La Guerra de las Malvinas o Guerra del Atlántico Sur (en inglés: Falklands War) fue un conflicto bélico entre la República Argentina y el Reino Unido que tuvo lugar en las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur. La guerra se desarrolló entre el 2 de abril, día del desembarco argentino en las islas, y el 14 de junio de 1982, fecha del cese de hostilidades entre la Argentina y el Reino Unido de la Gran Bretaña, lo que involucró la reocupación de los tres archipiélagos por parte del Reino Unido.
A comienzos de los años 1980, el modelo económico neoliberal impuesto por el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional dio claras muestras de agotamiento, lo que provocó numerosas tensiones sociales: 90% de inflación anual, recesión profunda, interrupción de buena parte de la actividad económica, generalización del IVA, empobrecimiento de las clases medias, brusco aumento del endeudamiento externo de las empresas y del Estado, salario real cada vez más depreciado, aumento de la pobreza, etc.
La tensión entre los dos países se incrementó el 19 de marzo de 1982 cuando un grupo de comerciantes de chatarra argentinos levantaron la bandera de Argentina en la isla de Georgia del Sur, este acto fue más tarde visto por los ingleses como el primer acto de guerra. La nave HMS Endurance fue enviada desde el puerto de Stanley hacia la isla, hecho que llevó a la invasión argentina de la isla. La junta comenzó a estudiar la posibilidad de ocupar las Islas Malvinas y Georgias antes de que los británicos pudieran reforzarlas,6 por lo que adelantó la fecha de la invasión al 2 de abril.
A pesar de las múltiples advertencias del capitán de la marina Nicholas Barker, la invasión de las islas tomó por sorpresa al Reino Unido. Barker creía que la planeada retirada del HMS Endurance, que era la única nave inglesa en el Atlántico Sur, sería la chispa que precipitaría la invasión siendo para los argentinos una señal de que Gran Bretaña no estaba dispuesta, y pronto sería incapaz, para defender sus territorios y habitantes en las Malvinas.
En septiembre de 1979, el empresario argentino Constantino Davidoff, especializado en negocios con chatarra, firmó un contrato con la empresa Christian Salvensen de Edimburgo, por el cual adquirió las instalaciones balleneras abandonadas en las islas Georgias del Sur.
Davidoff gestionó en la Embajada británica de Buenos Aires el servicio del buque HMS Endurance con el fin de transportar a las islas el personal y equipos necesarios para desmantelar las instalaciones, pero como su pedido no fue aceptado, la Armada Argentina llevó a cabo la tarea.
El empresario comunicó a la Embajada británica su viaje al archipiélago de Malvinas y, en diciembre de 1981, zarpó con destino a las Georgias, a bordo del rompehielos ARA Almirante Irízar (Q-5).
Meses más tarde, el 19 de marzo de 1982, con motivo de un nuevo viaje de Davidoff al lugar, ahora en el ARA Bahía Buen Suceso (B-4), se produjo el izado de una bandera argentina en las islas que provocó que el Ministerio de Exteriores Británico ordenase el envío del HMS Endurance con el objetivo de obligar a los operarios a arriar la bandera y evitar el desembarco del personal.
El 20 de marzo, Margaret Thatcher fue informada de lo sucedido y decidió enviar el HMS Endurance desde Puerto Stanley, con un complemento de 24 soldados de marina. Se organizó, además, una protesta diplomática en Buenos Aires.
El 21 de marzo, después de la marcha del ARA Bahía Buen Suceso (B-4) y con grupo de Davidoff en tierra para seguir con sus tareas, se solicitó al Gobierno argentino desalojar a los operarios allí apostados.
La reacción del Reino Unido fue una inmediata respuesta militar lanzada el 5 de abril de 1982 gracias a la cual las islas volvieron al estado previo a la invasión argentina.
Operación Corporate fue el nombre dado a la operación británica para retomar la posesión de las islas Malvinas en 1982. Gran Bretaña movilizó en total unos 30 000 miembros de sus fuerzas armadas para este conflicto, tanto en Gran Bretaña como en la isla Ascensión y en el Atlántico Sur.37 Durante el año 1982, en plena guerra de Malvinas, muchos soldados en el continente, como marineros en el mar, cumplieron misiones de alto riesgo. A principios de mayo el portaaviones ARA Veinticinco de Mayo estaba preparándose para un enfrentamiento con la flota británica, que no fue posible por el mal tiempo.
En los combates desarrollados en las zonas de los Mtes. Dos Hermanas y Tumbledown, el soldado conscripto Oscar Poltronieri, condecorado por su valor, operó eficazmente una ametralladora, deteniendo varios ataques enemigos. A las 2 de la madrugada del día 12 callaron las ametralladoras argentinas en Dos Hermanas Sur y el Subt. Marcelo Llambías Pravaz ordenó a sus hombres retroceder. A las 03:30 entraban en el puesto de comando argentino en Dos Hermanas Norte, ateridos de frío los Marines Reales, capturando al May.
Ricardo Cordón (2do. jefe del R.I. 4), y se había combatido bien. El Tte. britanico Chris Caroe del B. Cdo. 45 sostrendia que los conscriptos argentinos eran "una fuerza que tomar en serio porque fueron conducidos por cuadros bien capacitados". En la posición del R.I. 7 en Wireless Ridge los conscriptos afrontan un duro bombardeo de la artillería británica del cual caen alrededor de 6.000 proyectiles directamente sobre sus posiciones. En la noche del 13 de junio, Rico recibe la orden de establecer una posición avanzada frente a Mte. William, por lo que envía a la 3ra Sección de Asalto comandados por el Cap. Ferrero a dicha posición.
Tras cinco días de combates, entre el 10 y el 14 de junio, luego de parlamentar los conductores de las fuerzas oponentes, se firmó la rendición de las tropas argentinas, tras lo cual las fuerzas británicas retomaron el control de la capital malvinense. La batalla por Puerto Argentino deja a más de 150 soldados argentinos y británicos muertos. De acuerdo al autor británico Nicholas van der Bijl, el BIM 5 a órdenes de Robacio, peleó bien en la batalla de Monte Tumbledown y luego se replegó a Sapper Hill donde Robacio junto con la Ca.
B de Jaimet tenían planeado continuar resistiendo: “Eran cerca de las 8 de la mañana cuando un gris amanecer envolvía Stanley, Robacio estaba organizando un contraataque con la Compañía de Quiroga y la Compañía de Jaimet cuando le fue ordenado por el Jefe de Estado Mayor del General de Brigada Jofre, el Coronel Aguiar evacuar Tumbledown. Robacio y Jaimet estaban furiosos porque ellos creían poder contener a los Guardias Escoceses.