Escándalo en la B Metropolitana
Sospechas, renuncias y acusaciones rodearon el descenso de Defensores de Belgrano en la B Metropolitana Se salvaron Villa Dálmine (igualó 1-1 con Colegiales, que jugó con suplentes y juveniles) y también Deportivo Morón (empató 0-0 con Flandria, que tampoco puso titulares y donde había renunciado Pedro Monzón como DT).
Defensores de Belgrano no tuvo un cumpleaños feliz: justo en su 108° aniversario quedó decretado su descenso a Primera C. No lo sufrió en una cancha, ya que tuvo fecha libre en este cierre de campeonato. Las malas noticias las recibió a través de las radios y de las redes sociales. Aunque no puede decirse que fue sorpresivo: sospechas, renuncias y acusaciones envolvieron esta definición. Villa Dálmine y Deportivo Morón eran los otros dos equipos que tenían encima la amenazante guillotina del descenso.
Con un punto zafaban y -curiosamente- lo sumaron.
Respectivamente enfrentaban a Colegiales (que arrancará la próxima temporada con un promedio muy bajo) y a Flandria (que ya había perdido la categoría la semana pasada). Lo llamativo fue que ambos presentaron formaciones integradas por suplentes y juveniles. Otro hecho que salpica la credibilidad del fútbol argentino y queda catalogado, como mínimo, de algo vergonzoso o sospechoso .
En los noventa minutos, en Campana y en Jáuregui, no hubo sorpresas. ¿Acaso alguien las esperaba? Villa Dálmine ganaba, con un gol de Raúl Dudy Pérez a los 27 minutos y -sobre la hora- igualó Facundo Stábile. Hubo invasión de campo de hinchas locales faltando un minuto, pero igual el árbitro oficializó el final.
Resultado: 1 a 1 y Villa Dálmine permanece en Primera B.
Flandria empató con Deportivo Morón 0 a 0.
Sospechas, renuncias y acusaciones rodearon el descenso de Defensores de Belgrano en la B Metropolitana Se salvaron Villa Dálmine (igualó 1-1 con Colegiales, que jugó con suplentes y juveniles) y también Deportivo Morón (empató 0-0 con Flandria, que tampoco puso titulares y donde había renunciado Pedro Monzón como DT).
Defensores de Belgrano no tuvo un cumpleaños feliz: justo en su 108° aniversario quedó decretado su descenso a Primera C. No lo sufrió en una cancha, ya que tuvo fecha libre en este cierre de campeonato. Las malas noticias las recibió a través de las radios y de las redes sociales. Aunque no puede decirse que fue sorpresivo: sospechas, renuncias y acusaciones envolvieron esta definición. Villa Dálmine y Deportivo Morón eran los otros dos equipos que tenían encima la amenazante guillotina del descenso.
Con un punto zafaban y -curiosamente- lo sumaron.
Respectivamente enfrentaban a Colegiales (que arrancará la próxima temporada con un promedio muy bajo) y a Flandria (que ya había perdido la categoría la semana pasada). Lo llamativo fue que ambos presentaron formaciones integradas por suplentes y juveniles. Otro hecho que salpica la credibilidad del fútbol argentino y queda catalogado, como mínimo, de algo vergonzoso o sospechoso .
En los noventa minutos, en Campana y en Jáuregui, no hubo sorpresas. ¿Acaso alguien las esperaba? Villa Dálmine ganaba, con un gol de Raúl Dudy Pérez a los 27 minutos y -sobre la hora- igualó Facundo Stábile. Hubo invasión de campo de hinchas locales faltando un minuto, pero igual el árbitro oficializó el final.
Resultado: 1 a 1 y Villa Dálmine permanece en Primera B.
Flandria empató con Deportivo Morón 0 a 0.