Como si estuviéramos en la Rusia de la era soviética, la Plaza Roja de Moscú se llenó de tanques, aviones cazas, misiles -los Topol, los más importantes del arsenal nuclear ruso- y soldados que fueron a celebrar el 69 aniversario del día en que las fuerzas soviéticas aplastaron a los nazis en 1945, llegando casi al fin de la Segunda Guerra Mundial.
Justo cuando los ojos del mundo están puestos en Rusia debido a la tensión y violencia que se vive en Ucrania, el Día de la Victoria, considerada popularmente la fiesta nacional rusa, se recordó con un impresionante despliegue militar y un acto en la Plaza Roja de Moscú presidido por el presidente ruso, Vladímir Putin.
"La voluntad de hierro del pueblo soviético, su coraje y estoicismo salvaron a Europa de la esclavitud", aseguró Putin y luego rindió tributo a los casi 27 millones de civiles y soldados rusos caídos en la Gran Guerra Patria -la Segunda Guerra Mundia-.
Putin recordó la crucial batalla de Stalingrado, el asedio a Leningrado y también la batalla de Sebastopol, puerto situado en la península de Crimea, territorio anexionado a Rusia el pasado 21 de marzo.
Justo cuando los ojos del mundo están puestos en Rusia debido a la tensión y violencia que se vive en Ucrania, el Día de la Victoria, considerada popularmente la fiesta nacional rusa, se recordó con un impresionante despliegue militar y un acto en la Plaza Roja de Moscú presidido por el presidente ruso, Vladímir Putin.
"La voluntad de hierro del pueblo soviético, su coraje y estoicismo salvaron a Europa de la esclavitud", aseguró Putin y luego rindió tributo a los casi 27 millones de civiles y soldados rusos caídos en la Gran Guerra Patria -la Segunda Guerra Mundia-.
Putin recordó la crucial batalla de Stalingrado, el asedio a Leningrado y también la batalla de Sebastopol, puerto situado en la península de Crimea, territorio anexionado a Rusia el pasado 21 de marzo.