Hitler llegó al poder de forma legal, favorecido por la situación de crisis y violencia que se
vivía en Alemania a principios de los años treinta. Pero, en menos de dos años, se deshizo de la
oposición y se hizo con todo el poder.
La crisis económica incrementó el descontento y la tensión social. Como el paro afectó,
sobre todo, a los obreros y las clases medias, muchas de estas personas dejaron de apoyar al
gobierno y comenzaron a votar a opciones extremistas. Así, tanto el Partido Comunista como el
Partido Nacional Socialista aumentaron enormemente el partido de votos. Además, ante el
temor a que se produjera una revolución obrera, los industriales y financieros decidieron apoyar
económicamente al partido nazi, al que consideraban el único capaz de restablecer el orden y
de mantener sus intereses.
De esta manera el Presidente de la República Alemana Hindenburg nombró canciller
(Jefe de Gobierno) en enero de 1933. Una vez en el gobierno los nazis maniobraron para
hacerse con todo el poder. Para ello acabaron con todos los partidos de la oposición. Así los
comunistas fueron encarcelados en campos de concentración acusados de haber incendiado el
Parlamento (Reichstag). El resto de partidos y sindicatos fueon ilegalizados. Un año más tarde
purgo su propio partido de adversarios dejando claro qué no aceptaba que nadie se opusiera a
sus deseos. Cuando Hindengurg murió Hitler asumió también la Jefatura del Estado.
De esta manera, el estado estaba dirigido por un líder indiscutible, el führer, que
pensaban que nunca se equivocaba y al que se debía obedecer ciegamente. El saludo “Heil
Hitler” expresaba esa confianza absoluta en el lider.
La implantación de un Estado policial fue el primer medio por el cual se intentó controlar
a la población. El aparato policial estaba dirigido por Himmler, y estaba compuesto
fundamentalmente por dos cuerpos: los SS, una guardia personal de Hitler y la Gestapo, la
policía secreta. Entre 1933 y 1939, un millón de alemanes fueron enviados a campos de
concentración.
Por otro lado la propaganda jugó un papel central en el mantenimiento del régimen nazi.
Goebbels fue el encargado de dirigir el aparato de propaganda. Todos los medios de
comunicación estaban controlados por el partido nazi: la prensa, la radio e incluso el cine. Estos
medios se encargaban de ensalzar a Hitler, del que se daba una visión sobrehumana. La
educación transmitía la ideología nazi. Además, los jóvenes tenían que ingresar obligatoriamente
en las Juventudes Hitlerianas, donde recibían educación política y militar.
vivía en Alemania a principios de los años treinta. Pero, en menos de dos años, se deshizo de la
oposición y se hizo con todo el poder.
La crisis económica incrementó el descontento y la tensión social. Como el paro afectó,
sobre todo, a los obreros y las clases medias, muchas de estas personas dejaron de apoyar al
gobierno y comenzaron a votar a opciones extremistas. Así, tanto el Partido Comunista como el
Partido Nacional Socialista aumentaron enormemente el partido de votos. Además, ante el
temor a que se produjera una revolución obrera, los industriales y financieros decidieron apoyar
económicamente al partido nazi, al que consideraban el único capaz de restablecer el orden y
de mantener sus intereses.
De esta manera el Presidente de la República Alemana Hindenburg nombró canciller
(Jefe de Gobierno) en enero de 1933. Una vez en el gobierno los nazis maniobraron para
hacerse con todo el poder. Para ello acabaron con todos los partidos de la oposición. Así los
comunistas fueron encarcelados en campos de concentración acusados de haber incendiado el
Parlamento (Reichstag). El resto de partidos y sindicatos fueon ilegalizados. Un año más tarde
purgo su propio partido de adversarios dejando claro qué no aceptaba que nadie se opusiera a
sus deseos. Cuando Hindengurg murió Hitler asumió también la Jefatura del Estado.
De esta manera, el estado estaba dirigido por un líder indiscutible, el führer, que
pensaban que nunca se equivocaba y al que se debía obedecer ciegamente. El saludo “Heil
Hitler” expresaba esa confianza absoluta en el lider.
La implantación de un Estado policial fue el primer medio por el cual se intentó controlar
a la población. El aparato policial estaba dirigido por Himmler, y estaba compuesto
fundamentalmente por dos cuerpos: los SS, una guardia personal de Hitler y la Gestapo, la
policía secreta. Entre 1933 y 1939, un millón de alemanes fueron enviados a campos de
concentración.
Por otro lado la propaganda jugó un papel central en el mantenimiento del régimen nazi.
Goebbels fue el encargado de dirigir el aparato de propaganda. Todos los medios de
comunicación estaban controlados por el partido nazi: la prensa, la radio e incluso el cine. Estos
medios se encargaban de ensalzar a Hitler, del que se daba una visión sobrehumana. La
educación transmitía la ideología nazi. Además, los jóvenes tenían que ingresar obligatoriamente
en las Juventudes Hitlerianas, donde recibían educación política y militar.