.
En el mismo tono amable de siempre le contó que debía volar desde Brandsen hasta Santa Teresita. Y le dijo, también, que esperaba verla días después, en la costa. Pero nunca más se supo de él. Desde ese día la mamá del piloto luchó con la tremenda incertidumbre de no saber lo que le ocurrió a su hijo. “Buscaron siempre en el mismo lugar”, afirmó, convencida de que todavía se podía trabajar en otras hipótesis. La mujer consideró que en la búsqueda “hay cosas que no se hicieron. A mi me citaron muchas veces, me mostraron cuadrículas, pero es todo perder el tiempo. Si siempre buscaron en el mismo sitio. Y las autoridades nunca me informaron nada”, señaló.
Tres años de la desaparición de Alejandro Ferzola y el helicóptero naranja del Operativo Sol
Hace tres años, Alejandro Ferzola subió al helicóptero de color naranja, contratado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), para participar del Operativo Sol que año tras año dispone el Gobernador Daniel Scioli en la Costa Atlántica. Partió de Brandsen y a los pocos minutos del despegue perdió el contacto.
El paradero de la aeronave y de su piloto es, a tres años, un verdadero misterio. El Fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) número 5 de La Plata, es quien estuvo a cargo de la investigación, que finalmente quedó archivada a fines de 2012, por falta de pruebas.
Según la información oficial, unas 18 aeronaves recorrieron unos 9.000 kilómetros rastrillando la zona, sin resultados. Incluso hubo cotejos de ADN con cuerpos hallados y los resultados fueron negativos en todos los casos.
Alejandro Ferzola, de 51 años, estaba casado con Estela, con quien tenía dos hijos, Andrés y César. Tanto ellos como la madre del piloto, María Beatriz Marascio, siguen reclamando por lo que consideran fueron serias deficiencias en las horas posteriores a la desaparición.
Alejandro Ferzola, de 51 años, desapareció el 2 de enero de 2011.
El helicóptero contratado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) para colaborar en operativos de control de tránsito seguía anoche desaparecido, tras perder contacto el domingo por la tarde cuando despegó del helipuerto de la localidad de Coronel Brandsen.
Dos helicópteros y una avioneta de la policía bonaerense buscaron ayer sin éxito al piloto de la máquina en dos rutas distintas: Brandsen-Pinamar y Brandsen-Santa Teresita. Mientras, las autoridades analizaban la intervención de equipos de Prefectura en el rastrillaje, ya que en la zona hay lagunas profundas, informaron fuentes policiales.
La máquina, modelo Robinson 44, estaba afectada al operativo de control de tránsito y había sido contratada por la ANSV para ese fin. El último contacto que realizó el piloto Alejandro Ferzola fue al despegar del helipuerto de la ciudad de Coronel Brandsen, en el oeste del Gran Buenos Aires. “Toma todos los recaudos” Ferzola, un ex comisario de la policía bonaerense con amplia experiencia en este tipo de máquinas, tenía programado volar hacia Santa Teresita y desde allí a Pinamar, según relató su esposa Estela. La mujer indicó además que su marido “toma todos los recaudos para ir a trabajar y conoce al helicóptero como la palma de su mano”.
El jefe de la policía bonaerense, Juan Carlos Paggi, dijo que buscaban “intensamente al piloto con dos helicópteros y una avioneta especialmente dispuestas para este rastreo”. La búsqueda se realizaba por aire “al no haber podido establecer contacto con el piloto”, explicó. El jefe policial dijo que “el único dato” que poseen los investigadores “es que el piloto despegó de Brandsen con destino a la Costa Atlántica y que no llegó”. “Por eso -indicó-, estamos haciendo un recorrido espiralado, para tratar de averiguar si se cayó o qué le sucedió”. “Apenas tomamos conocimiento de ello, salimos a buscarlo y a recorrer la zona costera, pero todavía no hemos tenido resultados”, indicó Paggi.
Ex inspector retirado
Por su parte, Leopoldo Ornass, director general de Servicios y Operaciones Aéreos de la Policía bonaerense, confirmó que Ferzola es un ex inspector retirado de esa fuerza que trabaja actualmente en Vialidad Nacional. “Ayer (por el domingo) a las 20 reportaron la desaparición del helicóptero y ahí se dispuso que la Policía bonaerense comience a trabajar en la búsqueda”, relató. Ornass detalló que ayer “a las 5.30 se reanudó el rastrillaje” y trabajaron hasta que oscureció, y anticipó que según los resultados, “se podría pedir la intervención de la Armada, porque hay lagunas profundas y ellos poseen mejores equipamientos para trabajar”. “El helicóptero cuenta con un localizador que se activa en caso de siniestros, pero no se activó”, apuntó Ornass.
