SNOWFLAME: EL ÚNICO VILLANO COLOMBIANO DE LA DC CÓMICS ( LA COCAÍNA LE DA SUPERPODERES )
Desde hace más de dos décadas, el polémico y efímero personaje SnowFlame estuvo enterrado. En 1988, la editora DC Comics publicó una viñeta con SnowFlame, un villano colombiano que obtenía sus superpoderes inhalando grandes cantidades de cocaína.
El lema del personaje, que fue originalmente creado por Steve Englehart y dibujado por Joe Stanton, tiene un solo lema: "La cocaina es mi dios. Y yo soy el humano que hace de instrumento para su deseo".
En la historieta, la cocaína le daba poderes como inmunidad al dolor o podía convertir en más fuerte y más rápido. Pero la vida del polémico personaje SnowFlame fue efímera, pues sólo salió ese ese año, en medio de críticas por ser xenófoba.
No obstante, 25 años después, Julie Sydor, gradudada del Minneapolis College of Art & Desing with Comic en 2007, revivió a SnowFlame en una historieta que publica en Internet. Ya ha publicado 15 episodios y le puso como alias' Fabián Orosco'.
Ella dice que es una iniciativa personal, pues Sydor no tiene nada que ver con DC Comics, que es dueña de los personajes SnowFlame o Batman. Además, es sin ánimo de lucro.
Sin embargo, algunos medios estadounidenses, como el 'The Huffington Post', se han preguntado si esta reaparición no sólo es una apología a la droga, sino también es xenófoba, en momentos en que se debate en ese país el tema de la inmigración.
'Mi intención no es ofender a los latinos': Sydor
"Entiendo que el cómic usa el estereotipo del capo colombiano, pero mi intención no es ofender a los latinos. Espero que SnowFlame pueda trascender el estereotipo y se convierta en un personaje totalmente desarrollado y creíble", le dijo Sydor a este diario.
La diseñadora del cómic, que sólo existe en la internet, aseguró que decidió revivir la historieta porque leyó la historia original y le pareció interesante y lamentó que hubiera muerto tan pronto.
"Me llamó la atención cómo un hombre se convierte en un capo para servir su dios, teniendo en cuenta que en el pasado se utilizaba como anestesia y sus hojas, un estimulante por más de 5.000 años", dijo.
Ante la pregunta de que el cómic puede ofender a los colombianos, Saydor respondió que la historia es "muy joven" para afirmarlo.
"Yo pediría a los lectores esperar más actualizaciones antes de decidir si el cómic es racista o no, o es una descripción negativa para los colombianos. Hasta ahora estoy en el proceso de establecer el origen de SnowFlame y la naturaleza de su dios", dijo Sydor, quien agregó que considerará los comentarios de los lectores para futuras publicaciones.
La diseñadora también dijo que no descarta que futuros capítulos se sitúen en Colombia, especialmente en Bogotá, aunque afirmó que no conoce Sur América. Agregó que le puso el alias de Fabián Orosco porque es un nombre "sonoro", pero que no se refiere a alguien en particular.
Sobre la apología al consumo de droga, Sydor afirmó que la "información presentada en el comic no debe tomarse como un consejo médico" e insiste que "las drogas pueden arruinar su vida, este comic no promueve su consumo".
Desde hace más de dos décadas, el polémico y efímero personaje SnowFlame estuvo enterrado. En 1988, la editora DC Comics publicó una viñeta con SnowFlame, un villano colombiano que obtenía sus superpoderes inhalando grandes cantidades de cocaína.
El lema del personaje, que fue originalmente creado por Steve Englehart y dibujado por Joe Stanton, tiene un solo lema: "La cocaina es mi dios. Y yo soy el humano que hace de instrumento para su deseo".
En la historieta, la cocaína le daba poderes como inmunidad al dolor o podía convertir en más fuerte y más rápido. Pero la vida del polémico personaje SnowFlame fue efímera, pues sólo salió ese ese año, en medio de críticas por ser xenófoba.
No obstante, 25 años después, Julie Sydor, gradudada del Minneapolis College of Art & Desing with Comic en 2007, revivió a SnowFlame en una historieta que publica en Internet. Ya ha publicado 15 episodios y le puso como alias' Fabián Orosco'.
Ella dice que es una iniciativa personal, pues Sydor no tiene nada que ver con DC Comics, que es dueña de los personajes SnowFlame o Batman. Además, es sin ánimo de lucro.
Sin embargo, algunos medios estadounidenses, como el 'The Huffington Post', se han preguntado si esta reaparición no sólo es una apología a la droga, sino también es xenófoba, en momentos en que se debate en ese país el tema de la inmigración.
'Mi intención no es ofender a los latinos': Sydor
"Entiendo que el cómic usa el estereotipo del capo colombiano, pero mi intención no es ofender a los latinos. Espero que SnowFlame pueda trascender el estereotipo y se convierta en un personaje totalmente desarrollado y creíble", le dijo Sydor a este diario.
La diseñadora del cómic, que sólo existe en la internet, aseguró que decidió revivir la historieta porque leyó la historia original y le pareció interesante y lamentó que hubiera muerto tan pronto.
"Me llamó la atención cómo un hombre se convierte en un capo para servir su dios, teniendo en cuenta que en el pasado se utilizaba como anestesia y sus hojas, un estimulante por más de 5.000 años", dijo.
Ante la pregunta de que el cómic puede ofender a los colombianos, Saydor respondió que la historia es "muy joven" para afirmarlo.
"Yo pediría a los lectores esperar más actualizaciones antes de decidir si el cómic es racista o no, o es una descripción negativa para los colombianos. Hasta ahora estoy en el proceso de establecer el origen de SnowFlame y la naturaleza de su dios", dijo Sydor, quien agregó que considerará los comentarios de los lectores para futuras publicaciones.
La diseñadora también dijo que no descarta que futuros capítulos se sitúen en Colombia, especialmente en Bogotá, aunque afirmó que no conoce Sur América. Agregó que le puso el alias de Fabián Orosco porque es un nombre "sonoro", pero que no se refiere a alguien en particular.
Sobre la apología al consumo de droga, Sydor afirmó que la "información presentada en el comic no debe tomarse como un consejo médico" e insiste que "las drogas pueden arruinar su vida, este comic no promueve su consumo".