Su madre, Beatriz Marascio, escribió en Facebook: "Gracias para todos los que recordaron los dos años de su desaparición". Y luego recordó los hechos y criticó la investigación: "Raro. Plena temporada. Trabajando para Seguridad Vial y no buscaron ni rastrillaron ese mismo día. (Buscaron) siempre en el mismo lugar. No merece tan poca búsqueda. Dónde están los responsables".
Días antes, Marascio escribió visiblemente emocionada: "Dónde estás hijito. Te buscaron mal. Esperaban buen tiempo. Avisaron tarde, varias horas después de la hora que tenías que llegar. Nadie dice nada, suspendieron la búsqueda hasta que alguien avise si sabe algo. Quiero tener alguna buena respuesta por favor".
"Hijito mio, espero tener noticias de vos, si podés. Yo te deseo donde estés lo mejor, estoy bien, sé cuánto nos extrañamos. Besos, Alejandrito, mi alma está con vos", publicó además durante fin de año.
El fiscal platense Juan Cruz Condomí Alcorta archivó en noviembre pasado la causa judicial por la desaparición del piloto Ferzola y dio por concluida su búsqueda. El fiscal argumentó que se realizaron todas las pesquisas posibles "en función de las denuncias recibidas y de la infraestructura con la que se cuenta".
La decisión, de todos modos, no significa poner fin a la causa, que sería reabierta si aparecen pistas que permita explicar la misteriosa desaparición del piloto del helicóptero Robinson 44 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y único ocupante de la aeronave. Durante su búsqueda en reiteradas oportunidades, por tierra, agua y aire, se rastrillaron las zonas ribereñas de la bahía Samborombón, región pantanosa, sin dar con los restos del helicóptero y de su conductor.
Algunos pobladores de la zona habían atestiguado que vieron en el agua restos de color naranja de la aeronave.
La causa de la desaparición de Ferzola, tras su decolaje en Brandsen con destino a Santa Teresita, continúa siendo un misterio y tampoco hay certeza de que haya sido un accidente. La señal de rastreo con la que contaba el helicóptero como medida de seguridad ante emergencias y que permite su detección, no se activó automáticamente.
La Administración Nacional de la Aviación Civil realizó una búsqueda en la que empleó 18 aeronaves que recorrieron unos 9.000 kilómetros en esa tarea pero no pudo hallarse ni el piloto ni su nave.
En esta causa, en agosto último el fiscal citó a los hijos del piloto desaparecido para que se realicen una extracción sanguínea y así obtener su perfil genético (ADN), que fue comparado con restos óseos que se encuentran a resguardo en el Cementerio Municipal local.
Esta fue la ultima medida de prueba realizada en la causa y dio resultado negativo, explicaron voceros judiciales. La investigación que se desarrolló hasta el momento la fiscalía por la misteriosa desaparición del helicóptero Robinson 44 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que piloteaba el ex comisario bonaerense Ferzola (único ocupante), lleva seis cuerpos, con más de 1000 fojas, sin haberse encontrado aún pistas ciertas sobre lo ocurrido. Se realizaron muchas búsquedas, algunas de ellas en zonas muy densas y extensas de selva marginal, en la ribera bonaerense, en un lugar llamado Reserva Escondida, ubicado entre las localidades de Verónica y Punta de Indio.
En ese operativo, que contó con la participación, a pie y a caballo, del fiscal Condomí Alcorta, se rastrillaron zonas prácticamente inaccesibles. Esa búsqueda se concretó porque los vecinos de Verónica afirmaron haber visto al helicóptero naranja pasar ese día por la zona Costera, en dirección este. Voceros de Tribunales indicaron que en la causa todo sigue siendo un misterio, no se pudo establecer “porqué no se habilitó automáticamente la señal de rastreo, ya que las autoridades aeronáuticas informaron que ese helicóptero contaba con ese dispositivo de seguridad, que debería haber enviado alguna señal”. “Es decir -agregaron- ni siquiera sabemos si hubo un accidente, uno de los motivos por los cuales la causa siguió en la fiscalía platense porque si se certificara ello, el caso sería jurisdicción de la justicia federal”
“HAY COSAS QUE NO SE HICIERON”
Ese 2 de enero de 2011, diez minutos antes de la una del mediodía, María Beatriz Marascio lo escuchó por última vez. Acababa de hablar con el piloto Alejandro Ferzola, su hijo. No le notó nada extraño en la voz.
En el mismo tono amable de siempre le contó que debía volar desde Brandsen hasta Santa Teresita. Y le dijo, también, que esperaba verla días después, en la costa. Pero nunca más se supo de él. Desde ese día la mamá del piloto luchó con la tremenda incertidumbre de no saber lo que le ocurrió a su hijo. “Buscaron siempre en el mismo lugar”, afirmó, convencida de que todavía se podía trabajar en otras hipótesis. La mujer consideró que en la búsqueda “hay cosas que no se hicieron. A mi me citaron muchas veces, me mostraron cuadrículas, pero es todo perder el tiempo. Si siempre buscaron en el mismo sitio. Y las autoridades nunca me informaron nada”, señaló.